erupción en la palma

La ‘semana del infierno’ deja preocupados a los palmeros por la deriva violenta del volcán

Se forma “una colada enorme” a partir de la fusión de la chimenea principal con dos bocas que se abrieron el viernes; a última hora de ayer, el Comité Científico del Pevolca aseguró que la lava había disminuido su velocidad de avance

La situación puede cambiar radicalmente en cuestión de horas; se trata de un evento no lineal y, por lo tanto, dinámico. El infierno que lleva viviendo la isla de La Palma desde que el pasado domingo entrara en erupción, alrededor de las 15.00 horas, el volcán de Cumbre Vieja, se ha llevado por delante 212 hectáreas de terreno, incluyendo al menos 461 infraestructuras construidas. Un dato recopilado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que continúa empleando el satélite Sentinel de la Unión Europea, en el marco del programa Copérnicus, para observar la deformación del terreno que producen los movimientos de magma desde las estancias interiores de la Tierra, del mismo modo que para medir otros parámetros.

Por primera vez desde que diera comienzo este fenómeno natural, el viernes los expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) manifestaban sus dudas acerca de la evolución del suceso debido a la “violencia” demostrada, con una importante señal sísmica, es decir, vibraciones producidas por la onda expansiva de cada explosión. Se ponía sobre la mesa la posibilidad de que una falda de la chimenea principal pudiera desmoronarse. Y así fue (en parte): el centro de emisión principal, a lo largo de la noche del viernes al sábado, se fusionó con otras dos bocas que se habían abierto a media tarde, constituyendo lo que el IGME describió como “una colada enorme”. Pero no tuvo lugar un gran derrumbe de la estructura, si bien la montaña sí empezó a arrojar rocas calientes de mayor tamaño que las iniciales y más veloces, entre los 250 y 300 metros por hora, dado que proceden de una parte más profunda y son más fluidas.

La Isla Bonita se ha alejado de lo que la directora del IGN en Canarias, María José Blanco, denominó “el peor escenario”. Aunque la tregua que parecía haber concedido el volcán ayer a lo largo del día se acabó a altas horas de la noche. A partir de las 22.00, los rugidos atemorizaban el Valle de Aridane, pues, según comunicó el Comité Científico previsto en el Pevolca (Plan de Protección Civil y Atención de Emergencias de Canarias por Riesgo Volcánico), en el cráter se tenía constancia de un mínimo de tres centros de emisión, de los que emana materia simultáneamente. Y la explosividad era patente a altas horas de la noche, con fuertes sacudidas que hacían temblar las puertas y ventanas, aparte de un chorro de lava cada vez más elevado.

Miguel Ángel Morcuende, director técnico del Pevolca, señalaba en una comparecencia a las 14.00 horas en el Palacio Salazar de Santa Cruz de La Palma que el carácter volcánico, fisural y estromboliano del Cumbre Vieja implicaba “que los distintos centros de emisión que van sucediéndose, lo hacen a lo largo de una fisura en dirección sureste”. Y esas bocas “se pueden ir apagando o cerrando, o pudiendo volver a aparecer”, dependiendo de muchos factores. Por otra parte, reconoció que “aunque ayer [viernes para el lector] tuvimos un fenómeno de irritabilidad, es decir, de aumento de energía”, a esa hora del mediodía la valoración de los técnicos era que “sigue los estándares habituales”, teniendo en cuenta la tregua de entonces.

Sobre las últimas evacuaciones, en los barrios pasenses de Tacande de Arriba, Tacande de Abajo y Tajuya, Morcuende dijo que finalmente tan solo 16 vecinos tuvieron que ser realojados en el hotel de Fuencaliente; los demás dieron con un “albergue amigable” en casas de allegados. El desalojo de estos ciudadanos, dijo, está supeditado al avance de los acontecimientos, y marcó un plazo aproximado de 24 horas: “Si mañana [hoy] vemos que la evolución definitivamente no va a producir ningún tipo de pico”, los residentes podrían regresar a sus hogares. Pero si por el contrario “no nos da garantías, debemos seguir con las personas evacuadas”.

‘NOVELEROS’

La presencia de una importante cantidad de personas procedentes de otras islas en La Palma generó malestar ayer entre ciertos sectores de la población, en la medida en que profesionales que trataban de viajar para colaborar en las tareas logísticas de recepción de donaciones no pudieron hacerlo por la escasez de plazas. Ello, a pesar de que la compañía Fred Olsen aumentó una frecuencia entre Tenerife y la Isla Bonita. Eso sí, más allá de la novelería de algunos curiosos, cabe recordar que tráfico aéreo continúa cerrado.

TODOQUE

Como venía ocurriendo con otras zonas que habían sido evacuadas, el Cabildo anunció ayer que permitía el paso a los residentes en el barrio de Todoque (Los Llanos de Aridane) a sus viviendas, dentro de los márgenes que estimaran para garantizar la seguridad, a fin de acopiarse de todo aquello que se dejaran atrás en el primer desalojo. Igualmente, se reanudó la posibilidad de que los plataneros cortaran las piñas de plátano en los enclaves costeros de El Remo, Puerto Naos y Las Hoyas.

CENIZA

Miguel Ángel Morcuende advirtió sobre la necesidad de seguir de manera escrupulosa las indicaciones que se han hecho por medios oficiales sobre la retirada de la ceniza volcánica. Una pauta muy básica es que no se debe eliminar con agua, porque produce una reacción química que emite gases nocivos.

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