Gastronomía

El Rincón de La Orotava: Aguacates y hortalizas de primera

Entre todas estas fincas hay una de unos 10.000 metros cuadrados que cuida con extremo esmero Ezequiel Jorge Pérez, de 82 años de edad

El Rincón de La Orotava: Aguacates y hortalizas de primera
El Rincón de La Orotava: Aguacates y hortalizas de primera

 

La zona de El Rincón, en el municipio de La Orotava, es uno de los parajes de carácter agrario más impresionantes que sobrevive en la isla de Tenerife. Probablemente gracias a la primera ley de Iniciativa Popular, firmada por más de 33.000 vecinos, que aprobó por unanimidad el Parlamento allá por la década de los años 90. A falta de un desarrollo normativo y de un acuerdo entre todas las partes implicadas, El Rincón sobrevive entre plataneras, frutales, cultivos de hortalizas etcétera, y turismo rural y de alquiler vacacional y es camino para aquellos que van a las playas de El Bollullo, Los Patos y El Ancón.

Entre todas estas fincas hay una de unos 10.000 metros cuadrados que cuida con extremo esmero Ezequiel Jorge Pérez, de 82 años de edad. Como muchos canarios, este agricultor tuvo que emigrar en su día a Venezuela y, a la vuelta, tras trabajar en varias fincas, optó por comprar una en El Rincón.

Nacido en La Orotava, desde hace 32 años acude diariamente a su finca porque “siempre hay algo que hacer” para vigilar los aguacateros, los naranjeros, unas pocas plataneras, las papas, las hortalizas, la batata, las hierbas. “No recuerdo ningún año tan malo como éste” afirma con pena Ezequiel, que mira los aguacateros con apenas frutas de la variedad hass y fuerte, que fueron destrozados por el temporal de febrero y después los cambios climáticos extremos que se han registrado en el valle.

Ezequiel Jorge recorre la finca donde ha tenido que colocar sensores de una empresa de seguridad para evitar los robos de frutas de que ha sido víctima. Sin embargo, ni estos contratiempos le han impedido continuar con su actividad diaria. Sobre su jubilación lo tiene claro. “A final de año me retiro” han sido muchos años, nada menos que 32 recuerdo, atendiendo las labores de la finca y ya “uno está cansado”.

Su yerno, Isidro Álvarez, del restaurante próximo San Diego Grill, un antiguo guachinche, hoy especializado en carnes y pescados a la parrilla, acude a él para comprar su género. “Los aguacates siempre se los compro a Isidro porque para mí son de los mejores”.

Isidro Álvarez es un hombre hecho a sí mismo que hace años dejó su trabajo de cocinero en el hotel Semíramis del Puerto de la Cruz y reconvirtió el guachinche en un restaurante con una parrilla en la que el domina los diferentes cortes de la carne y el uso de las diferentes maderas que el mismo recoge en los montes de Benijos y Aguamansa y que corta con un hacha.

Defensor del producto canario, el chef nos propone uno de sus platos, en los que el aguacate cumple un papel que aporta cremosidad y sabores. Se trata de un Arroz meloso de pollo con pollo asado y crema de aguacate.

Se asa medio pollo en la parrilla y se despieza la carne sin piel y se corta en tiras pequeñas.

Con los huesos del pollos, previamente tostados, se prepara un caldo con ajo y vino blanco, aceite de oliva, agua, verduras y especies (azafranillo, cominos, romero).

Se prepara una crema con aguacate con un un diente de ajo, zumo de limón, sal, cebolla roja, cilantro y se tritura. Se reserva.

En un caldero se fríe en aceite de oliva un cuarto de cebolla blanca y se incorporan 120 gramos de arroz arborio que se remueve 2 minutos. Se añade vino blanco, y sin dejar de remover el caldo, a los 7 u 8 minutos se incorpora el pollo en tiras. Cuando el arroz esté listo le añadimos 50 gramos de crema de aguacate para darle cremosidad y brillo al arroz.

El aguacate, saludable

Los frutos del aguacate son notables porque apenas contienen azúcares o almidón y por tener hasta un 30% de aceite casi todo monoinsaturado. Su nombre deriva de la lengua mexicana nahuatl y la palabra, ahuacatl, significa testículo y se inspira en la forma de pera del fruto y su superficie.