Cultura

Dadda Wanche: “El ‘reggae’ tinerfeño vive una juventud adulta”

El Teatro Leal de La Laguna recibe el 15 de abril al músico canario, quien, junto a Abel Cordovez y la Asantemir Band, ofrecerá un concierto en formato acústico

Dadda Wanche presenta su próximo concierto junto a Abel Cordovez y la Asantemir Band en La Laguna. / DA

La Sala de Cámara del Teatro Leal acogerá en la tarde noche del 15 de abril la actuación de Dadda Wanche y Abel Cordovez, que regresan al espacio lagunero junto a la Asantemir Band, esta vez en formato acústico. La cita dará comienzo a las 20.00 horas con el precio de la entrada a cinco euros. Tras su segundo disco en conjunto lanzado en septiembre de 2019, titulado Asantemir, el dúo presentó a su nueva banda en el Teatro Leal hace ya más de un año. Desde entonces la situación mundial apenas ha permitido que vuelvan a subir a los escenarios para girar el nuevo álbum. Wanche habla sobre el regreso al espacio lagunero.

-¿Qué ofrecerán en su próximo concierto en el Teatro Leal?
“Preparamos un espectáculo acústico con la Asantemir Band en formato reducido. Abel y yo estaremos acompañados por el bajista Ioné de la Cruz y por Pablo Galán a la percusión. Repasaremos temas de nuestro último trabajo (Asantemir, 2019) así como de Tilelli, que lanzáramos en 2014. Por supuesto, caerán otros clásicos fruto de nuestros 10 años de colaboración musical. Una hora de vibración positiva”.

-¿Cómo presentaría a su compañero de escenario, Abel Cordovez?
“Abel es para mí, y en esto coincido seguramente con quienes hayan tenido el bien de trabajar a su lado, uno de los mejores músicos que ha parido este país archipielágico. Además de un formidable pianista, un exquisito guitarra y un talentoso compositor, su voz es icono universal de la música canaria, versátil y consciente como pocas. Si no fuera suficiente, también es un experimentado técnico de sonido, con un oído refinado fuera de lo común. Personalmente, es una de las personas más nobles, humildes y honestas que jamás conocí. Un amigo y hermano”.

-Según su visión ¿cuál es el estado de salud actual del reggae en Tenerife?
“El reggae tinerfeño, parangonándolo a una persona, vive una juventud adulta. Tras estos 10 últimos años de pubertad y evolución, nuestro sonido es maduro y cada vez más prima la calidad sobre la cantidad. Artistas con un bagaje de varias décadas, medios especializados y, hasta llegadas las restricciones, eventos de gran alcance y difusión con artistas de primer nivel mano a mano con los locales. La salud creativa en estos tiempos demuestra un alto nivel de resiliencia cultural y, sobre todo, evidencia quiénes son los que al final lo hacen por simple pasión y amor al mensaje”.

-¿Qué es lo mejor de estar sobre un escenario?
“La conexión con la gente. Esa sensación de unidad y armonía con quienes sintonizan la frecuencia”.

-¿Editar música es estos tiempos es nadar a contracorriente?
“El mundo de la cultura en Canarias apenas da de comer si no estás en el club de los subvencionados. Justo cuando parecían consolidarse caminos profesionales de cierta solidez dentro de la escena artística, este recorte de libertades bajo pretexto sanitario es una zancadilla al progreso del colectivo. Aunque el ámbito editorial se pueda ver tocado por esta crisis mundial, la innovación y las vanguardias siempre encuentran su espacio creativo en los momentos más duros. Cuando la corriente arrastra sedimentos y todo se vuelve turbio y confuso alrededor. Música es luz”.

-¿Cuáles son sus próximos proyectos?
“Abel y yo estamos trabajando en varios frentes, tanto a nivel individual como en conjunto. De momento seguimos concentrados en rodar con la Asantemir Band, lo cual ya de por sí es un lujo, y mantener viva la llama del directo. Tenemos en proceso un EP con el dj y productor Bobby Bob, y temas con diferentes productores, que pudieran llegar a conformar un nuevo disco. Seguimos en nuestra misión…”.