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¿Qué pasa con los aerosoles?¿Son transmisores del SARS-COV-2?

Durante esta pandemia se ha cambiado de opinión en varias ocasiones, se van conociendo las cosas poco a poco, todo es nuevo para todos

Recientemente el CDC norteamericano, el principal ente sanitario de Estados Unidos, alertó de que los aerosoles (pequeñas gotas respiratorias de un diámetro inferior a 5 micras) podían suponer la principal vía de transmisión del virus SARS-CoV-2, pero a las horas se retractó. En cambio, desde la OMS siempre han sido muy prudentes con ello. Si bien poco a poco son más y más los investigadores que lo están alertando.

“Hasta la fecha no hay evidencia científica suficiente que pruebe que la transmisión aérea, o los aerosoles, puedan suponer la principal vía de transmisión de la enfermedad”, según afirma en una entrevista con Infosalus el doctor José Jonay Ojeda, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, y uno de los portavoces de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), algo que de probarse, “supondría un cambio muy relevante y con un impacto económico mayor” según considera.

Ahora mismo, las formas reconocidas de transmisión de la COVID-19 son las gotas respiratorias o ‘gotículas’ (de un diámetro de más de 5 micras), el contacto con superficies, y el contacto cercano entre personas (el no guardar la distancia de seguridad de dos metros), según recuerda este especialista. Eso sí, también advierte de que durante esta pandemia se ha cambiado de opinión en varias ocasiones, se van conociendo las cosas poco a poco, todo es nuevo para todos, y así es cómo sucedió con el uso de la mascarilla, ahora obligatoria.

“La evidencia científica cambia con el tiempo y, por ahora, el postulado principal que se maneja sobre la vía principal de transmisión del virus es que, al igual que otros coronavirus, se caracteriza porque se puede transmitir por las gotículas que expulsamos sobre todo cuando hablamos o cantamos, o hacemos algún tipo de actividad, o bien cuando estamos con mocos; no por los aerosoles, teoría con la que se está siendo muy prudente”, explica el doctor Ojeda.

En concreto, dice que las gotículas salen del aparato respiratorio y tienen como característica principal que son mayores de 5 micras. “Cuando las emitimos tienen un diámetro suficientemente grande para que no permanecer en el aire, sino que acaban posándose en el suelo o en las superficies de nuestro alrededor, incluida nuestra ropa. Uno la toca con las manos y se la lleva a la cara y se termina contagiando”, advierte el miembro de SESPAS.

A esto se le conoce como ‘vía de transmisión por contacto’, que también puede producirse si esas gotículas caen a una barandilla de la calle, donde puede perdurar el virus unas horas, y nosotros las tocamos y nos llevamos las manos a la cara y nos contagiamos. “Es fácil hacerlo y nos contagiamos de forma indirecta a través del objeto inanimado de esta forma”, subraya.

También describe que nos podemos contagiar cuando no guardamos esa distancia de seguridad con la otra persona, y esas gotículas nos llegan directamente a la cara. Por ello, incide en la importancia de mantener la distancia mínima de dos metros con aquellas personas con las que nos relacionemos, así como de usar la mascarilla o el lavado frecuente de manos, porque así evitaremos contagiarnos y el contagiar sin querer a otros, por no guardar las distancias, ser asintomáticos y no saberlo.

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