cultura

Tenerife recordará con un homenaje póstumo al poeta canario José Carlos Cataño

El Cabildo acuerda organizar unas jornadas literarias y publicar una edición crítica de las obras del escritor lagunero fallecido en 2019
El poeta canario José Carlos Cataño (1954-2019)

El Cabildo de Tenerife ha aprobado por unanimidad la propuesta de Sí Podemos Canarias para impulsar un homenaje póstumo al poeta tinerfeño José Carlos Cataño (La Laguna, 1954-Barcelona, 2019), uno de los nombres más destacados de la literatura canaria en la segunda mitad del siglo XX.

El acuerdo surge tras la iniciativa promovida por la Asociación Cultural Tres Orillas y viene a sumarse a las peticiones de homenaje impulsadas desde otras administraciones públicas, como el Ayuntamiento de La Laguna, así como “a la carta abierta suscrita por más de 140 personalidades del mundo de la cultura”, procedentes de Canarias, la Península y diversos países de América Latina, “quienes han reivindicado este reconocimiento y recibido el respaldo de la Academia Canaria de la Lengua”, explica el consejero de Sí Podemos Canarias David Carballo.

A través de este acuerdo institucional, el Cabildo se compromete a realizar unas jornadas literarias en homenaje a José Carlos Cataño y a impulsar la publicación de una edición crítica de sus obras.

Además de poeta, José Carlos Cataño abordó en su trayectoria la narración, el ensayo y también fue artista plástico. Entre sus obras figuran Disparos en el paraíso (1982), Muerte sin ahí (1986), El cónsul del Mar del Norte (1990), A las islas vacías (1997), En tregua (2001) y Lugares que fueron tu rostro (2008).

La relación de Cataño con el mundo del arte favoreció que varios creadores, como Yamandú Canosa, María Helguera o Jordi Cano, colaboraran con grabados en sus obras durante las décadas de 1980 y 1990. El poeta lagunero se trasladó a Barcelona en 1977 para realizar estudios de Literatura Hispánica, experimentando una gran influencia del ambiente artístico y literario de la capital catalana, hasta el punto de que esta ciudad sería su lugar de residencia hasta su fallecimiento. Pero la conciencia de la insularidad y la imagen de Tenerife, siempre evocadas en su literatura, nunca le abandonaron.

TE RECOMENDAMOS