Cultura

Keroxen recibe a Francisco López y Barbara Ellison

La doble cita de este sábado del festival en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna comienza a las 19.00 horas

Francisco López. / DA

El Aguere Espacio Cultural, en La Laguna, acoge este sábado, 21 de noviembre, una doble propuesta del Festival Keroxen protagonizada por Francisco López y Barbara Ellison. Conforme a la medidas de seguridad sanitaria implantadas para luchar contra la pandemia del coronavirus COVID-19, el aforo estará limitado a 60 localidades. Las entradas se pueden adquirir en el siguiente enlace de internet: https://tickety.es/es/events/keroxen20-francisco-lopez-barbara-ellis.

FRANCISCO LÓPEZ

Hablar de Francisco López es referirse a uno de los mayores exponentes del arte sonoro y la música experimental en nuestro país. Se trata de todo un pionero, y respetado activista de otras formas no ortodoxas de acercarse al sonido, que desde principios de los 80 acumula un currículum ciertamente exuberante: una discografía abrumadora que se cuenta por cientos de publicaciones, colaboraciones con destacadas figuras internacionales de la llamada escena de la música electroacústica, y actuaciones a lo largo y ancho de todo el planeta, desde el Sónar al Museo de Arte Moderno de París.

Al Keroxen de este innombrable año viene a deleitar al público y sorprender con una de sus famosas experiencias sónicas inmersivas, un concierto a ciegas (porque los presentes tendrán los ojos vendados) para experimentar con otras formas de escuchar y de relacionarnos con el entorno sonoro.

Barbara Ellison. / DA

BARBARA ELLISON

Barbara Ellison es una artista audiovisual residente en La Haya (Países Bajos), que presentará en el festival su reciente proyecto titulado CyberSongs. Creadora multidisciplinar interesada en explorar estados de ambigüedad en fuentes de sonido e imagen, busca experiencias cercanas a los episodios de pareidolia o apofenia con los que todos hemos engañado a nuestro cerebro alguna vez, Barbara Ellison retorcerá voces humanas con herramientas digitales en busca de lo que ella llama la “presencia fantasmagórica”. Un espectáculo que promete ser extrañamente fascinante, encontrando en la repetición y lo aleatorio patrones a los que podamos darle un sentido o, incluso, descifrar mensajes ocultos que se puedan despertar en nuestro subconsciente más primitivo.