Sucesos

Un desprendimiento, probable causa de la tragedia que se cobró dos vidas en Las Cañadas

A la espera de su identificación dado que no iban documentados, solo se sabe que los fallecidos tienen entre 38 y 45 años; el accidente, a primera hora

Cruz Roja y Guardia Civil colaboran en el rescate de los cuerpos, ayer en Las Cañadas del Teide. DA

“Es posible que les cayera un bolo y los arrastrara”. Así describía anoche a este periódico un reputado montañero que, con la jerga propia de este deporte, apuntalaba la primera hipótesis que se maneja como causa de la tragedia acaecida ayer en Las Cañadas del Teide, donde dos deportistas, amantes de la escalada en roca, perdieron la vida en lo que todo apunta a que se trata de un accidente.

Con las precauciones debidas dada la premura de tiempo y a la espera de que dé sus frutos el trabajo de los investigadores, todo apunta a que un desprendimiento se cobró la vida de estos dos varones sobre cuya identidad sigue sin confirmarse oficialmente dado que no portaban encima su documentación, según detallan fuentes cercanas a los servicios de emergencias.

Sí se sabe que la hipótesis del desprendimiento (el ‘bolo’) cuenta con el aval de los restos que del mismo se apreciaron en el lugar de los hechos, conocido como La Catedral, así como que el accidente habría tenido lugar a primera hora de esta mañana, habida cuenta que los dos cadáveres estaban en un punto visible desde un punto muy transitable.

Precisamente fue alguien que observó desde la distancia los cuerpos inmóviles quien alertó a las autoridades. Desde el Cecoes 1-1-2 se desplegó un formidable operativo en el que participaron el Grupo de Emergencias y Salvamento del Gobierno de Canarias con un helicóptero de rescate y su unidad terrestre; los Bomberos de Tenerife; el Equipo de Respuesta Inmediata en Emergencias de la Cruz Roja Española: la Guardia Civil, la Policía Local y el Personal de Parques Nacionales. Lamentablemente, solo pudieron confirmar los fallecimientos.

Pese a que La Catedral es todo un clásico de la escalada local, no constan accidentes anteriores. Ni qué decir que la consternación entre los amantes de este deporte era, ayer, inconmensurable.