Tenerife

Los kiosqueros tinerfeños se solidarizan con La Palma

Adekos celebra su día de una manera muy especial: regalando a sus clientes un plátano de la Isla Bonita para apoyar así a los afectados por la erupción del volcán

Los kiosqueros de la capital celebraron ayer su día de forma especial.

El Día del Vendedor de Prensa o el Día del Kiosquero, que se conmemora cada 5 de octubre, es una efeméride impulsada por la Federación de Asociaciones de Kioscos nacional, a la que pertenecen los kiosqueros de Santa Cruz de Tenerife, agrupados en Adekos. En la Península, los kiosqueros entregan rosas a sus clientes para celebrarlo, pero los de la capital tinerfeña quisieron este año hacerlo de una manera original y, al mismo tiempo, solidaria: regalando a sus clientes un plátano de La Palma para apoyar así a los afectados por la erupción del volcán de Cumbre Vieja.


La iniciativa tuvo una excelente acogida y en muchos de los establecimientos la fruta se terminó antes del mediodía. En el caso de Pedro Moreno, secretario de Adekos y propietario del Kiosco Moreno, ubicado en la céntrica calle Robayna, a las doce se había quedado sin ninguno de los 16 kilos que contenía la caja que había comprado. “Si llegábamos a saber que iba a tener tan buena acogida, hubiésemos comprado más kilos de plátanos”, apunta.


En total, fueron unos 15 asociados los que se sumaron a la campaña y que repartieron unos 150 kilos distribuidos en 12 cajas entre los puntos más estratégicos de la capital tinerfeña.


Dada la rapidez con la que se organizaron para tener todo listo, los kiosqueros son conscientes de que ello hubiera sido imposible sin la ayuda de Frutería Toño y Mari, que colaboró en entregarles la fruta rápidamente y a precio de costo. “Quizás sin ellos no lo hubiéramos conseguido”, subraya.


Todos quisieron aportar su granito de arena para ayudar a los vecinos de la isla de La Palma “a que sigan teniendo trabajo, porque esa gente nos da una pena tremenda”, confiesa Pedro.


La iniciativa no solo fue acogida con sorpresa por parte de la clientela, sino con una gran aceptación. Periódicos, revistas, chucherías, golosinas, pasatiempos o simplemente una botella de agua o refresco, daba igual lo que compraban, los clientes se llevaban su plátano. “Nadie los rechazó, apunta. Es más, era curioso porque había personas que querían dejar dinero para que los propietarios de los establecimientos se lo entregasen a los palmeros y le tenían que explicar que era una iniciativa de los kiosqueros para colaborar con La Palma y que el plátano era un regalo.


También hubo tiempo para compartir un momento agradable todos juntos. Y, aunque no fue exactamente el 5 de octubre, algunos miembros de Adekos se adelantaron y disfrutaron el pasado viernes de una comida a la que invitaron al alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, y en la que aprovecharon para agradecer el apoyo prestado por el Ayuntamiento durante la pandemia.