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El Tenerife se empeña en estirar el chicle de una temporada para el olvido (1-1)

Los blanquiazules empataron a uno con el Castellón después de haberse puesto por delante en el marcador con un gol de Fran Sol, jugando con uno menos por la expulsión de Javi Alonso y de haber fallado un penalti Nono en la segunda parte que hubiese dado al equipo tres puntos tranquilizadores
Calentamiento del Tenerife para el partido contra el Castellón. LaLiga

La temporada en curso no pasará a la historia del club precisamente. Todo lo contrario. Si se pudiera, se borraría de un plumazo. Pero este Tenerife de Ramis parece empeñado en alargarla. En estirarla más de lo debido y lo deseado. En lugar de sentenciarla logrando los puntos que necesita para llegar al campamento base, estira un chicle caducado y al que el sabor se le fue hace mucho. Los blanquiazules empataron con un Castellón que se marchó feliz del Heliodoro con el punto que le regaló su contrincante. Los locales fueron mucho mejores en la primera parte, en la que dominaron durante muchos minutos hasta que Javi Alonso fue expulsado de manera justa. Fran Sol logró poner por delante en el marcador al Tenerife en la recta final de la primera parte y todo indicaba que el segundo acto sería igual de tranquilo. Pero todo se complicó cuando Rubén Díez empató la contienda y Nono falló un penalti cometido por el portero castellonense a Carlos Ruiz. Al final empate a uno y tercera igualada consecutiva de un Tenerife que no termina por dar la puntilla al curso.

Un gol de Fran Sol en el minuto 41 le valió al CD Tenerife para situarse por delante en el marcador al finalizar la primera parte. Quizás cuando menos lo estaba buscando, el equipo de Luis Miguel Ramis encontró el premio a la insistencia que había mostrado durante los primeros 20 minutos de partido. Durante todo ese tiempo los locales llegaron a tener hasta cinco ocasiones de gol más o menos claras.

Incluso Sam Shashoua tuvo una doble ocasión que estrelló en el poste de la portería defendida por Whalley. Sin embargo todo se torció cuando el colegiado no tuvo dudas a la hora de expulsar, con roja directa, a Javi Alonso. El canterano llegó tarde en una acción y pisó el tobillo de un contrario. Para el colegiado esta jugada pasó desapercibida, pero no para el VAR, quien avisó al trencilla para que dejase al Tenerife con un jugador menos sobre el terreno de juego.

Fue a partir de ahí cuando los ánimos locales bajaron de intensidad. Eso no significa que los de Ramis hayan perdido el dominio del partido, que les corresponde desde el pitido inicial. Pero curiosamente fue en esos momentos cuando Fran Sol logró poner por delante en el marcador a su equipo. El punta recogió un rechace en la frontal del área para batir a Whalley por bajo.

La segunda parte arrancó con una extraña doble sustitución realizada por Ramis. Entraron Alberto y Nono por Vada y Valera, respectivamente. La idea del preparador tarraconense era la de contener y reforzar la línea medular, que se había quedado coja por la expulsión de Javi Alonso.

Pero los planes de Ramis se vinieron abajo cuando Alberto regaló la pelota y Rubén Díez fusila en el minuto 48 desde dentro del área a la escuadra de la portería de Dani Hernández. 1-1 en el marcador y los blanquiazules tenían que partir de nuevo desde la casilla de salida.

Entró en el 56 Joselu al terreno de juego sustituyendo a Shashoua. La intención era darle más mordiente a la delantera blanquiazul. Pero nada más lejos de la realidad, el equipo fue cada vez a peor. Y esa tendencia la demostró cuando no fue capaz de marcar el penalti que cometió Whalley al golpear a Carlos Ruiz dentro del área. Nono, con valentía, se hizo con la responsabilidad de tirarlo, al no estar en el campo Fran Sol, quien había dejado su puesto en el 70 a Manu Apeh. Nono lanzó y falló, evidenciando, una vez más, que esta temporada no está a la altura de las circunstancias.

A partir de ahí fue un querer y no poder para los locales, que llegaron a tener un par de ocasiones de gol claras hasta el final del encuentro. La primera de Apeh en el 79, pero su disparo final se fue por encima de la meta del Castellón, y especialmente una clarísima de Sipcic. En el 89 el central no fue capaz de acertar entre los tres palos y de cabeza el centro que le sirvió en bandeja Kakabadze. Era más fácil meterla que hacer lo contrario. No obstante el serbio optó por lo complicado y la mandó por encima de la meta visitante para sorpresa de un Castellón que finalmente regresa contento a la península con un punto regalado que le mantiene vivo en la pelea por lograr la permanencia.

Mientras, el Tenerife no logra alcanzar los puntos que necesita para lograr tranquilidad matemática y parece empeñado en estirar el chicle de una temporada que será para olvidar.

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