cultura

Almudena Jal-Ladi: celebrar la música (y también la vida)

La primera canaria, y la primera cantante española, en contraer la COVID-19 regresa un año después a los escenarios para interpretar este sábado ‘La Traviata’ en el Palau de la Música Catalana
La soprano tinerfeña Almudena Jal-Ladi encabeza este sábado el elenco de ‘La Traviata’ en Barcelona. / DA

Cuando esta tarde se levante en Barcelona el telón del Palau de la Música Catalana, y el público contemple que su escenario se ha convertido en el fastuoso salón parisino de Violetta Valéry, que organiza una fiesta para celebrar que se ha recuperado de su enfermedad, quizás desde las butacas nadie advierta que en ese mismo escenario donde acaba de comenzar La Traviata (Giuseppe Verdi, 1853) hay una persona que está inmersa en otra celebración.

Almudena Jal-Ladi se convirtió en febrero de 2020 en la primera canaria, y también la primera cantante española, en ser diagnosticada de coronavirus COVID-19. Un año más tarde, la soprano lagunera regresa a un teatro para encabezar el elenco de la ópera más representada en el mundo. “Realmente no sé cómo me voy a sentir, pero supongo que no me costará demasiado enfrentarme al público y a una ópera tan importante”, confiesa la cantante tinerfeña a DIARIO DE AVISOS. “Esto es como llevar un tiempo sin conducir: no te olvidas de cantar porque es algo que llevas muy adentro”, agrega.

EL ELENCO

Almudena Jal-Ladi interpreta a Violetta Valéry en una producción de NovAria Artists en la que le acompañan Facundo Muñoz (Alfredo Germont), Alberto Cazes (Giorgio Germont), Cecilia Ferraloli (Annina), Anna Tobella (Flora Berboix), Carlos Enrique Ortiz (Gastone), Alejandro Chelet (Barone Douphol), Quim Cornet (Marchese d’Obigny), Antonio Fajardo (Dottore Grenvil), José Luis González (Giuseppe) y Germán Casetti (Servo), además del coro NovAria. La música de este melodrama en tres actos, basado en la novela de Alejandro Dumas hijo La dama de las camelias, corre a cargo de la Orquesta de Cámara Terrassa 48, que dirige el concertino Quim Térmens, con la dirección musical de Josep Miquel Mindán.

“Hace un año que no canto en un teatro y será muy emocionante. La Traviata es una ópera que todos quieren interpretar y Violetta Valéry es uno de los papeles más cotizados para una soprano”, subraya la artista.

Tras 12 meses sin actividad sobre los escenarios, la intérprete canaria explica que ha preparado su reaparición “con mucha calma, con mucha paciencia y, sobre todo, con mucha tranquilidad”. “Llevo tanto tiempo sin cantar que por eso mismo me propongo que este sea mi mejor trabajo hasta ahora. Intentaré que todo salga perfecto. Estoy con muchas ganas, pero también tengo la cabeza muy fría”.

Cuando se le pregunta acerca de cómo se ha desenvuelto su vida tras haber superado la enfermedad y a partir de ahí encarar, como todos en todo el mundo, un tiempo de confinamiento y restricciones, Almudena Jal-Ladi asevera que esta situación no le ha supuesto ningún cambio drástico. “A menudo nos quejamos demasiado y eso me parece un error”, afirma. “Es cierto que al principio estaba un poco estresada, pero procuro aceptar las cosas según van llegando y asumirlas como algo de lo que puedo aprender. No hace falta que siempre te vayas a dormir a las dos de la mañana, o que hagas botellón en la calle cada noche, para ser más feliz. La felicidad está dentro de nosotros y la buscas en cada momento que vives. Me parece que quien se queja siempre no está llegando al fondo de la cuestión”.

“Esto es como llevar un tiempo sin conducir: no te olvidas de cantar porque es algo que llevas muy adentro”

LA VIDA NORMAL

Almudena Jal-Ladi dedicó el tiempo de confinamiento a hacer yoga y con ello ganó un “hábito saludable”. “¿Qué es la vida normal? Cuando no podíamos salir a la calle busqué otras formas de hacer eso que llaman vida normal. Es evidente que había momentos en los que tenía muchas ganas de salir, pero no por ello dejé de disfrutar del tiempo que pasé en casa”, indica.

Más tarde, estuvo en Alemania durante dos meses aprendiendo el idioma y luego regresó a Tenerife. “En diciembre decidí irme de nuevo a Barcelona, donde ya estuve viviendo durante seis años, y entonces me llamaron de NovAria para proponerme actuar en su regreso al Palau de la Música Catalana tras el confinamiento. He conseguido un trabajo que puedo compatibilizar con la música y ya hay otros proyectos a la vista, como una producción de La flauta mágica, de Mozart. De manera que aquí estoy, buscando mi sueño, que es poder vivir de esto, con paciencia, con amor y con mucha fe”.

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