Erupción en La Palma

Las protectoras se quejan de falta de apoyo de las administraciones

La Fundación Franz Weber envió una misiva ayer al presidente del Cabildo ante las necesidades expresadas por las ONG locales: “La desidia es, a veces, un acto de crueldad”

Un equipo de la Fundación Franz Weber se sumó a finales de la semana pasada a las tareas de acogida, adopción y reunión de animales afectados por la erupción volcánica en apoyo a las asociaciones protectoras insulares y, más concretamente, de la protectora de animales y plantas Benawara, que organizó el albergue instalado en las canchas deportivas del IES Eusebio Barreto Lorenzo, en Los Llanos de Aridane.


La ONG responde así a la petición de ayuda lanzada por estas entidades, que desde el estallido del Cumbre Vieja trabajan a destajo rescatando animales abandonados en los municipios evacuados por el desastre natural, o que son dejados a su suerte por “una falta de sensibilidad de las administraciones, que no facilitan un realojamiento inclusivo junto a sus familias”, destacan desde la Fundación.


Entre otros puntos, la campaña integra en una página web todos los avisos de animales extraviados y abandonados como consecuencia del volcán, permitiendo que cualquier familia pueda recuperar a su animal, y que cualquier otra persona pueda acceder a una adopción responsable. La página incluye día a día más contenidos útiles para la gestión de animales en catástrofes volcánicas, como convocatoria de voluntariado, donativos para las ONG locales o tips para proteger a los animales en estos contextos.


Leonardo Anselmi, director de Fundación Franz Weber para el Sur de Europa, ha explicado la situación: “Conversando con las familias afectadas hemos comprobado que los espacios de alojamiento temporal, como [el acuartelamiento militar de] El Fuerte, no permiten el acceso de familias interespecie. Esto muestra una falta de sensibilidad muy grande con aquellas familias que lo han perdido todo y que ahora son forzadas a perder todavía más, ya que son obligadas a dejar atrás a algunos de sus miembros”.


En diversas imágenes de cadenas televisivas se mostraba cómo los gritos desesperados de los animales se iban silenciando al paso de la lava que los abrasó, algo que dejó consternados a profesionales de la comunicación y activistas animalistas.


“Las administraciones implicadas y el propio plan de emergencias deberían actualizarse y contemplar una realidad evidente, y es que muchas familias palmeras conviven con animales, con el vínculo emocional que ello supone. La desidia es, a veces, un acto de crueldad”, concluyó el dirigente.


Anselmi subrayó, además, que las asociaciones locales han soportado la gestión de decenas de gatos, perros y otros animales a recintos improvisados, asumiendo con sus propios medios la manutención y atención veterinaria, sin que los poderes públicos se hayan preocupado de esta crisis derivada de la falta de políticas específicas.

PETICIÓN DE AYUDA


Ayer, la Fundación remitió una misiva al presidente del Cabildo, Mariano H. Zapata, para solicitar medidas de urgencia que palíen la situación que se viene presentando con las familias que conviven con animales y han perdido su hogar tras la erupción del volcán.


El equipo de la entidad pudo comprobar, según afirman en un comunicado, “que muchas familias evacuadas se ven obligadas a dejar a los animales en puntos de recogida gestionados por las asociaciones locales o en casas de acogida puesto que los recursos habitacionales puestos a su disposición, como El Fuerte, no permiten su acceso bajo ninguna circunstancia”.


La ONG internacional explicó que esta separación es un factor añadido a su tragedia por el vínculo afectivo que mantienen con los animales y a ello se suma “la falta de apoyo específico por parte del Cabildo de La Palma y de otras instituciones, como el Gobierno canario o el Ejecutivo central, a las asociaciones y voluntariado”.