El buque escuela de la Marina Militar italiana, Amerigo Vespucci, ha llegado a Tenerife. La emblemática embarcación, calificada históricamente por la marina estadounidense como “el buque escuela más hermoso del mundo“, se encuentra actualmente fondeada al resguardo de Anaga, donde permanecerá hasta el amanecer del jueves, 21 de mayo, momento en el que procederá a atracar en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Este regreso a la capital tinerfeña se produce tras una ausencia de al menos 50 años. La nave, bajo el mando del capitán de navío Nicasio Falica, hará una escala de cinco días en la Isla. A su llegada a los muelles capitalinos, la tripulación será recibida de forma oficial por el vicecónsul de Italia en Canarias, Gianluca Capelli Bigazzi.
Actualmente, el velero se encuentra ejecutando un crucero de instrucción de 156 días de navegación que contempla cruzar el océano Atlántico con destino final en Nueva York, Estados Unidos y Canadá.
La campaña de este periodo estival abarca un itinerario de 12.151 millas náuticas, con un total de 13 escalas en diferentes puertos internacionales y 207 jornadas en alta mar, antes de concluir su singladura en Trieste el próximo 12 de octubre.
Días y horarios de las visitas gratuitas
El Viceconsulado de Italia en Arona ha confirmado que la ciudadanía podrá acceder al interior del navío para conocer sus instalaciones. El acceso será completamente gratuito y no requerirá de reserva previa, si bien la entrada estará sujeta a limitaciones de aforo por motivos de seguridad y capacidad de la propia embarcación.
Los días y los horarios establecidos para las visitas públicas son los siguientes:
- Viernes 22 de mayo: de 16:00 a 18:30 horas.
- Sábado 23 de mayo: de 14:00 a 17:30 horas.
- Domingo 24 de mayo: de 14:00 a 18:30 horas.
- Lunes 25 de mayo: de 10:00 a 12:00 horas y de 14:00 a 18:30 horas.
Un diseño de camuflaje y maniobras tradicionales
El Amerigo Vespucci es la unidad en servicio más antigua de toda la Marina Militar italiana. Su diseño fue realizado por el teniente coronel del Genio Navale, Francesco Rotundi, quien se inspiró en las líneas del navío de línea Monarca de 1826.
El llamativo casco pintado de negro cuenta con dos franjas blancas horizontales que imitan las antiguas líneas de cañones de los barcos de guerra del siglo XIX, un sistema visual de camuflaje histórico que define su estética.
La construcción se llevó a cabo en los astilleros de Castellammare di Stabia, comenzando en 1930. Fue botado el 22 de febrero de 1931 y entró oficialmente en actividad formativa el 6 de junio de ese mismo año, bajo el mando de su primer comandante, el capitán de navío Augusto Radicati di Mormorito.
Originalmente el buque contaba con un gemelo casi idéntico, el Cristoforo Colombo, entregado a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial como parte de las reparaciones de guerra fijadas en el Tratado de París de 1947, donde operó bajo el nombre de Dunaj hasta su desguace en 1971.
A pesar de sus modernizaciones mecánicas auxiliares, cuando el buque despliega sus 2.824 metros cuadrados de velas de lona, todas las maniobras se realizan de forma estrictamente manual. Los cadetes de la Academia Naval de Livorno deben trepar por los mástiles de acero (de hasta 54 metros de altura) para manejar el velamen a mano, guiados en cubierta únicamente por las órdenes que el comandante transmite mediante silbatos marineros tradicionales.
En lo que respecta a sus características técnicas, el Amerigo Vespucci cuenta con un desplazamiento de 4.150 toneladas. Su casco de acero posee unas dimensiones de 100,50 metros de eslora (incluyendo el bauprés) y 15,50 metros de manga, con un calado de 7 metros.
La dotación habitual está compuesta por 264 tripulantes, cifra que se eleva hasta las 425 personas cuando se incorporan los alumnos en fase de formación. A sus tareas académicas, el navío suma su papel colaborativo en la protección del medio ambiente junto a entidades como Unicef, WWF y Marevivo, además de actuar como embajador itinerante de los valores de la Unesco.







