gastronomía

El roscón de reyes, la corona más dulce

Son pocas las familias españolas que no consumen este pastel clásico de la Navidad, que se esfuerzan en tener listo los mejores obradores
Son pocas las familias españolas que no consumen este pastel clásico de la Navidad, que se esfuerzan en tener listo los mejores obradores
Roscón de Reyes. DA
Roscón de Reyes. DA

El roscón de reyes, aunque con múltiples variaciones y diferentes calidades y precios, sigue ocupando un lugar muy destacado dentro del mundo de los dulces vinculados al mundo de la Navidad. Los niños españoles, que han interiorizado tradiciones de otros países como el Santa Klaus o Hallowen, todavía mantienen la ilusión la noche de reyes de esperar al día siguiente y tras los regalos degustar el roscón con su haba o sorpresa en el interior.

Son pocas las familias españolas que no consumen este pastel clásico de la Navidad, que se esfuerzan en tener listo los mejores obradores. “La elaboración de este postre no tiene secretos: es un bizcocho hecho de harina, huevos, mantequilla y azúcar y muchas veces aromatizado con anís y siempre recubierto de trufas escarchadas. Su forma, como exige la realeza, es circular de corona. Ya no hay monedas en su interior, si acaso una figurita de plástico”, según nos contaba hace tiempo el periodista y crítico gastronómico, Cristino Álvarez, conocido por el seudónimo Caius Apicius, quien falleció por estas fechas concretamente el 19 de enero de 2018 y que fue distinguido por su Labor en Fomento de la Gastronomía en los III Premios de Gastronomía de DIARIO DE AVISOS que se entregaron en el año 1988.

La periodista Ana Vega Pérez de Arlucea, Premio Nacional de Gastronomía 2018, sostiene la teoría de que “este dulce lleva alegrando el día de reyes a los españoles unos 150 años, pero es a nuestros vecinos galos a quien tenemos que agradecérselo” y que llegó a nuestro país de la mano de Felipe V, aunque tuvieron que pasar mucho años para que se hiciera popular en todas las casas.

En su inicios hicieron las delicias de aristócratas y ricos burgueses que estaban ansiosos por emular en todo a los elegantes franceses, dice Ana Vega. Pero no fue hasta el año 1895 cuando el gastrónomo Ángel Muro publicó la primera receta, sin agujero y hecha en molde como si fuera un pastel, aunque cada día estaba más popularizada en las pastelerías españolas.

Desde entonces ha llovido mucho y la recetas ha sufrido cambios, tal es así que todavía en las familias se discute si la compran rellena de chocolate, nata, crema, cabello de ángel, cuaquier cosa que se les pase por la imaginación a los reposteros, o sin relleno.

Las pasteleras y propietarias de La Princesa Free Heart, Naira Domínguez y Marta Santos han señalado a este periódico que en esos días el público ha decidido acabar las navidades disfrutando de su roscón de reyes. Aquí lo hacen sin relleno, con crema pastelera, nata y yema tostada con nata. Naira indica que el que más se ha vendido ha sido el de nata, seguido del de yema tostada con nata. Desde esta pastelería, situada en la plaza de La Concepción, 1, de La Laguna, se ha percibido más actividad y más ganas del público en este ultimo tramo de la Navidad.

También El Aderno, cuyo obrador se encuentra en Buenavista del Norte, han notado que a las familias canarias le gusta endulzarse el día de reyes con el roscón. Teobaldo Méndez nos cuenta que lo elaboran sin relleno, con trufa, con nata y con crema, pero los que más demanda el público son estos dos últimos.

La ultima novedad en rellenos viene de la mano de David Muñoz, que con GoXo su proyecto de comida a domicilio, prepara su roscón con limones verdes con chiles y jengibre escarchados, migas de galletas con mantequilla tostada con relleno de chantilly de guayaba y frambuesas del bosque. Tiene un peso de 600 gramos y el precio es de 24 euros.

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