Una colonia formada por unos 50 gallos y gallinas, sin dueño conocido, tiene en jaque a gran parte del vecindario del barrio de Valleseco, en Santa Cruz de Tenerife. Los animales campan a sus anchas día y noche por varias zonas de este núcleo poblacional, aunque han hecho su campamento base entre la calle El Silencio y la calle 15.
Según relatan los afectados, los gallos – que cuantifican entre cuatro y cinco – no dejan descansar de noche a los residentes, pues sobre las cinco o las seis de la madrugada y “hasta las tantas de la tarde” comienzan a cantar, aparte de que vuelan, acceden a los jardines públicos y escarban, lanzando piedras que caen sobre los coches aparcados, que amanecen con las carrocerías rayadas y abolladas.
Los vecinos afirman que “la situación se está convirtiendo ya en una plaga sanitaria”, pues aparte hay personas que les echan de comer sobras de alimentos, lo que está derivando en la presencia de ratas.







