nacional

Hacienda sanciona a Juan por gastar poca luz, pero él gana la batalla

Le quitaron la desgravación por la compra del domicilio habitual en el impuesto de la Renta (IRPF) al considerar que gastaba poco y, por tanto, no vivía en su casa
Juan, el héroe de los ahorradores: Hacienda le sancionó por gastar poca luz y él le ganó la batalla. El Español

En la calle Prosperidad de Sóller (Mallorca) había una casa que gastaba muy poca luz -algo a tener en cuenta en plena subida histórica de la factura-. Nada extraño para una vivienda con un solo inquilino, placas solares, calefacción de pellets y electrodomésticos de bajo consumo. Pero entonces llegó Hacienda y llamó a la puerta. Para la Agencia Tributaria, esta casa debería gastar más electricidad, así que decidió sancionar a su dueño y retirarle la desgravación por la compra del domicilio habitual en el impuesto de la Renta (IRPF). Lo que empezó como una desagradable sorpresa en el borrador ha terminado con una sentencia a favor de Juan, el ahorrador dueño de la vivienda, que ha peleado durante cinco años para demostrarle a Hacienda algo tan aparentemente sencillo como que él vive en su propia casa.

“Ha sido durísimo porque he presentado todo tipo de pruebas y Hacienda me las rechazaba o simplemente optaba por el silencio administrativo, pero por fin he conseguido solucionar esta injusticia”, explica a EL ESPAÑOL Juan Jesús Enseñat, el joven mallorquín de 46 años que ha conseguido derrotar a la Agencia Tributaria tras una larga batalla de alegaciones, recursos y denuncias.

Todo arrancó en 2016 cuando Juan José recibió el borrador de su declaración de la Renta. Sorprendentemente, tenía que pagar. Como no sabía el motivo, decidió preguntar en la gestoría. “Me dijeron que en sus muchos años de trabajo se habían encontrado cosas de Hacienda que no me podría imaginar, pero que lo mío era la primera vez que lo veían”. La Agencia Tributaria entendía que Juan gastaba poca luz y por eso llegaba a la conclusión de que no vivía en su casa. Como consecuencia, le quitaba la desgravación por la compra del domicilio habitual -vigente para viviendas adquiridas antes de enero de 2013- y le obligaba a devolver las deducciones cobradas anteriormente, unos 2.000 euros en total.

Después del susto, Juan volvió a su casa tranquilo porque todo parecía fácil de solucionar. La gestoría recopilaría en el ayuntamiento la información necesaria para responder a Hacienda y certificar que la vivienda que se construyó en 2011 en la calle Prosperidad es su domicilio habitual. “Me dijeron que eran campañas que la Agencia Tributaria hace para sacar dinero, pero que era sencillo demostrar que yo vivía en mi casa”. Enviaron un recurso y Hacienda lo denegó. Mandaron una segunda reclamación y recibieron un segundo ‘no’. Aquello no tenía buena pinta, así que la gestoría aconsejó a Juan que se buscase un abogado y se preparase para una batalla bastante más larga.

Puedes seguir leyendo esta noticia en El Español.

TE RECOMENDAMOS