justicia y tribunales

Así se ha traficado durante la pandemia: los narcos isleños, viejos y nuevos ardides

Tapaderas en el ocio y la telefonía, coches ‘lanzadera’ y ‘caleta’, Bizum, jerga telefónica... Una red desmantelada por la Guardia Civil desvela las artimañas de los narcos isleños, que mezcla viejos y nuevos ardides

Los hechos serán juzgados en el Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife. / Fran Pallero

La instrucción practicada por el capitalino Juzgado de Instrucción Número 1 que ha posibilitado desmantelar una red de narcotráfico en Tenerife permite atisbar cómo estos delincuentes siguen utilizando conocidos ardides a la par que incorporan otros nuevos para su tan lucrativo como ilegal negocio. Fruto de esta sobresaliente investigación de la Guardia Civil se declaró como investigadas a 16 personas a las que se les acusa de, presuntamente, traficar con todo tipo de drogas por todo Tenerife, si bien hay que reseñar que el letrado Edmundo González (Medina & González Abogados) ha sido el único que ha logrado exonerar a su cliente de toda responsabilidad en este caso al demostrar que no había base para su encausamiento, por lo que finalmente son 15 los imputados.

A la espera de que el asunto se ventile finalmente en un juicio, llama la atención que la red ahora desmantelada (varios de los detenidos por este caso siguen en prisión provisional dada la gravedad de los hechos y las pruebas acumuladas en su contra) se estructuraba a partir de dos jefes que a su vez subdividían el tráfico de drogas según las zonas o la relación con los subalternos. Por supuesto, eran más importantes otros superiores, dado que se centraban en el Sur, pero también en la zona metropolitana. A su vez, estos últimos no dudaban en usar a otras personas colaboradoras y distintos subalternos, que aportaban sus propios clientes y, por ende, su propia red de distribución.

No es una novedad que se escalone la jerarquía en este tipo de organizaciones criminales, como igualmente resulta llamativo que todavía confíen en disimular que se refieren a encargos de drogas durante sus conversaciones telefónicas a pescados, postres y demás -algo que inevitablemente acaba constituyendo prueba en los juicios por esta causa-, pero en el caso que nos ocupa, también llama la atención que el uso de los llamados coches ‘lanzadera’ se haya extendido en el afán de evitar controles, por mucho que haya sido inútil en este caso, dado que la Guardia Civil tuvo los reflejos suficientes para improvisarlos a sabiendas de que iban a detener a miembros de esta red gracias a escuchas previas. Para quien desconozca la artimaña, se trata de enviar -como hacía esta red- a una persona de avanzadilla en un coche por delante para que alertara de la posible presencia policial en la carretera.

Sí que destaca el hecho de que usaran coches ‘caleta’ (para guardar droga) estacionados en aparcamientos públicos, como también es novedad que se utilizara métodos de pago Instantáneos como Bizum para el pago de operaciones, además del uso de móviles a línea abierta -sin interrupción- para las comunicaciones con las lanzaderas.

En cuanto al uso de negocios de ocio y de telefonía móvil como tapadera de los ingresos injustificados, así de viviendas alternativas para ocultar la droga, tampoco fue un gran obstáculo para la Guardia Civil, que en los múltiples registros y controles dedicados al asunto se incautó con diferentes partidas de cocaína, hachís, marihuana, éxtasis, MDMA…

Ahora es tiempo para que la Justicia obre en consecuencia.