incendio en arico

Lucha sin tregua las 24 horas: los equipos de extinción trabajan sin descanso

Confían en que el esfuerzo realizado día y noche comience hoy a dar sus frutos; mañana el tiempo refrescará
Efectivos del servicio de equipos de intervención y refuerzo en incendios forestales (EIRIF). Sergio Méndez

El primer incendio forestal del año, a un mes de que entre el verano, confirma las previsiones de los expertos sobre el riesgo, cada vez mayor, de que el fuego asole los montes de las Islas más allá de la temporada estival, lo que obliga a las administraciones públicas a ampliar sus protocolos en la lucha contra una lacra que año tras años se ceba con la masa forestal insular. Los incendios ya no son cosa del verano.


No obstante, tal como subrayó ayer el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, durante su comparecencia en Arico, el incendio que sigue quemando los montes del sur de Tenerife presenta algunas diferencias respecto a los últimos siniestros registrados en el Archipiélago, como el de La Palma, en septiembre de 2020, y el de Gran Canaria, en agosto de 2019.


Esos factores tienen que ver con un terreno menos reseco que en la época de verano, una humedad mayor y, además, sin olas de calor. Son tres cartas a favor de los equipos de extinción a las que hay que unir, y así lo subrayaban ayer desde el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Arico, que se trata de un fuego que se propaga a ras de suelo y no por las copas de los pinos, donde las piñas ardiendo se convierten en auténticas bombas expansivas del fuego por barrancos y laderas.

La orografía dificulta los trabajos de los equipos de extinción. Sergio Méndez


Por el contrario, el viento es el factor que más sigue preocupando a las brigadas terrestres y a los medios aéreos. Ayer se alcanzaron rachas superiores a los 70 kilómetros por hora y la situación hoy no mejorará mucho, aunque el aire será menos seco. Mañana disminuirá la fuerza del viento y comenzará a remitir el calor, según las previsiones meteorológicas.


A pesar de la aparatosidad de la nube de humo, cuyas cenizas caen estos días por todo el suroeste de la Isla, Torres se esforzaba ayer por ver la botella medio llena. “Las cosas caminan a mejor”, subrayó el presidente, que pronosticó, desde la prudencia que aconseja la evolución del viento, un incendio de “dos días más”.

El fuego avanza por el suelo y no por las copas de los pinos. Sergio Méndez


Existen pocos precedentes de una movilización inmediata -hidroavión incluido- como la que se ha activado para combatir un incendio que afecta (al menos hasta anoche) a un solo municipio. Más de 300 profesionales, procedentes de distintas islas, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME) apoyados desde el aire por seis helicópteros y un hidroavión (a última hora de ayer se esperaba la llegada de una segunda aeronave y hoy lo hará una tercera), combaten sin desmayo los frentes que se extienden por un perímetro de 2.600 hectáreas.


Hoy podrían llegar buenas noticias. Todos confían en que todo ese esfuerzo empiece a dar resultado con el cercado del fuego, para dar el siguiente paso: atacar las llamas con menos riesgo de que se escapen de la zona acotada y cumplir así con la previsión de los técnicos, verbalizada por el presidente del Cabildo, Pedro Martín, de “resolver” el incendio este fin de semana. Con permiso del viento.

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