política

Del destino de los dineros que faltaron por gastar y siguen aquí

El vicepresidente Rodríguez acusó al ausente senador Clavijo de hacer una “campaña lamentable” para confundir sobre el uso de los 232 millones de superávit del año 2020
El presidente Ángel Víctor Torres y el vicepresidente Román Rodríguez. Sergio Méndez
El presidente Ángel Víctor Torres y el vicepresidente Román Rodríguez. Sergio Méndez
El presidente Ángel Víctor Torres y el vicepresidente Román Rodríguez. Sergio Méndez

“Lo de Nueva Canarias es un futurible, pero en cualquier caso, seguimos en el mismo sitio”, decía ayer el presidente del Partido Nacionalista Canario, Juan Manuel García Ramos, actual aliado de Coalición Canaria, cuando el presidente del Parlamento, Gustavo Matos, le cedió el turno llamándolo el “diputado de Nueva Canarias”. Dice el diccionario de la RAE que “futurible” es algo “que podría existir o producirse en el futuro, especialmente si se diese una condición determinada”. Ya el tiempo dirá, pero fue un chascarrillo curioso en un pleno de reinicio, tras el Debate sobre el Estado de la Nacionalidad, donde se habló mucho de los 232 millones de euros de superávit que la Comunidad tuvo el año pasado: CC, PP y Cs llevan varios días diciendo que el Gobierno es lo peor por no haberse gastado ese dinero en 2020, el más duro para la economía canaria desde la Guerra Civil.

“No hay ni un solo euro [de este dinero] que no esté comprometido para mejorar los servicios públicos”, afirmó por la mañana el vicepresidente, Román Rodríguez, que acuso al senador Fernando Clavijo, uno de quienes más ha atacado al Gobierno con este tema, de “arrastrarse” por los medios con una “campaña lamentable”, cuando “debería estar aquí y no salir corriendo a Madrid para defender sus intereses personales [en referencia a su aforamiento para defenderse judicialmente en el Supremo]”.

Por la tarde, Rodríguez bajó a los detalles en un debate con la portavoz de Cs, Vidina Espino, que ayer parecía la oposición más dura al Gobierno, incluyendo la acusación a Rodríguez de controlar la RTVC y de haber cocinado el sociobarómetro que elaboraron profesores de la UNED de Gran Canaria. Si Carlos Ester, del PP, estuvo deslavazado en su crítica a Rodríguez y Rosa Dávila algo menos contundente de lo habitual, a Espino se le notaba a gusto, acusando a Rodríguez de “usura” e “incompetencia”. de no aliviar fiscalmente a los contribuyentes, de que las ayudas a las empresas no llegan, de que esos dineros se podían haber utilizado para pagar ordenadores y tablets para los alumnos.

Rodríguez evitó el ataque frontal, y simplemente explicó que esos 232 millones se gastarán este año: 113 están comprometidos en inversiones finalistas conveniadas con el Estado, como la desalación de aguas, rehabilitación de viviendas, ayudas al alquiler o agricultura; 20 millones corresponden a fondos covid sin gastar de los transferidos el año pasado por el Gobierno central para educación y sanidad, un origen que Espino cuestionó, afirmando que ambas consejerías ya habían ejecutado ese dinero; y 99 millones de euros que, según Rodríguez, se han ido para financiar las ayudas a pymes y autónomos. Rodríguez recordó que el año pasado se ejecutó 104% del presupuesto inicial, 8.066 millones de euros, al que se le sumaron casi 800 millones de euros por distintas transferencias adicionales en plena pandemia, con una ejecución del 96,61% del presupuesto final. Este año, según Rodríguez, a los 8.474 millones del presupuesto inicial de de 2021 podrían aumentarse unos 2.000, incluidos los 1.144 millones de ayudas del Estado a pymes y autónomos y parte de los fondos europeos, para cuya gestión el Gobierno acaba de aprobar un decreto. Espino considera que el decreto consagra el oscurantismo en la gestión; la izquierda afirma que todo seguirá parámetros de estricto control europeo. Y José Miguel Barragán, de CC, critica que en decreto apenas aparezca el Plan Reactiva, que era la hoja de ruta de Canarias para reemprender el vuelo, aprobada por casi todos los partidos políticos y organizaciones sociales, y que él considera infrautilizado.

Espino también criticó ayer las intervenciones de algunos miembros del Gobierno, que calificó como “machistas” por cuestionar la preparación de algunas diputadas. Una polémica que se ha agudizado después de que el consejero de Administraciones Públicas, Julio Pérez, criticase hace unos días “la ignorancia” sobre el tema migratorio de una intervención de Astrid Pérez, diputada del PP, que lo llamó “misógino”.

El presidente, Ángel Víctor Torres, que ayer tuvo un día bastante tranquilo, animó a bajar el pistón en la polémica de género y refirmó su rechazo a cualquier forma de machismo. Pero, como dice la activista feminista canaria Montse Delgado, “el sistema patriarcal tiende a minusvalorar la preparación y la inteligencia de las mujeres”. Y cuando decimos algo, toda esa carga histórica que llega hasta el presente atraviesa el discurso.

El enfrentamiento más encendido que tuvo el presidente ayer fue sobre la cuestión migratoria con Australia Navarro, del PP. Cuando Navarro se puso vehemente, Torres le recordó que su partido cerró 11 recursos alojativos en Canarias, y le pidió que convenza a Díaz-Ayuso para que dé alojamiento a alguno de los menores migrantes que hay en las Islas. Torres, que confía en que haya un 70% de vacunaciones en Canarias en agosto y afirmó que ya se han pagado 5 millones de euros en ayudas canarias a pymes y autónomos, también criticó a CC por poner ahora trabas a las ayudas del Estado por no incluir todas las actividades económicas dentro del paquete, sin valorar la enorme cantidad de dinero que supone. “Cada vez que hay un problema, nosotros buscamos una solución. Mientras que ustedes, cuando hay una solución, buscan un problema”.

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