los silos

Telerescate a más de 3.000 kilómetros de distancia

Una llamada desde Bélgica, una operadora del 112 que habla flamenco y la buena coordinación de los servicios de emergencia de la Isla, permitieron salvar a un joven herido en el barranco de Las Hijas

El martes de 16 de marzo a la madrugada una llamada interrumpió la relativa tranquilidad del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2 . Fue exactamente a las 01.45 horas cuando sonó el teléfono y una mujer desde Bélgica alertó que su hijo de 27 años estaba en la Isla y había sufrido un accidente. Se encontraba, según explicó, bastante desorientado, aturdido y posiblemente tenía una extremidad inferior lesionada que le impedía continuar la marcha y pedía ayuda a través de ella.

La señora trasladó toda esta información en un inglés bastante precario que se sumó a los nervios del momento, ya que el único idioma que controlaba era el de origen: flamenco, y por lo tanto, no aportaba muchos datos acerca del lugar en el que podía estar el joven.

El idioma hubiese supuesto un gran obstáculo de no ser porque esa noche estaba trabajando Sandra Hernández, operadora del área de demanda del 112 y supervisora suplente que habla, además del español, inglés, alemán, holandés y flamenco, idioma que aprendió de pequeña en Holanda, país en el que vivió durante diez años.

Sandra se puso inmediatamente al teléfono y a partir de ese momento el interrogatorio para intentar averiguar donde podía estar el accidentado se volvió mucho más fluido.

La palabra que consiguió extraerle a la señora y que fue clave para iniciar el operativo de rescate fue Erjos. Se la había oído a su hijo pero no sabía lo que significaba. Rápidamente se desbloqueó la incertidumbre de la zona en la que se hallaba el joven y desde el 112 se empezaron a activar todos los medios necesarios para el dispositivo de búsqueda y posterior rescate: el Consorcio Insular de Bomberos, la Guardia Civil, agrupaciones de Protección Civil, guardias rurales, y guardas forestales del Parque Rural de Teno. Al mismo tiempo, Sandra le pidió a la señora que si su hijo volvía a llamarla se pusiera en contacto con el 112 en Tenerife porque los operadores se intentaban comunicar con él pero no respondía.

Una petición que ella cumplió a rajatabla cuando volvieron a hablar y ésta lo convenció para que marcara el 112. De esta manera se logró localizar geográficamente la llamada y el lugar exacto desde el que se producía: el barranco de Las Hijas, que confluye a un kilómetro y medio al noroeste del núcleo poblacional de Erjos, en el municipio de Los Silos.

Sobre las seis de la mañana los bomberos lo encontraron en el cauce del barranco y en ese instante tuvieron claro que el rescate no se podía hacer por tierra sino con un helicóptero.

Se activó una aeronave y debido a las lesiones que tenía el joven se sumó al dispositivo el equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) de Cruz Roja Española, en concreto, la de salvamento de montaña, que cuenta con personal sanitario entre sus filas. Así, una enfermera acudió a la base del helipuerto de La Guancha y ya salieron a las coordenadas que los bomberos le facilitaron.

Tanto ella como un rescatador del helicóptero del GES se descolgaron de la aeronave y le prestaron los primeros cuidados. Tenía un traumatismo y una contusión a nivel craneal de carácter moderado así que se le administró medicación para el dolor y para el estado de agitación que sufría y que podía poner en riesgo la maniobra de rescate. Una vez sedado, se procedió a sacarlo del cauce del barranco y se trasladó a Tenerife Norte donde había una ambulancia medicalizada que esperaba para trasladarlo al Hospital Universitario de Canarias (HUC).

Mientras el dispositivo de rescate trabajaba con el joven, Sandra hablaba con la madre para tranquilizarla y mantenerla al tanto de cada paso que se daba con su hijo. “La señora estaba muy nerviosa pero al mismo tiempo tenía la tranquilidad de haber recibido una respuesta eficaz y eficiente al otro lado de alguien que, además, hablaba su mismo idioma”, subraya el director del112-Canarias Moisés Sánchez Arrocha.

Para facilitar un operativo que finalizó cerca de las diez de la mañana, Sandra extendió su horario laboral al ser el único nexo directo con la progenitora. Trabaja en el Cecoes desde hace 13 años y tiene mucha experiencia en este tipo de rescates en otros idiomas.

“El joven, según se averiguó posteriormente, tenía una lesión traumática y en esa circunstancia hizo lo que hubiera hecho cualquier persona desesperada: llamar a su madre, y ésta reaccionó de una manera muy inteligente al comunicarse con el 112 de su país. Gracias a la red que existe en la Unión Europea del teléfono único de Urgencias contactaron con el 112 de Tenerife y le transfirieron a la madre”, añade.

Dice el refrán que ‘madre hay una sola’ y hechos como éste lo corroboran. También el gran equipo que hay detrás del 112 “porque como número está bien pero detrás está el trabajo y el esfuerzo de un contingente enorme de gente”. No solo el personal de sala, sino todos los intervinientes de este telerescate a más de 3.000 kilómetros (la distancia entre Bruselas y Santa Cruz de Tenerife), que en este caso concreto sumaron más de 40 personas, recalca Sandra.

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