Agentes de la Policía Nacional han detenido a un paciente ingresado en el Hospital Insular de Gran Canaria como presunto autor de un delito de atentado contra funcionario público, tras presuntamente realizar diversos episodios de amenazas, insultos e intimidaciones dirigidas contra personal sanitario de dicho centro hospitalario.
La detención se ha producido después de que profesionales sanitarios de la planta, en la que el detenido estaba ingresado, interpusieron varias denuncias desde el mes de noviembre de 2025 exponiendo haber sufrido reiterados episodios de violencia verbal y conductas intimidatorias por parte del hombre durante su permanencia en el centro, según ha informado la Policía Nacional en nota de prensa.
En concreto, los denunciantes indicaban que el paciente mantenía frecuentes problemas de convivencia y mostraba una actitud contraria a las normas internas del hospital, “generando situaciones de tensión tanto con el personal sanitario como con otros pacientes”.
Personal de seguridad tuvo que intervenir
Asimismo, en varias ocasiones fue necesaria la intervención del personal de seguridad privada del centro hospitalario para contener los incidentes y restablecer la normalidad.
En este sentido, entre los episodios denunciados destaca uno en el que el arrestado comenzó a increpar gravemente tanto a profesionales sanitarios como a otro paciente con movilidad reducida que compartía habitación con él.
Por ello, agentes de la Policía Nacional se desplazaron, tras la primera denuncia, al Hospital Insular para entrevistarse con el implicado, identificarlo y tratar de mediar en la situación, instándole a cesar en su comportamiento y mantener una convivencia adecuada con trabajadores y pacientes del centro.
Sin embargo, el investigado hizo caso omiso a las advertencias policiales, persistiendo en su actitud intimidatoria y amenazante, por lo que una vez recibió el alta hospitalaria, se procedió a su detención.
Desde la Policía Nacional se recuerda que cualquier agresión física, amenaza o intimidación dirigida contra profesionales sanitarios puede conllevar responsabilidad penal y será perseguida conforme a la legislación vigente.








