sucesos

Las dos horas que centran ahora la investigación de los especialistas

Reconstruir lo que hizo Tomás entre las siete y media y las nueve y media de la noche de autos, clave para averiguar dónde están las pequeñas
La Guardia Civil inspeccionó ayer la casa propiedad de Tomás A. Gimeno en Igueste de Candelaria, donde las dos niñas estuvieron con su padre el día de su desaparición. Foto: Sergio Méndez.
Las dos horas que centran ahora la investigación de los especialistas. Foto: Sergio Méndez.

Averiguar qué pasó durante las dos horas transcurridas desde que fueron vistas por última vez las niñas desaparecidas el pasado 27 de abril en Tenerife (Anna y Olivia, de uno y seis años de edad, respectivamente), y se detectó al padre de las mismas (Tomás Gimeno, de 37 años) a su llegada a la Marina del puerto de Santa Cruz de Tenerife, centran los esfuerzos de los investigadores de la Guardia Civil asignados al caso.


Se trata, en concreto, de la franja horaria existente entre las siete y media de la tarde y las nueve y media de la noche de dicha jornada, y tales pesquisas comienzan a dar sus frutos, por cuanto ahora se sabe que Gimeno regresó a la vivienda de sus padres para dejar a su perro sin que estos se dieran cuenta.


Los abuelos de las niñas, que han prestado su colaboración en todo momento (incluso, el padre de Tomás denunció ante la Guardia Civil motu proprio los mensajes que este le envió por WhatsApp aquella noche), se percataron posteriormente al encontrar al can en el jardín de la casa, tal y como desveló ayer el portavoz de la Unión Federal de Policías (UFT), José María Benito, en Buenas Tardes Canarias (BTC).


El dato es relevante, por cuanto Tomás tuvo que llevar al perro después de llevarse a las niñas a las 19.30 horas y antes de llegar a las 21.30 a la Marina, donde no solo lo grabaron las cámaras de seguridad existentes en el recinto portuario, sino que, además, fue visto por un vigilante, con el que incluso intercambió algunas palabras. Allí no hay rastro ni de las niñas ni del perro.


En opinión de Benito, la hipótesis de que Tomás Gimeno y sus hijas Anna y Olivia “no hayan salido de la isla de Tenerife cobra fuerza”, si bien insiste en que la Guardia Civil mantiene abiertas todas las posibilidades, incluso que se encuentren en otra isla del Archipiélago. No en balde, es sabido que Tomás residió en La Palma durante un tiempo.


Pero Benito detalló otra novedad sobre la investigación, como es el hecho de que “la Guardia Civil ya tiene el contenido del móvil del padre, ya sabe los movimientos que registró y las llamadas que hizo, y la verdad es que ha aportado muy poco”, dijo el portavoz de UFT.


“Quiero decir, si esto hubiera sido algo preparado, si él hubiera estado en contacto con otro tipo de embarcaciones o con gente para intentar huir, estaría registrado. Y lo que dice el teléfono móvil es que no se han producido ese tipo de llamadas”, añadió José María Benito. No obstante, este portavoz sindical de la Policía insistió, como no podía ser de otra manera, en que, “mientras no haya ninguna evidencia, todas las hipótesis se mantienen abiertas”.

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