nuevo cero energético en tenerife

Candelaria y Granadilla, donde están las centrales, colistas en recuperar luz

Las incidencias más notables se dejaron sentir en los comercios y la restauración, con algunos cierres, porque a la falta de electricidad se sumó la caída de la telefonía y la imposibilidad de cobrar con tarjeta
Aunque alguien dijo oír una explosión en Las Caletillas, lo cierto es que la incidencia se produjo de nuevo en la central de Graandilla / NORCHI

Curiosamente, como ocurrió en septiembre de 2019, los dos municipios donde más tarde se recuperó la electricidad, tras sufrir toda la Isla de Tenerife, otro cero energético, fueron Granadilla de Abona y Candelaria, donde están situadas las dos centrales térmicas que generan el 83% y 17%, respectivamente, de toda la energía consume la Isla.

La luz llegó a estos municipios poco antes de las cinco de la tarde, después de casi seis horas de apagón, mientras en otros lugares de Tenerife la incidencia fue menor, comenzando el arranque del sistema por el área metropolitana y por el llamado sur turístico (Adeje-Arona).

La luz, como en septiembre, fue reponiéndose por fases, pero no con total seguridad, obligando en algunos casos al cierre de negocios, recién reabiertos después de más de tres meses cerrado por el estado de alarma. “Algo inaudito, en una sociedad moderna”, comentaba un conocido empresario del sur, que además recordaba que en junio también hubo un apagón de una hora que dejó sin luz a 150.000 usuarios en el sur de la Isla.

En concreto se refería al corte de energía eléctrica que sufrieron por espacio de 55 minutos un total de siete municipios del sur (Granadilla, San Miguel, Vilaflor, Arona, Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide) a causa de una avería localizada en la subestación de Granadilla de Abona, la misma en donde se produjo el gran apagón de septiembre del año pasado, con nueve horas a oscura, y la misma en donde se ha producido este nuevo cero energético, según informó Red Eléctrica Española, operador del sistema y propietario de la red de transporte, aunque no de la generación, que en este caso corresponde a Endesa.

Por aquel cero energético fueron multadas con 30 millones de euros (REE) y 10 millones (Endesa), pero la sanción por lo visto no ha surtido efecto.

Reacciones

El apagón se vivió con indignación, básicamente por no disponer en las empresas del aire acondicionado, ante temperaturas que alcanzaban ayer en las horas centrales del día los 30 grados, por lo que muchas empresas echaron el candado, incluso restaurantes y cateterías, y lógicamente las heladerías, excepto aquellos, escasos, que disponían de un generador.

Las grandes infraestructuras públicas, como el aeropuerto Reina Sofía, puerto de Los Cristianos o Hospital del Sur funcionaron sin problema, precisamente gracias a esos generadores, mientras los problemas vinieron dados por la caída de la telefonía móvil, total en Vodafone y parcial en Movistar.

 

Marta Cáceres Bercedo, de la farmacia Santa Ana en Candelaria / J.L. CONDE

Como muestra del enfado generalizado y la sorpresa de un segundo cero energético en menos de un años, las palabras de la farmacéutica de Sana Ana, en Candelaria, Marta Cáceres Bercedo: “Yo no entiendo pero me gustaría saber si se emplea el dinero suficiente para mantener estas infraestructuras eléctricas. Hace poco hubo una multa a Unelco Endesa y a Red Eléctrica por el apagón del pasado año. Pienso que fallan las inversiones para que estas industrias vitales para la economía de las islas estén funcionando correctamente”, remarcó.

Moise González, más de cinco horas esperando por el ascensor para subir a su casa / DA

Moise González no solo es conocido por su faceta musical, como compositor, productor y cantante, sino además por ser un activista por la accesibilidad, desde que tiene que vivir pegado a una moto eléctrica al ser una persona con movilidad reducida.
Ayer sufrió en sus carnes las seis horas que Candelaria se quedó sin electricidad, al no poder entrar en su vivienda, en un quinto piso en la rambla de Los Menceyes. “De locos, no funcionaba el ascensor y tuve que soportar 30 grados en la calle y la verdad es como no entiendo que estos edificios no estén adaptados con otras energías como placas solares para que haya otra alternativa cuando falla durante tanto tiempo el sistema eléctrico”, comenta.

“Me dio por darme una vuelta varias veces por Puntalarga y darme cuenta la cantidad de negocios inclusos de nueva licencia que no están adaptados y no tienen accesibilidad con barrera en sus entradas”, criticó el músico que precisamente es el autor de la canción de la campaña municipal, Candelaria sigue viva.

“No entiendo por qué los establecimientos no cumplen con la ley o el Ayuntamiento, que es quien da las licencias, no les obliga a que esos negocios sean accesibles”, señaló disgustado.

Carlos Magdalena no pudo dar de comer en sus tres restaurantes / DA

Carlos Magdalena, empresario de restauración, no tuvo reparos en calificar de “marranada” la jornada vivida ayer con la falta de electricidad durante más de cinco horas, justo “a la hora de dar de comer”, decía.

El responsable del Grupo El Cine, que lleva el restaurante que da nombre a su empresa, la cafetería del muelle de Los Cristianos y el exitoso restaurante El Secreto de Chimiche, en Granadilla, comentó ayer que “es tercermundista que ocurra esto en una Isla como Tenerife, con dos ceros energéticos en menos de un año, y que nadie le ponga remedio”.

“La gente sabía que se había ido la luz, pero acudieron a mis locales porque tienen que comer, pero lamentablemente solo les pudo ofrecer una cerveza, porque no funcionaba ni la cafetera. Tengo gas, pero por una medida de seguridad, este se inutiliza, por la extracción, cuando se va la electricidad y además tampoco se podía cobrar con tarjeta. Así que lo único que pudimos hacer era cerrar y pedirles disculpas a nuestros clientes, algunos de los cuáles subieron a Chimiche después de casi cuatro meses cerrado. Hoy hemos perdido el día. Una desgracia, ahora que comenzamos a sacar la cabeza después de la pandemia”, comentó.

El Doña Pata, en Candelaria, se mantuvo abierto mientras duró la pata asada / J.L. CONDE

Yasmina González, que atiende la administración de Lotería número uno de Candelaria, en la plaza de la basílica, se mostraba ayer al mediodía molesta por el corte del suministro de energía eléctrica que había comenzado antes de las diez de la mañana. Ella no se explicaba cómo en menos de un año se producía otro cero energético en la isla de Tenerife. “No hemos podido vender sino lotería y además pagando en efectivo. Una pena. Además llevamos un año malo ya que con la crisis de la pandemia del coronavirus no vienen turistas y esto ha repercutido en nuestras ventas”, afirma.

También Samanda del Pilar Rodríguez, encargada del bar Doña Pata, en la calle Obispo Pérez Cáceres, se encontraba bastante molesta por este nuevo apagón. “No hemos podido trabajar como una día normal, no funcionan las neveras, ni las cocinas, no se puede cobrar con tarjetas de crédito, no funciona la cafetera, ni las tragaperras, etcétera, quieres que siga”, afirmaba ayer al mediodía. “Si no vuelve la luz y se acaba la pata asada, que es lo único que podemos ofrecer para que coman los clientes, voy a tener que cerrar”, afirmó a este periódico. 

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