La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), ha puesto en marcha los mecanismos de coordinación del Plan de vigilancia y prevención frente al calor, así como el Plan de Actuaciones Preventivas frente a la Radiación Ultravioleta en la Salud.
Las autoridades sanitarias confirman un incremento de las temperaturas a partir de este fin de semana, un comportamiento meteorológico propio de la estación de verano que vendrá acompañado de índices de radiación solar críticos en todo el archipiélago.
Según los datos suministrados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el riesgo por radiación ultravioleta se sitúa actualmente en niveles muy altos en todas las islas y alcanza la categoría de extremo en Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria. En estas últimas, las únicas excepciones con nivel muy alto se localizan en los municipios de Arrecife, La Aldea de San Nicolás, Agaete y Gáldar.
Desde Salud Pública recuerdan que el archipiélago es la región de España con mayores registros de radiación UV durante todo el año.
Vigilancia epidemiológica y población vulnerable
El plan frente a las altas temperaturas se apoya en sistemas predictivos de información meteorológica y en una red de vigilancia epidemiológica coordinada con los centros asistenciales del SCS. Aunque las previsiones actuales indican que no se superarán los umbrales de riesgo térmico establecidos, Sanidad insiste en la necesidad de proteger a la población sensible y vulnerable.
Este grupo prioritario está integrado por lactantes, menores de 4 años, mujeres gestantes y adultos mayores de 65 años. Asimismo, el protocolo incluye a personas con patologías crónicas respiratorias, cardiovasculares, renales, diabetes u obesidad mórbida, ciudadanos bajo tratamientos médicos específicos (como diuréticos o neurolépticos), personas con déficit cognitivo, deportistas y trabajadores con alta exposición al exterior.
Los técnicos advierten de que la exposición al calor excesivo genera síntomas que avanzan en gravedad, desde sed intensa, mareos, calambres musculares y dolor de cabeza, hasta cuadros severos con delirios, convulsiones o coma. Ante cualquier situación de emergencia, se insta a la población a utilizar de inmediato el teléfono 112.
El peligro invisible del daño solar acumulativo
Los expertos de Salud Pública recalcan que el daño solar es acumulativo y que las quemaduras durante la niñez elevan notablemente las probabilidades de desarrollar cáncer de piel en el futuro. Los efectos agudos de la sobreexposición a la radiación abarcan desde alteraciones en el ADN y reacciones fototóxicas hasta afecciones oculares graves como cataratas o conjuntivitis.
El riesgo de padecer melanomas o carcinomas se incrementa en personas de piel clara, mayores de 50 años, con antecedentes familiares o que consumen fármacos fotosensibles como ciertos antibióticos y anticonceptivos. Las autoridades recuerdan que los rayos solares se filtran igualmente en días nublados o con brisa marina, por lo que la protección debe mantenerse de forma constante.
Guía de recomendaciones
Para mitigar los efectos de este doble episodio, la Dirección General de Salud Pública detalla una serie de pautas obligatorias de protección, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas:
- Evitar la deshidratación: Consumir agua de manera regular sin esperar a tener sed y suprimir el alcohol o las bebidas azucaradas.
- Alimentación y vestimenta: Ingerir comidas ligeras basadas en frutas y verduras, utilizar ropa holgada que cubra extremidades y sombreros de ala ancha.
- Fotoprotección obligatoria: Aplicar diariamente crema solar con un factor de protección (SPF) 50 o superior con filtros UVA y UVB, verificando que no esté caducada.
- Protección a menores: Está estrictamente prohibido exponer de forma directa al sol a menores de un año.
- Gestión del entorno: Refrescar las viviendas en las horas extremas, evitar el uso de electrodomésticos que generen calor y reprogramar los horarios de las actividades laborales o deportivas al aire libre.







