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Nuevo informe sobre adicciones y edad: “Los jóvenes de 15 a 24 años beben alcohol un 60% menos”

Un informe del Ministerio de Sanidad revela que los episodios de ingesta masiva se duplican en la última década, mientras los jóvenes frenan drásticamente su hábito semanal
Nuevo informe sobre adicciones y edad: "Los jóvenes de 15 a 24 años beben alcohol un 60% menos"

El modelo de ocio y salud está sufriendo una metamorfosis histórica en el país. El consumo de alcohol España habitual entre los jóvenes de 15 a 24 años ha experimentado un impresionante descenso de casi el 60 por ciento entre los años 2006 y 2023. Sin embargo, este dato aparentemente positivo esconde una realidad mucho más compleja y preocupante para las autoridades sanitarias: la ingesta masiva por atracón se ha duplicado en la última década, afectando de forma directa a la población adulta y trabajadora de entre 25 y 64 años.

Los datos provienen del último informe detallado publicado por el Ministerio de Sanidad, elaborado de forma minuciosa sobre los resultados de la Encuesta de Salud de España (ESdE2023). Este macroestudio ha contado con más de 21.032 entrevistas a ciudadanos mayores de 15 años, sirviendo como un termómetro social exacto de las adicciones y las costumbres en el territorio nacional.

El preocupante vuelco en el consumo de alcohol España por atracón

A pesar de que la percepción general apunta a la juventud cuando se habla de descontrol con la bebida, las estadísticas oficiales desmienten el mito. El verdadero reto de salud pública se concentra ahora en las edades intermedias. El patrón de consumo de alcohol por atracón de carácter mensual (ingerir grandes cantidades en plazos de tiempo muy breves) se ha duplicado de manera alarmante. En el sector masculino, esta peligrosa práctica escaló del 5,9% al 10,4%, mientras que en el femenino subió del 1,8% al 5,9% en el periodo comprendido entre 2011 y 2023.

La mayor subida se localiza en la franja que va de los 25 a los 64 años. En este grupo, la prevalencia de las borracheras intensas escaló del 6,1% al 12,3%. Las dinámicas laborales y de socialización han trasladado este fenómeno recreativo de los fines de semana hacia perfiles inesperados. Sanidad destaca que, en el caso de las mujeres, las dinámicas de riesgo son mayores en aquellas ciudadanas que poseen estudios superiores, se encuentran laboralmente activas y forman parte de clases sociales con mayor poder adquisitivo.

Datos consumo alcohol Canarias y el mapa de la abstinencia

El mapa autonómico deja diferencias geográficas muy marcadas sobre cómo se bebe en las distintas regiones. Mientras que el consumo semanal y habitual se concentra de manera firme en la mitad norte de la península y en las Islas Baleares (superando holgadamente el 35%), el archipiélago canario muestra una tendencia completamente diferente.

Según la Encuesta de Salud de España, Canarias se posiciona como una de las comunidades autónomas con un mayor índice de personas abstemias, superando la barrera del 40% de la población que declara no haber probado una sola gota en el último año. Una cifra alta que solo es superada por la ciudad autónoma de Melilla, que alcanza un 69,1%. En el lado opuesto se sitúa el País Vasco, la región con menos abstemios de todo el país, registrando apenas un 26,4%. En lo que respecta a los episodios puros de atracón concentrado, La Rioja (13%), Melilla (12,5%) y Asturias (11,5%) lideran esta peligrosa lista nacional.

El peligroso liderazgo en la Unión Europea por ingesta diaria

La comparativa internacional sitúa al Estado en una posición contradictoria. España destaca como el quinto país de toda la Unión Europea con un mayor volumen de ciudadanos abstemios (33,4%). No obstante, la gravedad aparece al analizar la regularidad. El país se ha consolidado como el segundo territorio de la Unión Europea con mayor tasa de consumo diario de alcohol, alcanzando un preocupante 13%. Esta cifra duplica la media del continente y sitúa al país únicamente por detrás de Portugal.

El volumen total de alcohol consumido se concentra de forma masiva durante las jornadas de fin de semana, llegando a triplicar las cifras medidas en los días laborables. La única excepción a esta regla vuelve a darse en los jóvenes de 15 a 24 años, un grupo que, aunque bebe menos en total, ha duplicado su consumo entre semana pasando de 1,3 gramos en 2011 a 2,7 gramos en 2023.

Ante este panorama, el Informe del Ministerio de Sanidad concluye que es crucial reorientar las campañas y las normativas de salud pública. Ya no basta con enfocar los esfuerzos preventivos en las discotecas o en el botellón juvenil; las nuevas estrategias deben poner el foco en los determinantes sociales, el estrés laboral y la perspectiva de género para mitigar un hábito que deteriora de forma silenciosa la salud de la población adulta.

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