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Bollullo Oasis, en Candelaria: arroces, carnes a la brasa y pescados del litoral

Esta misma semana ha abierto sus puertas al público el restaurante Bollullo Oasis, en la avenida de la Constitución local 9, encima de las dependencias de la Cruz Roja de Candelaria.

Esta misma semana ha abierto sus puertas al público el restaurante Bollullo Oasis, en la avenida de la Constitución local 9, encima de las dependencias de la Cruz Roja de Candelaria. El local ha sido sometido a una reforma integral que ya nada tiene que ver con el pasado. Hay una comedor en interior más elegante y luego dos terrazas con vistas al muelle pesquero y a la basílica de la Morenita y mucha luminosidad.

Siguiendo una tradición en Tenerife, los pescados se muestran en un expositor a la vista del público y en su mayoría son capturados por un pescador de la playa de San Marcos, en Icod de los Vinos.

Luis González es el socio y chef encargado de este novedoso restaurante, que está integrado en el Grupo Bollullo al que pertenecen también el Bollullo Beach, que por cierto recibió recientemente un Solete de la Guía Repsol, el Bollullo Chiringuito, ambos en la conocida playa de La Orotava, y El Mirador de San Pedro, en Los Realejos.

El chef nos cuenta que el Bollullo Oasis quiere apostar fundamentalmente por el producto local, como por ejemplo las papas, y por los pescados del litoral y precisamente esta semana había catalufas, viejas, sama y unas sardinas traídas del Sur de la isla. De momento, la apuesta es abrir desde el mediodía hasta por la noche con las cocinas en marcha e incluso para tomar un aperitivo o a media tarde disfrutar de coctelería.

González aporta sus toques personales a la cocina de los establecimientos del Grupo Bollulo. En una primera visita degusté un ceviche de cherne, al que acompaña con un puré de batata, cilantro y cebolla roja; unos calamares a la romana con chips de batata y un pulpo asado, tierno, con mojo de orégano servido con papas arrugadas y finalmente una particular tarta de manzana hecha en sartén con helado de leche merengada. Todo bastante correcto y con buen trato y amabilidad del personal de sala.

Pero la carta da para mucho más. Sobre todo me queda pendiente una visita para las carnes y los chuletones a la brasa, pero habrá que esperar a que pase esta ola de calor, y por los arroces negro con langostinos y ali-oli, de secreto ibérico y de calamar asado. Uno local que se hacía más que necesario en esta zona de la Villa Mariana, muy visitada por turistas y residentes.

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