justicia y tribunales

Pomares declara como imputado en la investigación de su currículo para ganar una plaza de profesor en la ULL

El periodista no aportó ninguna prueba aduciendo que “todo se quemó” en el incendio de su casa y mantuvo que fue directivo de Plató del Atlántico mientras era accionista y consejero de la competencia

Francisco Pomares prestó ayer declaración como imputado ante el juez César Romero Pamparacuatro, que instruye la investigación acerca de la falsedad de dos certificados aportados por el periodista en la Universidad de La Laguna para obtener una plaza de profesor en la facultad de periodismo.

En los certificados se recoge que Pomares ejerció un puesto de alta dirección en una productora local de televisión y se atribuye parte de la autoría del guion de una producción internacional de cine. Curiosamente, nadie en estas productoras le ha visto jamás y los auténticos creadores de los formatos de televisión, que el periodista asegura haber desarrollado, lo niegan por completo. De hecho, una de las producciones, cuya creación se atribuye Pomares, se grabó tres años antes de las fechas que indica el certificado, y se emitió en distintas cadenas de televisión con otros dos años de anterioridad, hechos irrefutables que contradicen la versión del investigado.

Pruebas calcinadas

Pomares, que no aportó ni una sola prueba para sustentar su versión, se justificó en que los documentos que podrían demostrar que fue un alto directivo de Plató del Atlántico, desaparecieron en un incendio que sufrió su casa hace algunos años. El periodista, que se negó a responder a las preguntas de los abogados de la parte querellante, insistió en que trabajó para Plató del Atlántico y Report Line, creando y diseñando programas de televisión. Se da la circunstancia que al mismo tiempo tenía intereses en las únicas dos empresas que competían con sus empleadores. Es decir, Pomares asegura que diseñaba toda la estrategia de producción de cine y televisión de estas dos productoras, al mismo tiempo que era accionista y ejercía activamente como miembro de los consejos de administración de su más dura competencia, Socater y Media Report, de las que, además, recibía importantes dividendos. Y, por si fuese poco, también en el periodo de 2005 y 2006, años a los que aluden los certificados cuya autenticidad se investiga, Pomares ejercía como director del desaparecido periódico La Opinión de Tenerife.

Fiscalía se

opone al archivo

Por su parte, el Ministerio Fiscal ha echado por tierra la primera pretensión del periodista Francisco Pomares, candidato de Coalición Canaria a la junta de control de la Radio Televisión Canaria (RTVC), investigado por un presunto delito de falsedad documental. La representante de la Fiscalía en el Juzgado de Instrucción 1 de La Laguna, donde se instruye la causa, ha rechazado la petición del imputado de que el delito se declare prescrito por haber sido cometido presuntamente en 2014, cuando presentó ante la Universidad de La Laguna dos certificados en los que se aseguraba que había prestado servicios para dos productoras de cine y de televisión que son precisamente las que se han querellado ahora contra él.

En su escrito de contestación a las pretensiones de Pomares, que pedía el archivo de la causa por prescripción, la fiscal considera que es necesario “constatar fehacientemente cuál es la fecha en que dichos documentos [presuntamente falsificados] se incorporaron al expediente administrativo para la obtención de la plaza de profesor en la Universidad de La Laguna, pues es a partir de ese momento cuando se debería empezar a contar el plazo de la prescripción y por lo tanto cuando produce efectos jurídicos la relación laboral que se generó entre el señor Pomares Rodríguez y la Universidad de La Laguna”.

TE RECOMENDAMOS