Economía

La Covid se traga 35,6 millones del impuesto canario de combustibles

Un informe realizado por Corporación 5, con la colaboración de Cepsa, refleja el fuerte impacto de la pandemia sobre el consumo de energía y la movilidad en el Archipiélago

José Manuel Fernández-Sabugo, director de Cepsa en Canarias, y el economista José Miguel González. Fran Pallero
José Manuel Fernández-Sabugo, director de Cepsa en Canarias, y el economista José Miguel González. Fran Pallero

La comunidad autónoma de Canarias dejó de recaudar en abril y mayo 35,6 millones de euros del impuesto de combustibles derivados del petróleo (que representa el 4,5% del presupuesto de ingresos en el archipiélago), debido a las restricciones de movilidad derivadas de la crisis sanitaria.

Esta es una de las conclusiones del informe Covid-19: Impacto sobre el consumo de energía y sobre la movilidad, realizado por Corporación 5 con la colaboración de Cepsa, y que fue presentado ayer en el Club Oliver por el director de la empresa energética en Canarias, José Manuel Fernández-Sabugo; el presidente de la consultora, José Carlos Francisco, y el autor José Miguel González. El objetivo ha sido realizar un diagnóstico de la situación económica y social del Archipiélago a raíz de los efectos de la pandemia en el consumo energético y en la movilidad.

El estudio recoge una fuerte caída interanual en el consumo de productos petrolíferos en Canarias, del 56,67% de media en el mes de abril y del 51,38% en mayo. La demanda de energía eléctrica se vio reducida en un 21,5% en abril y en un 19,5% en mayo, respecto a los mismos meses del año anterior.

El informe revela que durante el estado de alarma Canarias registró un significativo descenso del tráfico de vehículos, del 80%, cifra que llegó al 90% en el caso del transporte público, y que alcanzó el 95% de reducción en el tráfico aéreo. El 6 de abril hubo 40 vuelos en Canarias, frente a los 1.048 del mismo mes del año anterior, y, entre el 18 y el 26 de marzo, los aeropuertos canarios registraron 8.623 pasajeros, en contraste con los 187.654 de la misma semana de 2019.

En el documento se indica que, a pesar de que no continúa vigente el estado de alarma, se sigue dando prioridad en las empresas y administraciones públicas al mantenimiento del teletrabajo y reuniones por medios telemáticos, por lo que el tráfico aún no ha recuperado las cifras anteriores a la pandemia. La reducción de la actividad comercial, industrial y, principalmente, turística provocó una reducción del consumo eléctrico. Sobre este aspecto, se calcula una pérdida de ingresos para las arcas canarias de 1,6 millones de euros provenientes del impuesto sobre la electricidad en tan solo dos meses, abril y mayo, por las limitaciones sobrevenidas del estado de alarma.

Las cifras reflejan que el impacto de la crisis será de mayor intensidad en Canarias, dada su dependencia y vulnerabilidad, por su condición de región ultraperiférica de la UE, junto a condicionantes estructurales relacionados con su insularidad y lejanía, y, por otra, por la distribución sectorial de su economía, donde predominan los servicios.