Erupción en La Palma

Las coladas laguneras se unen: pueden ir al mar o hacia Tazacorte

Tras ocasionar graves destrozos en el centro del barrio aridanense, ambas se fusionan en un solo frente que avanza hacia la Montaña; su trayectoria se conocerá a lo largo del día

Las coladas de lava, ayer, rodeando el parque del cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Palma en el barrio de La Laguna | BOMBEROS LA PALMA

El barrio de La Laguna, en Los Llanos de Aridane, yace desfigurado, preso de la lava del volcán de Cumbre Vieja, y luchando por sobrevivir. Algunos de sus elementos más característicos, como la Sociedad Velia -fundada en 1932-, el colegio, la gasolinera o la farmacia, han perecido como consecuencia del avance de las rocas calientes, que sepultan todo a su paso bajo un manto negruzco y tosco a la vista. La parroquia de San Isidro, otra de las infraestructuras más insignes de la zona, pues fue construida con aportaciones económicas y mano de obra de los vecinos, está a punto de caer; lo mismo que ocurre con el parque de bomberos, que al cierre de esta edición aún resistía.

Las coladas que se adentraron en tierras laguneras, que también se llevaron por delante empaquetados de plátanos y una importante cantidad de viviendas, continuaban avanzando ayer a una velocidad menor a la que lo hicieron el miércoles, cuando ocasionaron buena parte de los daños ya mencionados. De hecho, según indicó el ayer el director técnico del Pevolca (Plan de Protección Civil y Atención de Emergencias de Canarias por Riesgo Volcánico), Miguel Ángel Morcuende, se han fusionado y se dirigen hacia la costa, si bien en su trayectoria se toparán primeramente con la Montaña de La Laguna. Desde ese punto, podrán tomar dos caminos: el primero, que las autoridades consideran más plausible, es que se fusione con el trazado que está a unos 120 metros del mar, y por el que se ordenó el confinamiento de varios núcleos de Tazacorte.

El segundo escenario, el menos alentador, es que acabe discurriendo al norte del monte y continúe por la carretera que va hacia el municipio bagañete. En tal caso, los destrozos serían de magnitudes superiores a los que se han visto hasta el momento, en la medida en que podría afectar al casco de una localidad y, por tanto, a un área densamente poblada. No obstante, en las próximas horas se espera contar con más información acerca del camino que seguirán estos ríos de lava. Por lo pronto, a modo preventivo, ya se procedió el miércoles por la noche a la evacuación de los barrios de Las Martelas (Los Llanos), Marina Alta, Marina Baja, La Codensa, San Borondón y Cuesta Zapata (Tazacorte), cuyos residentes pudieron acceder de nuevo ayer a sus viviendas a retirar enseres que se les hubieran quedado por detrás, siempre que los efectivos de seguridad y emergencias, tras valorar la situación, consideraran que no entraña riesgos adentrarse en la zona de exclusión.

En cuanto al conjunto de personas que han tenido que abandonar sus hogares, bien con carácter preventivo o porque la lava se esté aproximando a sus inmuebles, se calcula en torno a 7.000, de las que, de acuerdo con Morcuende, 375 están alojadas provisionalmente en el hotel Princess de Fuencaliente, mientras que otras 41 se hospedan en el hotel Valle Aridane. El resto han logrado quedarse en casas de allegados o han alquilado propiedades en distintos lugares de la geografía insular, especialmente en la comarca noroeste y en la vertiente opuesta hacia donde está expulsando las rocas calientes el volcán de Cumbre Vieja. Es más, abundan en redes sociales los mensajes de familias solicitando un lugar en el que pernoctar mientras dure el evento.

DATOS CIENTÍFICOS

En su comparecencia diaria, la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, que actúa de portavoz del Comité Científico del Pevolca, resaltó que la sismicidad, que se concentra entre los municipios de Mazo y Fuencaliente, no ha disminuido su profundidad hasta valores que indiquen que el magma está emprendiendo un camino hacia la superficie, manejándose cifras cercanas a los 10 kilómetros. Eso sí, advirtió nuevamente sobre la posibilidad de que se registren temblores de magnitudes próximas a 4, e incluso puedan tener lugar con intensidad 6, de modo que provoque la caída de objetos en el interior de las casas.

Por otro lado, indicó que la emisión de dióxido de azufre asciende a 2.710 toneladas diarias, apreciándose una tendencia a la baja en los últimos días. Y, tomando como referencia los datos recabados por las estaciones instaladas en el Valle de Aridane con carácter excepcional, más las que ya formaban parte de la red de vigilancia de la calidad del aire, Blanco aseguró que esta es razonablemente buena, aunque admitió que se aprecian partículas en suspensión en las proximidades de la erupción y se ha tenido constancia de que se han alcanzado niveles de concentración altos en Puntagorda.

En el apartado de las coladas, Miguel Ángel Morcuende hizo mención a la anchura máxima de las mismas, que se mantiene estable desde la semana pasada, con unos 2.900 metros. Asimismo, la superficie devastada por la lava es, según los datos facilitados por el satélite Sentinel del programa Copérnicus de la Unión Europea, de 825,23 hectáreas de terreno, con unas 2.185 edificaciones destruidas, a falta del cribado con los datos del catastro. En este sentido, vista la deformidad visual que ha ocasionado el proceso eruptivo en las estampas de las tres localidades del Valle, Los Llanos, El Paso y Tazacorte, el funcionario valoró que se está convirtiendo en un paisaje “totalmente distinto al que teníamos”.

LLUVIA Y CENIZAS

Sobre la previsión meteorológica para los próximos días, que apunta a probabilidad alta de precipitaciones en la zona más golpeada por el Cumbre Vieja, los representantes del Pevolca sugirieron a la población que mantenga, en la medida de lo posible, las cubiertas de sus casas limpias de polvo volcánico, puesto que la mezcla de estas partículas con el agua puede motivar que tenga lugar “una inmediata subida del peso de las cenizas” y se ponga en riesgo la integridad de las infraestructuras.

LA MADRE DE UNA ALUMNA DEL DESAPARECIDO COLEGIO DE LA LAGUNA

La diputada regional Matilde Fleitas es una de tantas madres -y padres- que han visto cómo el colegio del barrio aridanense de La Laguna perecía esta semana engullido por una inclemente colada de lava del volcán de Cumbre Vieja.

En sus redes sociales, el mismo día en que se producía la catástrofe sobre la infraestructura educativa, donde cursa estudios su primogénita, la socialista compartía una foto suya en el centro, recordando que “el 13 de junio de 1999 voté aquí por primera vez”, y más tarde, “el 11 de septiembre de 2018”, comenzó a recibir las primeras lecciones en el complejo su hija, Magna.

Según Fleitas, el equipo del CEIP lagunero “me ayudó en mis primeros pasos como diputada a conocer el sistema educativo de Canarias por dentro”. A la hora en la que publicó el post, alrededor de las 22.00 del miércoles, indicó que “ya no existen sus aulas, su patio… pero lo llevamos en nuestros corazones, y donde estemos nosotros, estará nuestro cole azul de puertas abiertas”.

Ya anteriormente, en septiembre de 2020, la misma integrante de la Cámara autonómica había entonado palabras de agradecimiento hacia el profesorado del centro por el esfuerzo realizado para adaptar las instalaciones a la normativa de la COVID-19, asegurando tener “la seguridad” de que su hija “está en buenas manos y en el lugar correcto para crecer como ser humano”.