SUPERCONFIDENCIAL

100 personajes en Los Limoneros

Ayer lunes se publicó en este periódico mi entrevista número 100 en la sección de Los Limoneros. Cien semanas, sin fallar ni una sola, en la que personas de la vida de Canarias han contado muchas cosas. Parece que la serie va a seguir hasta ver las entrevistas reunidas en un volumen, que en este […]

Ayer lunes se publicó en este periódico mi entrevista número 100 en la sección de Los Limoneros. Cien semanas, sin fallar ni una sola, en la que personas de la vida de Canarias han contado muchas cosas. Parece que la serie va a seguir hasta ver las entrevistas reunidas en un volumen, que en este momento tendría 600 folios, porque cada una de las entrevistas ocupa, ni más ni menos, que seis folios. En ellas se ha hablado de todo, desde ciencia a política, desde literatura a historia. De todo. Han pasado por aquí personajes inolvidables que me han hecho la vida mucho más feliz. Sería un atrevimiento destacar a unos sobre otros. Todos tenían muchas cosas que decir y las dijeron. Ninguno rehuyó preguntas ni respuestas, aunque mis críticos me dicen que me he vuelto bueno, que ya no queda nada de aquel enfant terrible, muy a mi pesar, porque yo creo que nunca lo fui del todo. Parece que fue ayer cuando inicié la sección y me da que Mariano Ramos, el propietario de Los Limoneros, está encantado de que yo lleve allí a tanta gente que tiene tanto que contar. No existe día fijo de la semana, puede ser cualquiera –menos los lunes, que descansa el personal del restaurante-. Cuando el cierre por la pandemia se realizaron varias entrevistas antes de la restricción para que no se dejaran de publicar ni un solo lunes. No sé cuántas me quedan, aunque un día habrá que parar. He huido mucho de los políticos para abrazar el humanismo. No es que sean siempre antitéticos, pero a veces sí. 100 personajes en Los Limoneros. ¿Cuántos más hasta concluir el volumen? No lo sé, no soy yo quien tengo que decirlo. Pero repasando lo escrito, no retiro nada. Todos los personajes han estado a la altura. Espero que yo también.