Conversaciones en Los Limoneros

Guillermo Ríos: “Me siento mejor director que productor”

Ahora, Guillermo Ríos Bordón (Willy Ríos, La Laguna, 1979) es el director del servicio de producción de una serie de Secuoya Studios para Disney, Campamento Newton. Y lo hace en Tenerife, mayoritariamente con actores canarios. Diplomado por la Escuela Superior de Arte y Espectáculos de Madrid (TAI), en la especialidad de dirección de cine y […]

Guillermo Ríos: “Me siento mejor director que productor”. DA

Ahora, Guillermo Ríos Bordón (Willy Ríos, La Laguna, 1979) es el director del servicio de producción de una serie de Secuoya Studios para Disney, Campamento Newton. Y lo hace en Tenerife, mayoritariamente con actores canarios. Diplomado por la Escuela Superior de Arte y Espectáculos de Madrid (TAI), en la especialidad de dirección de cine y realización de TV, desde 2003 se soltó la melena y hasta estuvo preseleccionado para los Oscar de 2007 al ganar el XXXV Festival Internacional Iberoamericano de Cine de Huesca. Ese mismo año, o el anterior, su corto Nasija, que pone los pelos de punta, se convierte en el más premiado de España y se coloca como finalista para los Goya. Nasija se ha proyectado en 20 países y fue distinguido en Alemania, Francia, Bélgica, Brasil, Argentina, Japón, Italia y España. Vivió el cine desde chico porque iba de la mano de su padre, Teodoro Ríos, director, entre otras películas de Guarapo. Ahora Willy ha destripado el mejor film de su padre y de su tío, Santiago Ríos, en su “largo” documental La Gran Aventura de Guarapo, en el que los directores le cuentan al que la vivió de niño cómo se gestó y se rodó la película de la emigración canaria.

“Sí, pero desde más atrás, desde los tiempos de mi abuelo, que trotó con su hermano por América hasta que acabaron en Cuba, donde mi abuelo, Teodoro Ríos, triunfó como pintor, sobre todo de retratos. Codirigí el documental con Pedro Felipe y mi película Solo una vez fue montada por él, que realizó un grandísimo trabajo”.

(Estamos sentados en los Limoneros, con la periodista María Jesús León –que tiene pendiente una novela sobre una noche en Caracas— como testigo, pero no muda, de la conversación. Willy ha conseguido más de 60 premios en su carrera).

-La creatividad te viene de familia.
“Está claro que en el cine todo es creativo. Si hablamos de cine, es creativo el guion, es creativo el rodaje y es creativo el montaje. Ya en casa vivíamos la creatividad con mis padres y hermanos, aprendiendo a solucionar cualquier problema”.

-¡Dios, el montaje! ¡Qué importante es y cómo lo ignora la gente! ¿Tú sabías que tu padre le dio un piñazo a Juan Luis Galiardo durante el montaje de una de sus películas?
“Sí, sí, lo había escuchado. Parece que Juan Luis era tan buen actor como insoportable de carácter. Estaba insultando y humillando a una actriz en la sala de doblaje, no de montaje, y mi padre no aguantó. Pero luego siguieron siendo buenos amigos”.

-Tuviste mala suerte. Cuando se estrenó ‘Sólo una vez’, tu película tan prometedora, estábamos y estamos en pleno COVID-19.
“Se volverán a llenar los cines, no te quepa la menor duda. Pero entre tanto están las plataformas. Esa película no ha entrado todavía en ellas, porque se está estrenando en 61 salas del país en este momento. Está protagonizada por Ariadna Gil, Alex García y Silvia Alonso. Y tendrá su tiempo, ya lo verás”.

-¿Qué actores te gustan?
“Todos aquellos que se crean lo que están interpretando; ni más ni menos. Tú puedes tener un lado bueno, otro lado peor, pero si te crees lo que estás interpretando, da igual ese lado. Si eres auténtico, has triunfado”.

-¿Y Alex García se lo cree?
“Está triunfando en el cine, salió de aquí mismo, de Canal 7. La gente se acuerda del desparpajo que demostraba cuando entrevistaba a alguien en el canal. Se le veía venir. Ha conseguido estar arriba porque es auténtico; y eso, se cree lo que está interpretando. Yo le tengo un gran cariño y será uno de los grandes actores españoles. En realidad ya lo es”.

-Eres una persona muy cercana al productor Eduardo Campoy, que iba para piloto de Iberia y se quedó produciendo cine.
“He participado con él en varias películas, en la producción: El mejor verano de mi vida, Hasta que la boda nos separe (rodada en Tenerife, con Alex García, entre otros actores), el Super agente Mackay y Mamá o papá. Y también en la dirección. Eduardo Campoy es uno de los grandes productores del cine español actual y da gusto trabajar con él”.

-¿Y quién es el rey del cine español?
“Te lo diré en modo madrastra de Blancanieves: sigue siendo Guillermo Cerezo”.

-Willy, ¿se ha superado el miedo a la españolada?
“Por supuesto. Pero con mucho esfuerzo y, sobre todo, con mucho talento. Ya se hacen extraordinarias películas y series en España. Y te diré que con el estreno de Sólo una vez hubo varias coincidencias terribles. Es una película en la que está presente el maltrato. Y en época de estreno, Gimeno protagoniza en Tenerife la historia más cruel jamás contada, arrecia la pandemia de la COVID-19 y el público pierde la costumbre de ir al cine. Son coincidencias terribles, ¿no crees?”.

-¿Los actores se pueden catalogar en exigentes y menos exigentes?
“No, no, no es así. Por supuesto que existen actores y actrices difíciles. Algunos tienen manías, protestan por tonterías, exigen cosas que nadie se imagina, pero lo que yo admiro es su nivel de exigencia profesional. Por ponerte un ejemplo reciente, Ariadna y Alex son gente exigente, te llevan al límite, pero es porque quieren que las cosas salgan bien. Yo aprendí mucho de ellos y aprendo cada día con todos. La película ha tenido un éxito de crítica gracias al esfuerzo de todo el equipo. Espero que esa crítica la siga apoyando cuando llegue a las plataformas”.

-Dime una película que vayas a dirigir y que nadie lo sepa.
“Bueno, que nadie lo sepa, no, porque sí hay personas que lo saben, pero será La Bandera, una referencia seria a la realidad de la familia española y la política, según guion de Guillem Clúa. Un relato interesantísimo, reflejo de lo que está pasando en nuestro país. Está producida por Eduardo Campoy y la voy a dirigir yo”.

-¿Te dejan opinar sobre el guion? Me refiero en general a todos los directores.
“Por supuesto. El director tiene y debe opinar sobre el guion, en colaboración con el guionista y con el productor que pone el dinero”.

-¿Dónde se va a rodar?
“El escenario es un ático de Madrid, pero se rodará aquí en Canarias. La magia del cine”.
(Hay que decir que el largometraje anterior de Willy, Sólo una vez, fue una película de bajo presupuesto, producida por Campoy, que le está saliendo bien al productor ejecutivo. Las circunstancias aludidas impidieron que fuera un bombazo, pero el cine da muchas vueltas y las películas buenas también. Willy Ríos toca todos los palos: hace guiones, produce, dirige. Sólo le falta barrer el estudio, aunque seguramente lo habrá hecho en sus comienzos. Admira a realizadores jóvenes, como Rodrigo Sorogoyen y otros).

-¿Y con qué te quedas de los grandes cometidos del cine?
“Te voy a decir algo y te lo voy a decir con toda la rotundidad posible: me considero mejor director que productor; pero un rato largo”.

-Ya está, ya lo has dicho.
“Y añado que ahora, con la pandemia, se genera una gran demanda de contenidos. La producción cinematográfica, con la gente recluida en sus casas, ha convertido al cine en un sector esencial”.

-Mérito para los cineastas.
“Sí, desde luego. Porque había que hacer soñar a la gente, que estaba y está sufriendo. Y la calamidad ha convertido a los que hacemos cine en unos privilegiados. Yo me siento orgulloso de haber podido quitar un poco de preocupación a los espectadores y conmigo todos los que nos dedicamos a esto”.

-Nasija fue un éxito. Y despertó muchas conciencias. Con este corto te convertiste en el director canario más premiado.
“Queríamos contar, basándonos en una historia, el maltrato físico y síquico que sufren en general las mujeres africanas. No digo que en todos los países, pero sí en muchos. Fue muy premiada, es verdad, pero, sobre todo, despertó muchas conciencias y espero que sirva para que la gente sepa lo que está ocurriendo e intente evitarlo. Yo sé todas las dificultades que esta tarea entraña. Fue mi padre quien me animó a contar esta historia de una mujer a la que iban a lapidar, porque durante un viaje leímos lo que le había ocurrido a una chica en África, un caso entre tantos de los que no sabemos nada porque no trascienden”.

-Voy al terreno personal. Parece que quieres vivir deprisa, Willy.
“¿Por qué lo dices?”.

-Te has casado, tienes un matrimonio estable, tres hijos. Eres todavía muy joven para todo eso.
“No, no soy tan joven ya. Con mi mujer hemos vivido momentos vitales muy difíciles, que nos han permitido crecer como pareja de viaje. Y con mis hijos, lo mejor que podemos hacer los padres es educar de manera correcta a las siguientes generaciones. Y en cuanto a vivir deprisa, puede, pero es que el cine te lo exige. Mi padre tiene una creatividad muy grande, mi tío Santi también. Ahora he incorporado a mi tío Roberto, que es un excelente profesional, a mi equipo de trabajo. Todo va a un ritmo frenético y sí, vivimos muy deprisa si queremos hacer cosas; y yo las quiero hacer”.

-¿Se salvará Canarias de sus enemigos del Gobierno de Madrid, que quieren que desaparezcan los rodajes de las Islas?
“Las leyes están para ser cumplidas. Y si tenemos un régimen económico y fiscal que nos da unas determinadas ventajas, y ese régimen jurídico ha sido aprobado por el Parlamento canario y por el Parlamento español, lo lógico es que la ley se cumpla. Espero seriedad en este sentido”.

(La familia Ríos, en su primera generación cinematográfica, que tiene a cuestas tres largometrajes: Guarapo, Mambí y El vuelo del guirre, ha vivido para el cine, la televisión y la publicidad. Rodaron el famoso villancico de Benito Cabrera, que nunca falta en Navidad, y una de las voces infantiles que aparecían en la primera versión fue la de Cristina Ríos, la hermana de Willy, que hoy es una guapísima mujer de más de treinta años, enamoradísima del cine y de la música. Su hermano mayor, Nacho, ejerce como cirujano ortopédico en Quirón. Aquí nadie pierde el tiempo. Porque, además, a través de la empresa Riverflow Pictures, Willy da servicio a varias productoras que vienen a rodar a Canarias. También organiza el CIIF Market, un mercado de cine que lleva celebradas 17 ediciones, en el que se reúnen productores, distribuidores, agentes de ventas, gestores de derechos, con el sistema one to one. En la última edición, más de 100 miembros de la industria se dieron cita en el encuentro internacional).

-A pesar de tus éxitos, la sencillez parece que sigue ahí.
“Yo soy Willy Ríos, todo el mundo me conoce así. Y no quiero cambiar. He hecho un montón de amigos en mi vida y en este mundo es complicado. Me siento muy bien creando, o ayudando a crear. Y contemplo con esperanza al cine español, tanto al de las salas como al de las plataformas. No pierdo la esperanza de dirigir una serie que triunfe con rotundidad; y naturalmente tengo muchas ideas, porque creo en el cine y porque desde niño me apasiona esta profesión”.

-Parece que lo tuyo sea el cine social.
“Llámalo como quieras, yo prefiero decir que hago cine sobre lo que pasa en el mundo. Y cuento y produzco historias que pueden resultar arriesgadas, muy creativas, pero tengo muy presente que el público se debe entretener; y yo creo que lo estoy consiguiendo, aunque es el propio público quien tiene que decir la última palabra”.

(Ha llegado la hora de parar. Willy se va como una bala al rodaje de la serie que produce para Disney. Supongo que en esa cabeza bullen ahora varios proyectos cinematográficos. Paso a paso se ha convertido en un hombre a tener en cuenta en el nuevo cine español. Porque sí, hay otro nuevo cine español, como aquel que nació tras la guerra civil y que sustituyó a una generación de genios que se quedaron atrás).