Sanidad

Los nuevos casos se disparan, pero los jóvenes apuestan por la vacunación

Tenerife registra un nuevo récord, con 436 positivos, y Gran Canaria sube hasta los 306. El Gobierno autonómico estudiará hoy los niveles de alerta y adoptará nuevas restricciones

A pesar del avance del virus, el Congreso ratificó ayer la retirada del uso de mascarillas en exteriores si se mantiene la distancia; un brote en Gran Canaria deja 104 afectados.

Entre el espanto y la ternura, que cantaba Silvio Rodríguez, o los gozos y las sombras, que escribía Torrente Ballester. Esta polarización de sensaciones sirven como brochazos para describir el actual escenario de la pandemia en Canarias, donde la preocupación se dispara ante la plusmarca fijada ayer, con 806 nuevos contagios en 24 horas, a la par que la positiva respuesta de los jóvenes isleños a la convocatoria para vacunarse sin cita previa contra la COVID-19 genera ilusión.

Son los dos polos del panorama al que el Consejo del Gobierno de Canarias buscará durante su reunión de hoy las mejores respuestas posibles al mal que ha marcado nuestras vidas desde hace unos 17 meses, casi año y medio. A la espera de que el Tribunal Supremo decida sobre el toque de queda, la medida estrella pasa ahora por el certificado de vacunación y la posibilidad de convertirlo en requisito imprescindible para el acceso a inmuebles públicos de todo tipo desde una zapatería hasta un bar.

Pero hay más novedades a tener muy en cuenta en lo que se antoja una etapa clave para esta pandemia como son este mes de julio y el de agosto, dado que, si bien el mal no termina de remitir por el éxito de la variante Delta y su mayor capacidad de contagio, poco tienen que ver los parámetros actuales con los que hasta ahora han caracterizado a esta pesadilla desde que se empezó a tener noticias de la misma desde Wuhan (China) al inicio del año pasado.

Así, la posibilidad de que los turistas británicos ya vacunados puedan desde el pasado lunes volar hasta Canarias sin guardar cuarentena a su vuelta es otro factor imprescindible para el análisis gubernamental, como también es el hecho de que España haya dado luz verde a la venta de los test de antígenos en farmacias por un precio de entre 7 y 10 euros que, sin poder considerarse al alcance de todos los bolsillos, dados los niveles de miseria en comunidades como la canaria, tampoco supone precisamente un obstáculo insalvable para que buena parte de la población pueda verificar privadamente y en apenas 15 minutos si ha contraído o no la enfermedad.

Tantos cambios han logrado que no resulte tan relevante como hasta ahora si Tenerife sube hoy al nivel 4 o Gran Canaria al 3 dado que el toque de queda, como se ha dicho, depende del Supremo.

La respuesta de la juventud isleña a las vacunas está entre las mejores de los países de nuestro entorno. / Fran Pallero

Pero todo apunta a que el Gobierno de Canarias al menos dará hoy otro paso para implantar las aludidas limitaciones a quienes no demuestren estar vacunados o, en su defecto, no presenten un test negativo.

En resumen, las cifras obligan a pedir más responsabilidad aún, pero la vacunación, que ya supera el 52% de la población diana isleña, empieza a poner límites serios al dichoso coronavirus.