El PP rompe con CC en la Palma

El PP expulsa a CC y gobernará en minoría Santa Cruz de La Palma

A pesar de que ya hubo negociaciones entre ambos partidos después de las elecciones, los socialistas niegan que tuvieran ahora un acuerdo con los populares y descartan una alianza para regir conjuntamente la capital de la Isla Bonita. “No vamos a entrar en el juego de Cabrera”, asegura Anselmo Pestana (PSOE)

El Partido Popular, como adelantó DIARIO DE AVISOS en exclusiva, cumplió con lo previsto y expulsó en la mañana de ayer del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma a los cuatro concejales de su hasta ahora socio en esta Corporación local, Coalición Canaria

Sin embargo, poco tardó en saltar la sorpresa en un culebrón político como el que prometen protagonizar los partidos con representación en el Consistorio de la capital de la Isla Bonita. Tras conocer tan drástica decisión del actual alcalde, Juanjo Cabrera Guelmes (PP), su posible nuevo aliado, el PSOE, se ha desmarcado de la maniobra en un tono más alto del que cabría esperarse, por cuanto un pacto PSOE-PP en Santa Cruz de La Palma ya estuvo a punto de cuajar tras las elecciones de 2019.

Han sido el mismísimo secretario general del PSOE en La Palma, Anselmo Pestana, en compañía de su homólogo en Santa Cruz, Manuel Abrante, los que se desmarcaron ayer de la referida ruptura del pacto de gobierno en la capital, a la par que anunciaron que no estaban dispuestos a cogobernar con el PP, lo que dejaría a Cabrera Guelmes gestionando en minoría.
A este respecto, cabe recordar que fue el PSOE el partido más votado el año pasado en la capital palmera, con un total de seis concejales, si bien el Partido Popular logró cinco y Coalición Canaria llegó hasta cuatro.

Aunque Ciudadanos y Nueva Canarias lograron un edil cada uno, con dichos resultados la conformación de una mayoría depende de los tres grandes (PSOE, PP y CC), dado que, en cuanto dos de ellos decidan sumar juntos, tienen los votos suficientes como para no necesitar más apoyos.

Para entender lo que ahora sucede en la capital palmera, hay que conocer lo sucedido cuando empezaron las negociaciones inmediatamete posteriores al resultado electoral. Entonces como se ha dicho, todo apuntaba a que PSOE y PP unirían fuerzas tanto en el Cabildo de La Palma como en Santa Cruz, pero el pronóstico solo se cumplió en la Corporación insular, por cuanto Coalición supo moverse en la capital y cerró un pacto con los populares aprovechando la demora debida a las negociaciones entre los distintos partidos para conformar una mayoría a nivel regional.

Pasado un año, el ‘idilio’ entre el PP y los coalicioneros no ha cuajado, como desvelaba ayer este periódico, a tal punto que los populares recelan de un posible acercamiento entre Coalición y el PSOE durante las vacaciones del alcalde, lo que podría haber precipitado la ruptura con los nacionalistas.

Eso sí, los socialistas no han podido ser más claros. Con la autoridad propia que le confieren sus respectivas responsabilidades orgánicas, Pestana y Abrante dejaron ayer bien claro que la ruptura es una decisión “unilateral” de los populares y remarcaron que “no existe ningún tipo de acuerdo”, al tiempo que lamentan que hayan generado “inestabilidad” en la institución capitalina.

Sillas

“El PSOE no será cómplice de esta actuación irresponsable”, indican los socialistas palmeros, advirtiendo de que ni comparten ni “van a entrar en el juego” del alcalde, Juan José Cabrera, “desestabilizando la corporación, convirtiendo el Gobierno municipal en un juego de sillas” que por responsabilidad con la sociedad, no comparten. Ello condena ahora a Cabrera Guelmes a gobernar con seis concejales sobre 17 (5 del PP más el de Cs) toda una capital insular en unos tiempos, no lo olvidemos, extraordinarios por lo difícil que resulta llevar a buen término una corporación local en Canarias dado el desplome en la recaudación de los tributos propios justo cuando hay que reforzar considerablemente los presupuestos del área de servicios sociales ante el previsible impacto que la crisis económica derivada de la pandemia tiene ya sobre parte de la población isleña. Sea como fuere, en los mentideros políticos de la capital palmera se especulaba ayer que solo es cuestión de tiempo que socialistas y populares lleguen a algún tipo de acuerdo.

 

Ferraz y el tablero canario, en el retrovisor de la política palmera

A nadie se le escapa que los políticos palmeros han demostrado tener agallas a la hora de hacer valer lo que consideran mejor para su tierra. Dos ejemplos de ello son el socialista Anselmo Pestana y el popular Mariano Hernández Zapata. Tanto uno como otro han sido expedientados por sus respectivos partidos cuando desoyeron las órdenes que llegaban desde fuera contra un pacto PSOE-PP, pero el tiempo les ha dado la razón. Hoy en día, Pestana es el delegado del Gobierno en Canarias, mientras que Zapata es presidente del Cabildo de La Palma.

Pero ello no es óbice para estar todo el día llevando el cántaro a la fuente porque termina por romperse, y en la decisión socialista de no secundar al alcalde Juanjo Cabrera en su decisión de romper con CC puede haber influido el interés de Ferraz en no romper amarras con los coalicioneros en vísperas de una votación tan importante como la de los Presupuestos Generales del Estado.

Hay que tener en cuenta que, dado lo inestable de la mayoría actual en el Congreso de los Diputados, el voto de Ana Oramas (como el de Pedro Quevedo, de Nueva Canarias) puede volver a ser decisivo.

La política regional tiene algo que decir, porque parte del PSOE, (sobre todo en Gran Canaria) no verían con malos ojos romper con Nueva Canarias y Sí Podemos Canarias para echarse en manos de CC, lo que el PSOE tinerfeño rechaza.