Sociedad

La NASA bautiza como ‘Timanfaya’ a donde hoy amartiza su ‘Mars Perseverance’

Aunque anecdótico, hay protagonismo canario en un nuevo paso de gigante para la Humanidad en la colonización del espacio exterior con la llegada a Marte del mayor robot explorador jamás enviado al planeta rojo

Detalle de ‘Perseverance’ con sus programas para el análisis de Marte. / NASA

La Humanidad dará hoy un gran paso con la llegada a Marte de Perseverance, un robot muy superior a sus antecesores que no solo aspira a encontrar pruebas de vida microbiana actual o anterior en el planeta rojo, sino que permitirá avanzar en la colonización del planeta vecino, pero también de nuestro satélite, La Luna. Para orgullo de los canarios, la NASA ha decidido denominar con el nombre de Timanfaya al área de Marte donde a las 21.55 horas de hoy tiene previsto amartizar este robot explorador, tal y como adelantó la BBC.

Dicho emplazamiento era conocido hasta ahora como el cráter Jezero, de unos 50 kilómetros de diámetro y situado en la zona ecuatorial de Marte. Los científicos piensan que hace millones de años estaba inundado de agua: era un lago donde desembocaba un río. Este transportaba compuestos arcillosos que tienden a atrapar y preservar la materia orgánica, por lo que el delta es un buen lugar para encontrar restos de vida marciana si es que la hubo.

Si todo va bien y tras un amartizaje no exento de grandes emociones que TVE trasmitirá en directo (al igual que la NASA en su canal en español), el rover Perseverance, de la misión Mars 2020 perteneciente al Programa de Exploración de Marte de la NASA, llegará al planeta rojo pocos minutos antes de las 22.00 horas de hoy sobre la superficie del volcán Jezero, en una cuadrícula de 1,2 x 1,2 kilómetros bautizada, como se ha dicho, por la comunidad científica con el nombre de Timanfaya, debido a las “grandes similitudes” que guarda la zona con el paisaje del Parque Nacional lanzaroteño.

Este homenaje a Canarias es debido a que, al igual que ocurre con el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, desde hace años, astronautas, investigadores y científicos de la Agencia Estatal Europea (ESA) vienen entrenando en el Parque Nacional de Timanfaya para futuras expediciones a Marte y a La Luna por su analogía geológica.

Lanzado el 30 de julio de 2020, el rover Perseverance buscará señales de vida microbiana pasada, recolectará muestras selectas de rocas y sedimentos para su envío futuro a la Tierra, caracterizará la geología y el clima de Marte y allanará el camino para la futura exploración humana más allá de la Luna, según señala la NASA.

Perseverance es el quinto rover de la NASA en Marte y, si tiene éxito, será el noveno amartizaje de la NASA. Muy superior a sus antecesores, este robot de más de tres metros de largo y peso superior a una tonelada también transporta un experimento tecnológico, el Helicóptero Ingenuity Mars, que intentará llevar a cabo el primer vuelo controlado y con motor en otro planeta.

Lo cierto es que Perseverance presenta unas competencias muy superiores a sus antecesores, dado que va cargado de programas como Mastcam, un sistema de cámaras para captar imágenes panorámicas, estereoscópicas y hacer zoom; SuperCam, un instrumento equipado con una cámara, un láser y espectrómetros para analizar a distancia la composición química y mineralógica de compuestos; PIXL, un espectrómetro fluorescente de rayos x para analizar con precisión la composición química del material de la superficie marciana; Sherloc, un espectrómetro Raman con láser ultravioleta para detectar compuestos orgánicos y otras sustancias; Moxie, un experimento para producir oxígeno a partir de CO2 marciano; Meda, una estación meteorológica made in Spain, y Rimfax, un generador de imágenes de radar de lo que hay bajo la superficie marciana.

Así serán los ‘siete minutos de terror’

Ya ha funcionado y por eso se repite, pero las emociones de hoy pasarán por los llamados siete minutos de terror, en los que Perseverance reducirá de 19.500 kilómetros por hora a tan solo tres. Como las señales de radio tardan unos 11 minutos en llegar a la Tierra no se pueden gestionar los comandos en directo, así que todas las fases están perfectamente programadas y sincronizadas. Todos confían en que el robot explorador llegue sano y salvo a Timanfaya, pero a más de uno esos siete minutos se le harán eternos.