El arroz negro con carabineros de La Santa (Lanzarote) de Etéreo

El restaurante Etéreo, de la mano del chef Pedro Nel Restrepo, no ha dejado a nadie indiferente desde el momento de su apertura -en noviembre hará tres años- en la calle San Antonio 63 de Santa Cruz.

El restaurante Etéreo, de la mano del chef Pedro Nel Restrepo, no ha dejado a nadie indiferente desde el momento de su apertura -en noviembre hará tres años- en la calle San Antonio 63 de Santa Cruz. Poco a poco, el cocinero ha sabido granjearse de un público fiel con la sencilla fórmula de excelente materia prima, toques refinados, pero a la vez sencillos, presentaciones correctas, una magnífica cava de vinos y un buen equipo de sala.

El restaurante despegó bien pero luego llegó la dichosa pandemia del coronavirus. Restrepo, sin embargo, no se vino abajo sino que siguió luchando pese al cierre del turismo y de los tres hoteles que hay por los alrededores como son el Mencey, el Contemporáneo y el Taburiente.

Aprovechó todo este tiempo para acondicionar el local y colocar medidores de temperatura corporal (nada que ver con aquellos que te apuntan a la frente), gel hidroalcohólico por todos lados, e incluso aparatos para renovar el aire o el certificado de Buenas Prácticas Avanzadas preparado para la COVID-19, que sin embargo no fueron suficientes para escapar del cierre de comedores interiores.

Las opción de la terraza tampoco fue una solución dado el nivel de inclinación de la calle San Antonio y la incomodidad que generaría en unos clientes que acuden al Etéreo para disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable.

Hoy vivimos circunstancias muy distintas. Y Etéreo vuelve a recuperar y sumar más clientes a su proyecto. Hay que decir que el martes al mediodía de esta misma semana estaba casi hasta los topes, incluso con los esperados turistas. Además, Etéreo es de los pocos restaurantes de Santa Cruz que está abierto todos los días, a excepción del domingo por la noche, e incluso se puede almorzar a las cinco o seis de la tarde. Eso sí, conviene reservar.

Esta misma semana he realizado una visita más a este restaurante donde es un lujo ver en la misma entrada la variedad de bodegas que hay representadas en la cava acristalada, los chuletones y carnes premiun que maduran en las otras neveras o el carro de quesos, una tradición que vuelve con fuerza.

La comida empezó, tras una selección de caña de lomo ibérico y unas aceitunas premium, con un carpaccio de carabineros con un particular toque de granadas y pera, un plato ligero, muy refrescante y acertado para estas altas temperaturas que padecemos.

El siguiente paso fue un tartar de lomo bajo, acabado en la propia mesa y que evidencia la calidad de las carnes que se ofrecen en este restaurante.

El almuerzo se remató con un impresionante arroz negro, con el grano en su punto, cremoso, sin pasarse con la tinta del calamar, y con unos carabineros de La Santa (Lanzarote) posados en la superficie de la paellera y con el toque mínimo y justo de calor. Sencillamente para volver otro día y repetir. Nestrepo sabe el valor gastronómico de estos crustáceos y los respeta. Para acompañar al almuerzo un tinto de Marqués de Murrieta, también excepcional.

El punto final fue un Etéreo floral con aroma de albariño que lleva frutos rojos, lichi, frambuesa, fresas ácidas y vino albariño, entre otros ingredientes. Lo dicho, un restaurante que se deja querer.

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