ECONOMÍA

La pandemia arrasa con más de 9.000 empresas en el Archipiélago

Solo en el mes de marzo, cuando se decretó el estado de alarma, Canarias perdió 5.081 empresas, sin contar con las que no tienen empleados a su cargo, que son el 57% del total

El parón económico decretado en España desde el mes de marzo ha acabado de un plumazo con las expectativas de muchas empresas que han terminado por asfixiarse, sobre todo las medianas y pequeñas que representan más del 75% de las compañías del país. Canarias no está exenta, ya que su tejido productivo se sustenta en pymes de 1 a 9 empleados y autónomos sin asalariados. Además, el Producto Interior Bruto (PIB) del Archipiélago se basa en empresas del sector servicios, de los más afectados por la pandemia y las restricciones sanitarias.

Las Islas iniciaron el año 2020 con 61.329 empresas inscritas en la Seguridad Social y finalizó diciembre de 2020 con 58.105, es decir, 3.224 menos. Solo en en el mes de marzo, cuando se decretó el estado de alarma, echaron el cierre en el Archipiélago 5.081 empresas, pasando en febrero de 61.602 a 56.521 en marzo. Se puede decir, además, que esta caída se produjo solo en los últimos 15 días de marzo, ya que el estado de alarma se decretó el 14 del mismo mes.

En julio, agosto y septiembre la situación se fue recuperando, pero el tejido productivo de las Islas no llegó a alcanzar la cifra con la que inició el año. De todas formas, hay que tener en cuenta que estas cifras solo se refieren a aquellas empresas que están inscritas en la Seguridad Social y, por consiguiente, tienen algún empleado a su cargo. Sin embargo, el 57,47% del tejido empresarial de Canarias está compuesto por autónomos que no tienen asalariados a su cargo. Del total de compañías que había en el Archipiélago en enero de 2020 (152.756), 87.785 no tenían ningún asalariado. Tomando como referencia entonces a todo el tejido productivo de las Islas (las pymes que tienen asalariados y las que no), unas 9.033 empresas habrían echado el cierre desde principios de año. Una cifra que demuestra la enorme fragilidad del tejido productivo de las Islas y su limitada capacidad para sobrevivir sin ingresos y sin actividad.

Ya el Banco de España en su último informe estimó que entre el 6% y el 10% de las empresas serán inviables por el impacto de la crisis de la COVID-19. Es decir, que están abocadas al cierre porque, además de no poder hacer frente ahora al pago de intereses, tampoco serán rentables en los próximos años.