ERUPCIÓN LA PALMA

Las ayudas canarias, “migajas” para los afectados por el volcán

La Plataforma de Damnificados ha augurado que “será un desastre” la reconstrucción si el Ejecutivo sigue en la misma línea; Torres cancela su encuentro de hoy con los afectados

Ángel Víctor Torres
El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, en una comparecencia desde el Palacio Salazar de Santa Cruz de La Palma. Toni Cuadrado (Europa Press)

La Plataforma de Damnificados por el Volcán de La Palma, que nació para garantizar que la respuesta de las instituciones ante la catástrofe ocasionada por el paso de la lava sea certera y veloz, califica de “migajas” las ayudas que, hasta la fecha, ha puesto en marcha el Gobierno que preside Ángel Víctor Torres. Es más, señalan que tal y como están articulados los paquetes de rescate el futuro “será un desastre”, sin posibilidad de volver a una relativa normalidad.

De otra parte, no es menos reseñable que Torres ha cancelado el encuentro que tenía previsto mantener hoy con los miembros del colectivo. En su lugar acudirá el viceconsejero de Presidencia, Antonio Olivera, mientras que el jefe del Ejecutivo regional les ha emplazado a una reunión “el miércoles o el jueves”, sin que por el momento se haya concretado horario para la cita. Aun así, se aferran a las palabras del dirigente socialista, que les ha asegurado “que no van a abandonarnos”.

Para los afectados por el fenómeno natural, lo cierto es que se hallan en una cuenta atrás, en la medida en que tanto Canarias como el Estado están diseñando los presupuestos de cara al año que viene, en los que, entienden, deberán tenerse en cuenta los daños ocasionados por el volcán de Cumbre Vieja. A este respecto, y con el objetivo de cristalizar sus reivindicaciones, plasmándolas sobre papel, consideran “urgente” poder tener una interlocución directa con las administraciones, como ya lo han venido haciendo con el Cabildo palmero, los ayuntamientos del Valle de Aridane (Los Llanos, El Paso y Tazacorte) e incluso el Gobierno central.

“Queremos que cuando vayan a legislar tengan en cuenta este desastre; que podamos decidir sobre nuestro futuro”, aseveran desde la Plataforma. Eso sí, consideran que “por mucho que nos den, no van a pagar lo que hemos perdido, pero, por lo menos, les pedimos que respeten el precio del mercado”, ya que, de no hacerlo, “no podremos volver a empezar”.

Cabe recordar que Pedro Sánchez llevó al Consejo de Ministros un decreto ley con un conjunto de medidas urgentes para paliar los efectos del volcán sobre viviendas, fincas y otro tipo de infraestructuras sepultadas bajo las rocas calientes. En primera instancia, se dio luz verde a 10,5 millones, y la semana posterior, a otros 214, suponiendo una movilización de recursos récord jamás vista, ni siquiera ante catástrofes naturales en otros lugares del país, como en Lorca o Huelva, donde no se llegaron a materializar del todo las ayudas.
En el Archipiélago, sin embargo, las principales soluciones han ido de la mano del vicepresidente y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, que preparó exenciones fiscales para ayudar a los palmeros afectados a levantarse. Un ejemplo es el gravamen de IGIC que se establece para la entrega de viviendas, terrenos, alquileres y vehículos, que quedó reducido a cero. Además, el nacionalista progresista también puso sobre la mesa la adquisición de los primeros 73 inmuebles provisionales para acoger a quienes han sido evacuados y lo han perdido todo, con especial atención en la población vulnerable. Más tarde, el titular de Vivienda, Sebastián Franquis, anunciaría una propuesta en la misma línea, elevando el número de posibles adquisiciones a cerca de 300.

PLATAFORMA

La Plataforma de Damnificados por el Volcán de La Palma, que está en fase de formalización para poder obrar sin ataduras, cuenta con el asesoramiento gratuito de profesionales de distintas materias como el Derecho o la Arquitectura Técnica; áreas que resultan imprescindibles de cara a la reconstrucción en todas sus vertientes, desde la social, hasta la material y económica. Según los cálculos del programa Copérnicus de la Unión Europea (UE), que emplea el satélite Satel para hacer mediciones, hasta 1.186 construcciones han sido engullidas por la lava, y otras 95 están en riesgo de que les ocurra lo mismo, dependiendo de hacia dónde avancen las coladas actualmente activas.