Cultura

Daniel Abreu, finalista en los Max 2021 con el solo de danza ‘El hijo’

Los galardones de las artes escénicas, que se entregan el 4 de octubre en Bilbao, otorgan el mayor número de nominaciones, cinco, a 'El bar que se tragó a todos los españoles'

Daniel Abreu recibió en 2014 el Premio Nacional de Danza. / Marcos G Punto

“Estoy muy agradecido por esta selección, pero, sobre todo, mi gratitud es hacia el equipo que me acompaña, por su confianza y por seguir apostando por los trabajos a los que intento dar vida”. Así evalúa el bailarín tinerfeño Daniel Abreu (La Matanza de Acentejo, 1976), en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, su candidatura a mejor intérprete masculino de danza, por El hijo, en los XXIV Premios Max de las Artes Escénicas.

Los galardones organizados por la Fundación SGAE, que se entregarán el 4 de octubre en el Teatro Arriaga de Bilbao, dieron ayer a conocer su relación de finalistas, en la que la obra del Centro Dramático Nacional El bar que se tragó a todos los españoles, firmada por Alfredo Sanzol, acapara el mayor número de nominaciones, un total de cinco.

Daniel Abreu, Premio Nacional de Danza 2014, obtuvo en 2018 tres Max con La desnudez, a la mejor coreografía, al mejor espectáculo de danza y a mejor intérprete masculino de danza, categoría esta última a la que ahora vuelve a aspirar. “Con esos reconocimientos -explica a este periódico-, La desnudez, que era una propuesta que estaba gustando mucho al público, obtuvo más visibilidad, los programadores apostaron por ella y permitió que más gente aún pudiera conocer nuestro trabajo”.

El bailarín y coreógrafo matancero señala que El hijo fue concebida como una suerte de autorregalo: “Era lo que quería hacer, lo que necesitaba en ese momento”. Se trata de una pieza con “imágenes muy fuertes, con un recorrido muy bestia” que físicamente le exige estar en forma. “El hijo habla de la herencia que recogemos de nuestros ancestros y de qué hacemos con ella. Trata del futuro, pero no como mejora, sino en el sentido de que la vida es ir hacia un lugar de evolución”, apostilla Abreu, que figura como aspirante a mejor intérprete de danza junto a Iván Villar (Leira) y Jesús Carmona (El salto).

GALARDONADOS Y ASPIRANTES

Antes de que se celebre la gala del 4 de octubre, ya se conocen dos galardones: el Max de Honor, para la actriz Gemma Cuervo, y el Max Aficionado o de Carácter Social, que recibirá la compañía amateur Teatro Estudio de San Sebastián, con 50 años de trayectoria. Además, los espectadores concederán el premio del público al espectáculo que obtenga mayor número de votos a través de la aplicación online #VotaMax.

Tras las cinco candidaturas para El bar que se tragó a todos los españoles, sobresalen las cuatro que han obtenido La Mort i la Donzella (Institut Valencià de Cultura) y NISE, la tragedia de Inés Castro (Nao d’amores). Precisamente, El bar que se tragó a todos los españoles y NISE, la tragedia de Inés Castro, además de Prostitución (Check-in Producciones y Teatro Español), aspiran a ser designados mejor espectáculo de teatro.

En cuanto a la danza, las propuestas finalistas son Around the World (Brodas Bros), La Mort i la Donzella y Leira (Nova Galega de Danza S.L.). Con lo bien que estábamos (Ferretería Esteban), de Nueve de Nueve Teatro; Kutsidazu bidea Ixabel Musikala, de Demode Produkzioak, y Por los ojos de Raquel Meller, de Tribueñe, optan a la categoría de mejor espectáculo musical o lírico. En lo referente al mejor espectáculo de calle, los aspirantes son: Glubs (Nacho Vilar Producciones y Producciones Yllana), Psike (Markeliñe) y Symfeuny (Deabru Beltzak).

El premio al mejor espectáculo infantil, juvenil o familiar se decidirá entre La chica que soñaba (Cross Border Project), Laika (Obsidiana y Xirriquiteula Teatre) y UniKo (Teatro Paraíso), mientras que al de espectáculo revelación aspiran Antoine (Beon Entertainment y Luan Comunicación), Chicas y Chicos (El Sol de York) y Los Remedios (La_Compañía exlímite).

Entre las 20 categorías de los Premios Max también se halla la de mejor autoría teatral, en la que este año compiten Alfredo Sanzol (El bar que se tragó a todos los españoles), Anna Maria Ricart Codina (Encara hi ha algú al bosc) y Nao Albet y Marcel Borràs (Atraco, paliza y muerte en Agbanäspach).