economía

Tenerife sigue sin renunciar a tener una planta regasificadora

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz plantea la opción de una instalación flotante después de que ayer decayera la propuesta de Enagás de crear una planta para este uso en el Puerto de Granadilla
El Gas Natural Licuado es el combustible del futuro para el transporte marítimo. A partir de 2024, los busques solo podrán abastecerse de gas. DA

Tenerife sigue en su empeño de no renunciar en absoluto a tener una regasificadora en la Isla, a pesar de que esta planta no cuenta con muchos adeptos, sobre todo en el Ministerio de Transición Ecológica y en el Gobierno de Canarias. El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife desestimó el miércoles la solicitud del año 2004 de la entidad Enagás para ocupar una parcela de 120.000 metros cuadrados donde instalar una planta regasificadora, que tenía como uno de sus objetivos principales descarbonizar la Central Eléctrica de Granadilla.


Sin embargo, ayer este proyecto recibió dos informes desfavorables de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia, que, aunque no vinculantes, decantaron la no autorización, por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, por silencio administrativo, del uso del gas en el mercado regulado canario. Además, este proyecto contaba con Declaración de Impacto Ambiental favorable, que caducó en septiembre de 2020 y no ha sido prorrogada. Por tanto, dichas circunstancias han conducido de manera irrevocable a la Autoridad Portuaria tinerfeña a considerar que Enagás no ha podido obtener autorización para la actividad que pretendía, por lo que no procede continuar con la tramitación de la concesión, liberando esos terrenos para otras actividades que se puedan proponer desde la iniciativa privada.


Esta decisión ha provocado la reacción del sector empresarial de la Isla, que considera que esta instalación industrial ayudaría decisivamente al desarrollo económico y sostenible de Tenerife, a crear empleo cualificado, a abaratar los costes de generación eléctrica y a contaminar menos. Es más, advierten de que sin esta planta “Tenerife perderá competitividad”, algo que en un momento como el actual “no se puede permitir”.


No obstante, la necesidad de descarbonizar la central de Granadilla sigue plenamente vigente, para lo que hay varias propuestas. Para el gas natural se ha sugerido una regasificadora flotante (embarcación atracada en puerto) conectada con la central eléctrica mediante tubería. El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz, Santiago Sesé, lo tiene muy claro: “Tenerife no renuncia en absoluto a tener una regasificadora, pero entendemos que este proyecto no iba a salir y había que liberar esos terrenos. La regasificadora flotante es una opción que permitirá que el puerto de Tenerife siga siendo competitivo y, lo más importante, menos contaminante y más económico. El gas natural se entiende como un combustible de transición hasta que el porcentaje de hidrógeno pueda ser del 100%”.

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