sucesos

Siete horas peleando contra un incendio en Bajamar

El fuego, que se inició a las 14:38 en una zona de arbustos y palmeral, acabó afectando a unas tres hectáreas de terreno y requirió de 25 descargas aéreas y mucho trabajo terrestre para someterlo
Un bombero camina por la zona del incendio tras el control de las llamas. FRAN PALLERO

Más de siete horas de duro trabajo fueron necesarias para controlar el incendio que ayer se declaró en una explanada de Bajamar, dentro del término municipal de La Laguna, y que acabó requiriendo de unas 25 descargas aéreas para que la seguridad retornase a la zona, en información facilitada desde distintos servicios de emergencias y el Cecoes 1-1-2. Finalmente, resultaron afectadas unas tres hectáreas de terreno, sin tener que lamentar daños personales, más allá del desalojo preventivo de 12 personas que estaban en una finca anexa.

Los hechos que nos ocupan se iniciaron a las 14:38 horas, cuando el Cecoes empezó a recibir un gran número de llamadas por parte de los vecinos de la zona, alarmados ante la aparición de las llamas y la correspondiente columna de humo, que pronto fue visible a distancia.

Activados los recursos necesarios para afrontar una emergencia de estas características, allí empiezan a combatir el fuego miembros del Consorcio de Bomberos de Tenerife llegados desde La Laguna y Tegueste (finalmente actuaron 30, 10 profesionales y 20 voluntarios); así como de Protección Civil, Policía Local lagunera y de la Policía Nacional.

Aunque a priori el incendio podría parecer de carácter menor al tratarse de una explanada y estar lejos de grandes masas forestales, la cercanía a las viviendas (se produjo en las inmediaciones de la iglesia) y el combustible que supuso para las llamas los arbustos, palmeras y cañas que abundaban en la zona dificultaron pronto la tarea.

Pero los primeros frutos del esfuerzo de los intervinientes llegaron a las cuatro de la tarde, hora en que el incendio se dio por estabilizado al conseguir contener las llamas en la zona de Barremoto. Media hora después, el frente del incendio seguía estabilizado y se trabajaba en otras zonas para evitar que subiera el fuego.

Pero la situación no mejoraba y el viento empezó a hacer de las suyas, por lo que hubo que recurrir a un helicóptero del Grupo de Emergencias y Seguridad (GES), cuyas primeras descargas se antojaban inicialmente definitivas para terminar de inclinar la balanza.

No obstante, las llamas se resistieron a remitir porque en su ayuda apareció un viento con rachas fuertes que incluso consiguió reavivar el incendio aparentemente ya en vías de ser controlado. De nuevo tuvo que intervenir el helicóptero del GES, que acabó descargando sobre las llamas en no menos de 25 ocasiones.

Semejante cantidad de agua acabó siendo suficiente para, que minutos después de las diez de la noche, Bomberos de Tenerife anunciara el control del incendio, si bien restaban aún las lógicas labores refresco y enfriamiento para su definitiva extinción.

TE RECOMENDAMOS