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Inferiores, locas y brujas: el machismo y la violencia de género vienen de antiguo

Carolina Real Torres abre el viernes en La Laguna, en el antiguo Convento de Santo Domingo, las VIII Clásicas Tertulias con una charla sobre actitudes y creencias misóginas que perduran
Carolina Real Torres
Carolina Real Torres es doctora en Filología Latina y profesora de Latín en la Universidad de La Laguna. / DA

El escenario es distinto. Los personajes no son los mismos. El tiempo es otro. Y sin embargo, aunque con una vestimenta diferente, las creencias, los prejuicios, las ideas preconcebidas acerca de la mujer permanecen. Esa es la “perturbadora” conclusión que plantea Carolina Real Torres en Trasgresoras, seductoras y perversas. Mito y violencia de género en el mundo antiguo, la conferencia que abre este viernes en La Laguna, a partir de las 20.30 horas, las VIII Clásicas Tertulias en el antiguo Convento de Santo Domingo.

Tomando como punto de partida el siglo VII a. C., la doctora en Filología Latina y profesora del área de Latín en la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Laguna (ULL) abordará un itinerario mítico e histórico -en el que no faltarán los ejemplos- acerca de cómo la misoginia, el machismo, la violencia de género y, especialmente, la concepción de las mujeres como seres inferiores o malignos -o las dos cosas juntas- llega a nuestros días. “En buena medida, esa consideración no ha cambiado en absoluto -apunta Real Torres-, pues las ideas expresadas por los autores de la antigüedad fueron alimentadas y transmitidas por los filósofos y después por los Padres de la Iglesia, y así, sucesivamente, hasta la actualidad, en la educación y en ciertos arquetipos presentes hoy en la cultura y en los medios de comunicación de masas”.

‘PRIMERAS MUJERES’

Carolina Real abordará en esta primera charla del ciclo organizado por la Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC), con el apoyo de la Concejalía de Cultura y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de La Laguna, la idea de mujer, de la naturaleza femenina, en la antigüedad. Con primeras mujeres como Pandora, Lilith o Eva, portadoras de desgracias, o malvadas, o seres imperfectos, o, como ya se ha apuntado, una combinación de todos estos atributos.

En un trabajo anterior, ¿Brujas o ángeles? Algunos ejemplos de misoginia en el mundo clásico, la doctora en Filología Latina alude a Platón, que en Timeo “postulaba una doble naturaleza humana, cuya mejor parte era la masculina: tras la encarnación del alma y el despertar de las sensaciones, el hombre, si era capaz de dominar sus deseos, podía vivir en armonía y, a su muerte, volver a la estrella que le había sido atribuida en el momento de su nacimiento; pero si no conseguía dominarlos, su alma se degradaría reencarnándose en una mujer”.

También Aristóteles es mencionado en ese texto, pues en su Política “equipara las relaciones entre hombre y mujer a las que existen entre los que mandan y los que obedecen: la mujer desempeña un papel de supeditación, necesario para la eudaimonía [vida buena] de la polis”. “Este filósofo ejerció una gran influencia en la educación de una mentalidad misógina común a la mayoría de las culturas modernas: pretendió apoyar en una base científica la idea de sexo débil […] es decir, la falta o carencia de plenitud tanto física como moral, consecuencia de su naturaleza, lo que convierte a la mujer, según sus palabras, en un macho estéril y, más concretamente, en un macho castrado”.

MITOLOGÍA Y REALIDAD

La mitología griega, y luego la romana, es fundamental en el arraigo de todas estas ideas acerca de lo femenino en lo que hoy llamamos imaginario colectivo. “Los mitos son ejemplos morales, patrones de conducta que el pueblo asume, que primero se escuchan y, con el tiempo, se leen”, expone Carolina Real en esta charla con DIARIO DE AVISOS. “Si nos presentan a unos dioses maravillosos que raptan y violan a mujeres, esas actitudes se imitan”, señala la profesora del Departamento de Filología Clásica, Francesa, Árabe y Románica de la ULL. “Con frecuencia encontramos hoy casos de violaciones grupales, como el de La Manada, y la violencia de género y las muertes de mujeres a manos de sus parejas son una constante”.

FEMINICIDIOS

Los feminicidios y el aborto selectivo en la antigüedad revelan, asimismo, un trágico paralelismo con el presente. Los asesinatos de mujeres en México o la interrupción de embarazos cuando los fetos son femeninos, en países como China, Pakistán o India, son reales, no pertenecen a la mitología ni a sucesos de un pasado remoto.

“Tenemos los asesinatos por celos, esa idea de “tú eres mía y de nadie más”, algo que compartimos con la antigüedad”, apostilla Carolina Real. “La pérdida del honor o simplemente el dar que hablar representaban una sentencia de muerte. Existen numerosos casos de padres y maridos que matan a sus hijas o esposas no solo por haber perdido ese honor, sino también ante la posibilidad de que puedan llegar a perderlo. Eso estaba tan arraigado en la antigüedad que incluso ellas mismas, ante la certeza de que las iban a matar, se suicidaban”.

En este punto, la profesora universitaria precisa que, además del suicidio, la ejecución del castigo solía producirse en el ámbito familiar, y de esa manera eran los padres o los maridos quienes mataban a quienes eran consideradas culpables. Carolina Real Torres menciona el caso de Virginia, una historia del siglo V a. C. envuelta en la leyenda a la que alude Tito Livio (59 a. C.-17 d. C.) en su Ab Urbe condita. Deseada por un alto cargo de la República romana, Apio Claudio Craso, Virginia se ve inmersa en una trama en la que se entremezclan la política y la violencia sexual. Finalmente, es su propio padre la que la mata, para que su hija no sea sometida.

MODELOS DE CONDUCTA

En el siglo precedente, el VI a. C., se sitúa el relato de Lucrecia, también narrado por Tito Livio. Lucrecia, casada con el político romano Colatino, fue violada por Sexto Tarquinio, hijo del último rey de Roma, Lucio Tarquinio el Soberbio. Ante ese deshonor, opta por clavarse un puñal en el pecho tras argumentar que la muerte es preferible y que con la suya quería servir de ejemplo. “Estos relatos pueden parecer anecdóticos -apunta Carolina Real Torres-, pero en realidad son historias que han sido copiadas y transmitidas durante todos estos siglos, en narraciones orales, en la literatura, en el cine, en los medios de comunicación, hasta grabarse en nuestras mentes y convertirse en modelos que influyen en nuestra manera de pensar”.

La doctora en Filología Latina subraya que desde la antigüedad existía una autoconciencia femenina de la violencia, la misoginia y los comportamientos misóginos que sufrían las mujeres. “Incluso se produjeron intentos de liberación y de reivindicación”, asevera, “lo que ocurre es que siempre eran sofocados de una manera brutal”. De la misma manera que hubo intentos de acceder a la cultura o, desde el punto de vista político, de denunciar estas agresiones ante las autoridades, “pero nunca llegaron a buen puerto”.

“De las pocas mujeres que lograron escribir -señala Real Torres-, solo últimamente han salido a la luz sus trabajos, pues siempre estuvieron convenientemente olvidados”. La conferenciante del viernes en las Clásicas Tertulias cita a la poeta Sulpicia la Mayor, “pero hay más, que no son conocidas, sobre todo, porque no figuran en los textos académicos. Y al no difundirse su obra, esa cultura tan rica no se encuentra al alcance de todos, solo de quienes poseen un interés muy particular en el tema”.

“En cualquier intento de rebelión, las mujeres eran acusadas de brujas o de locas, y la pena que recibían siempre era la muerte”, subraya. “Los asesinatos en la antigüedad clásica, incluso masivos, eran brutales”, apostilla Carolina Real, quien expone que, como la práctica de la medicina les estaba vetada, muchas mujeres que la ejercían eran acusadas de brujería y de causar envenenamientos.

Uno de los casos más conocidos se sitúa en el siglo II a. C. en Roma, cuando, en medio de una epidemia, más de 2.000 mujeres fueron condenadas a la pena capital, acusadas de ser las causantes de las muertes por la enfermedad mediante el uso de venenos. Estos supuestos asesinatos fueron vinculados los rituales del culto a Baco. “Esas masacres se pueden comparar con las cazas de brujas que se produjeron después en toda Europa”, apunta por último Carolina Real, quien no quiere concluir sin mostrar su agradecimiento, y el de la SEEC, a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de La Laguna, pues sin su apoyo este y los siguientes diálogos del pasado con el presente “no serían posibles”.

SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ESTUDIOS CLÁSICOS

La Sociedad Española de Estudios Clásicos (SEEC), cuyo presidente en Canarias es Jorge García Hernández, es una organización que agrupa a estudiosos, investigadores, profesores y, en suma, personas interesadas en el mundo clásico y su legado. Se plantea como objetivos impulsar el conocimiento del mundo clásico, luchar por la consolidación de las materias de cultura clásica, griego y latín en el sistema educativo español, apoyar al profesorado en la tarea de la educación, ofreciendo actualización científica y didáctica y organizar encuentros y congresos en los que sus socios colaboran y dan a conocer sus aportaciones en la enseñanza e investigación del mundo clásico.

Cartel de las VIII Clásicas Tertulias. / DA

JUBA II, LOS CLÁSICOS Y LAS MUSAS TAMBIÉN ACUDEN AL CICLO DE LA SEEC

Tras la conferencia de Carolina Real Torres, la siguiente cita en la Sala de Cristal del antiguo Convento de Santo Domingo se desarrollará el 23 de abril. Ese día, Alicia García García ofrecerá la charla Juba II de Mauritania. Perfil bioliterario y su exploración de las Islas Canarias. En mayo, el día 14, Gregorio Rodríguez Herrera hablará acerca de los Clásicos para el postureo, la tertulia y el café: de las frases célebres a los tatuajes. Por último, el 25 de junio, Jesús de la Villa Polo abordará en las Clásicas Tertulias la conferencia Musas, hijas espléndidas de la memoria y de Zeus.

Debido a las restricciones y a las medidas de seguridad sanitaria frente a la COVID-19, el aforo para asistir a las charlas, que son de carácter gratuito, está limitado a 50 personas. Quienes estén interesados en acudir a la de Carolina Real Torres deben formular su solicitud a través del siguiente enlace web: https://form.jotform.com/210637104339046. Además, todo el ciclo podrá seguirse en streaming.

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