Santa Cruz

Denuncian la acumulación de basura y enseres en el acceso al muelle del Castillo Negro

El Ayuntamiento está interviniendo con tres personas sin hogar que usan el espacio junto a la playa del Parque Marítimo como refugio, y que son las responsables del almacenaje

Detalle de la basura acumulada en los accesos junto al Castillo Negro. / DA

Una silla de ruedas, un colchón, bolsas llenas de ropa, una bicicleta, basura diversa, mascarillas usadas (algunas con restos de sangre), guantes abandonados…. La lista es amplia, y peligrosa, dada la actual situación de pandemia y el riesgo de contagio de la Covid-19 en espacios que no estén correctamente desinfectados. El Ayuntamiento de Santa Cruz ha tenido que intervenir ya en varias ocasiones para limpiar el entorno en el que tres personas sin hogar, que al parecer sufren algún tipo de enfermedad mental, acumulan todo tipo de enseres. Todo esto es lo que se encuentran aquellos que se acercan hasta la playa del Parque Marítimo, cuyos accesos junto al muelle del Castillo Negro se han convertido en un lugar de refugio para estas personas, pero también de riesgo para los que, a diario, acuden a este punto de la capital ya sea para pasear, disfrutar del mar, o, incluso, bañarse, aunque sea uno de los espacios en los que está prohibido el baño como precaución ante los niveles de contaminación que puede contener el agua.

Son estos usuarios los que se han puesto en contacto con DIARIO DE AVISOS para denunciar esta situación que, aseguran, se mantiene en el tiempo y que empeoró con la llegada de una persona de nacionalidad rusa justo antes de que comenzara el confinamiento, y que acumula todo tipo de basuras y enseres, además, según estos usuarios, de tener un comportamiento agresivo con la gente.
Desde el Ayuntamiento de Santa Cruz confirman que están interviniendo con estas personas, cuyas patologías asociadas complican mucho la prestación de ayuda por parte de los servicios sociales. Según explican desde el Consistorio, al menos con una de las personas se ha logrado que reciba atención psiquiátrica, y se está trabajando para sacarla de la calle a un piso tutelado. Con las otras dos personas se sigue interviniendo para intentar ayudarlos. Las actuaciones en lo referente a la limpieza, explican desde el Ayuntamiento, se realizan cada cierto tiempo para limpiar y despejar la zona.

Una de las últimas limpiezas realizadas con la colaboración de la Policía Portuaria, la Policía Local de Santa Cruz y los operarios de Servicios Públicos. / DA

Los usuarios entienden que son personas con problemas psiquiátricos, pero piden que, si no se dejan ayudar, que se acuda a un juez para trasladarlos a un recurso en el que se le atienda de forma adecuada. Insisten en que, en estos momentos, hay que incrementar las precauciones frente a posibles focos de contagio, y la acumulación de basuras que hacen estas personas propician que eso pueda suceder.
El Ayuntamiento insiste en que no se les puede obligar a ingresar o abandonar la calle y que, a través de los recursos municipales de atención social se está llevando a cabo un trabajo de fondo para intentar ayudar a estas personas, algo complejo, pero que no van a dejar de seguir intentándolo.

La última de las operaciones de retirada de basuras se hizo hace poco, logrando dejar el espacio casi libre de todo tipo de enseres. Sin embargo, como los usuarios de la playa constatan, al día siguiente una de las personas vuelve a traer todo tipo de enseres y basuras para llenar el espacio de nuevo.

La denominada patología dual es muy frecuente entre las personas sin hogar, en las que, además de sufrir el desamparo que supone estar en la calle, se suman otros problemas, ya sea relacionados con adicciones o con enfermedades mentales.

Búsqueda de recursos específicos para personas sin hogar

La concejal de Atención Social, la socialista Marta Arocha, lleva desde su llegada buscando recursos específicos para los distintos perfiles de personas sin hogar que viven en las calles de Santa Cruz. Ya se ha conseguido que una veintena de personas salgan de la calle a recursos sociosanitarios, y el siguiente paso es el de lograr plazas para acoger a personas que sufren algún tipo de trastorno psiquiátrico y necesitan de atención especializada fuera de las calles.