Tenerife

Las lluvias de este invierno suponen un alivio para la apicultura tinerfeña

La producción de miel en la Isla llevaba en descenso desde el año 2011 a causa de la sequía, un hecho que, sumado a los robos de colmenas, provoca que muchos apicultores terminen por desistir

En Tenerife hay en torno a 15.000 colmenas como la de la imagen, donde se produce la miel de retama del Teide. DA
En Tenerife hay en torno a 15.000 colmenas como la de la imagen, donde se produce la miel de retama del Teide. DA

Las frecuentes lluvias de este invierno permiten a los apicultores mirar con relativo optimismo a la primavera. Antonio Bentabol, Director de la Casa de la Miel y jefe del Servicio Técnico de Calidad y Valorización Agroalimentaria del Cabildo de Tenerife, explica que en este 2021 podría producirse un cambio de tendencia respecto a la producción de miel en la Isla, que lleva diez años disminuyendo por una sequía que impide que la floración sea suficiente para la supervivencia de las abejas.

Esto, siempre que no ocurra algún episodio de fuerte calima, fuertes vientos u otros fenómenos atmosféricos imprevistos como ya ocurrió el año pasado, situaciones que podrían afectar a las 15.000 colmenas de la Isla.

“Lo grave es que llevamos desde el 2011, que fue el mayor registro en producción, con una disminución anual debido al ciclo muy seco de precipitaciones. Y en los últimos 3 años ha sido especialmente desastroso”, asegura Bentabol.

Asimismo, el director de la Casa de la Miel apunta que la sequía, unida al robo de colmenas que se ha dado en algunas zonas de la Isla, ha hecho que el desánimo se apoderase de algunos apicultores y que en los últimos años hubiera incluso quien abandonara la producción.

IMPORTANCIA DE LA MIEL
Se estima que la apicultura genera en la Isla una producción por un valor superior a los 900.000 euros, con más de 150.000 kilos de miel de “gran calidad”, y este valor es mucho mayor si se tiene en cuenta el efecto positivo que la instalación de colmenas ha tenido en la agricultura insular.

En concreto, el consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Javier Parrilla, apunta que en el Norte de Tenerife se ha demostrado que la productividad de algunos cultivos de aguacate “se ha disparado” gracias a la polinización de estos insectos.

Además, Parrilla expone que la miel tinerfeña, un producto de kilómetro cero cuya comercialización principal se realiza entre los residentes y los millones de turistas que cada año solían visitarla, tiene un valor añadido al ser compatible con la triple sostenibilidad: económica, medioambiental y social.

DENOMINACIÓN DE ORIGEN
La Casa de la Miel celebró recientemente sus 25 años, un período de existencia en el que, según contó Antonio Bentabol, el hito más importante ha sido el impulso de la denominación de origen protegida, con el sello ‘Miel de Tenerife’.

“Si se consiguió fue gracias a los trabajos de caracterización y de estudio de las mieles locales, desde el punto de vista composicional, físico-químico y sensorial, así como a la elaboración del pliego de prescripciones técnicas y el estudio justificativo que se presentó a la Unión Europea”, relata Bentabol.

El técnico afirma además que Tenerife puede presumir de tener un laboratorio que es el único existente en Canarias y de los pocos que hay en España acreditados por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) en la norma correspondiente de capacidad técnica para la miel de Tenerife.

Esto quiere decir que los análisis del alimento tienen detrás “una garantía de un sistema de calidad”, algo que “ha requerido mucho esfuerzo y dinero en todos estos años”.

Al laboratorio se suma la existencia de un panel de cata estable que comprueba que la miel se corresponde con la zona y calidad a la que se hace referencia en el etiquetado.

El Cabildo invertirá en mantener las colmenas y estudia los robos

El consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Tenerife, Javier Parrilla, convocó en las últimas semanas la Mesa Insular de la Apicultura. Una reunión con los apicultores a través de la que se llegó a la conclusión de que la ayuda de alimentación concedida el año pasado, por valor de 80.000 euros, debe volver a otorgarse debido a su “efectividad”.

“Esta ayuda ha permitido mantener la cabaña ganadera que había caído en picado en los últimos años, así que este año hay en torno a 15.000 colmenas en la Isla, las mismas que el año pasado”, apostilló Parrilla.

Otro de los asuntos que se abordaron fue el robo de colmenas, algo que “preocupa” a los apicultores. En este sentido, Parrilla dijo que se están estudiando medidas, como la implantación de dispositivos de ubicación a través de GPS o de cámaras de vigilancia, a la par que se planea una partida para ayudar a quienes han sufrido ese tipo de pérdidas.