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La mejor repostería alemana de Tenerife llega a Santa Cruz

Es uno de los establecimientos preferidos de los tinerfeños
Las mejor repostería alemana de Tenerife llega a Santa Cruz

Palmelita abrirá en Santa Cruz de Tenerife su segundo local en la capital. Las que, para muchos, son las mejores tartas de la isla aterrizan en el centro santacrucero para continuar con una tradición que se remonta decadas atrás.

Paseando por Santa Cruz, cuenta de referencia para conocer todo lo que se mueve en la capital, ha anunciado la apertura, la segunda en la ciudad tras haber abierto en la calle Del Castillo hace varios años.

Palmelita y la Isla

El amor por Tenerife y la tradición de la pastelería alemana fueron el punto de partida de la historia de Café Palmelita, un establecimiento que abrió sus puertas en noviembre de 1968 en Bajamar, en el municipio de La Laguna, y que con el paso de los años se ha convertido en uno de los locales más reconocibles de la zona gracias a su privilegiada ubicación frente al mar.

Astrid Bittermann, socia propietaria del negocio junto a su marido, Wolfram Bittermann, recordaba en una entrevista en DIARIO DE AVISOS que los fundadores llegaron a la Isla atraídos por el encanto de Bajamar, un enclave que en aquella época concentraba una importante actividad turística: “Mis suegros pasaban aquí sus vacaciones y vieron una oportunidad en este lugar y en las vistas del local. Él era maestro pastelero alemán y decidieron apostar por este proyecto”, explicaba.

El negocio no tardó en hacerse popular. Según relataba Astrid, la cafetería llegó a recibir excursiones organizadas desde otros puntos de la Isla: “Venían incluso guaguas llenas de turistas desde Puerto de la Cruz para probar el café alemán y las tartas”.

La relación de la familia con la repostería se mantuvo en la siguiente generación. Wolfram Bittermann, hijo mayor de los fundadores, regresó a Tenerife después de haber desarrollado su vida en Alemania, impulsado por la nostalgia de la Isla. “Él también es maestro pastelero y nos conocimos estudiando esa profesión, porque yo también provengo de una familia de pasteleros alemanes. La pastelería forma parte de nuestra vida”, comentaba Astrid. Ambos asumieron la gestión del negocio familiar en 1983.

Con el tiempo, Café Melita evolucionó hasta convertirse en el grupo Palmelita. Lo que comenzó como un único establecimiento se ha ampliado hasta contar con cuatro locales propios —dos en Bajamar, uno en Santa Cruz de Tenerife y otro en La Laguna— además de dos franquicias situadas en Santa Cruz y Candelaria.

La oferta gastronómica también se ha diversificado, aunque manteniendo el carácter artesanal y la esencia de la repostería alemana. Entre sus especialidades destacan las tartas tradicionales, elaboradas junto a propuestas más actuales como la carrot cake o la cheesecake.

La empresa produce sus propias confituras utilizando frutas de Canarias, productos que incluso se exportan a Alemania y a otros destinos. A ello se suman helados naturales, bombones artesanales y diferentes variedades de pan, como el integral elaborado con masa madre y cereales molidos por ellos mismos, además de pan de espelta y de calabaza.

La oferta se adapta también a las distintas épocas del año. Durante la Navidad, el obrador prepara dulces típicos alemanes como las estrellas de canela y el tradicional stollen, un pan navideño muy popular en Alemania.

Más allá de la repostería, las cafeterías cuentan con una amplia carta para desayunos, almuerzos y cenas, con ensaladas, bocadillos y hamburguesas. En los desayunos, los clientes pueden personalizar su pedido combinando distintos tipos de panes, huevos, zumos, dulces, cafés y tés. “Tenemos nuestro propio café, elaborado con grano 100% arábica, y además importamos tés desde Alemania, muchos de ellos ecológicos”, explicaba Astrid.

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