Los Realejos

El Cabildo no recurrirá la sentencia del muro de la TF-333

Pedro Martín y Enrique Arriaga confirman que dejan en manos del Ayuntamiento la decisión para reponer el talud derruido en La Montaña, que obligó a cerrar un tramo de vía al tráfico

Pedro Martín y Enrique Arriaga durante la reunión mantenida ayer en el Palacio Insular con los afectados por las obras del muro de la TF-333. DA

El Cabildo de Tenerife no recurrirá la sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 que le da la razón al Ayuntamiento de Los Realejos respecto a la ejecución de obra de reposición y contención del muro derruido en la TF-333, a la altura de La Montaña, en dicho término municipal.


La justicia concluyó que los informes del Cabildo para paralizar los trabajos de reposición del muro, ubicado delante del restaurante El Monasterio, en la zona de Montaña de El Fraile, no eran vinculantes ni necesarios para la ejecución de los trabajos, que se iniciaron en marzo de 2020 por parte de la propiedad privada, previa autorización municipal y fueron paralizados por el Cabildo. Desde noviembre de 2019, por motivos de seguridad, ese tramo de vía se encuentra cerrado al tráfico generando importantes problemas en la zona dado que la vía es fundamental para el tráfico de Los Realejos, La Orotava y Puerto de la Cruz.


Una decisión con la que el presidente insular, Pedro Martín, no está de acuerdo pero que ha aceptado. “No vamos a recurrir ni vamos a plantear ningún conflicto y por lo tanto, dejamos en manos del Ayuntamiento la decisión que considere más oportuna. Creemos que también teníamos que opinar y que nuestros informes son vinculantes pero no vamos a continuar con este debate acerca de quién tiene o no la razón y mientras, el muro sin terminarse y representando un peligro evidente en la zona desde hace mucho tiempo”, declaró ayer tras la reunión mantenida con miembros de la asociación de vecinos del barrio, los propietarios del muro y representantes de la comunidad educativa del Colegio Pureza de María para explicarles los motivos por los que se ha tomado tal decisión y qué conlleva la misma. En el encuentro también participaron el consejero y el director insular de Carreteras, Enrique Arriaga y Tomás Félix García, respectivamente.


Por su parte, Enrique Arriaga subrayó que el área que preside trabaja desde el mes de abril, -cuando se recibió el informe de desplome del muro- con la propiedad para conseguir una solución técnica. “Los trabajos pasaban por asegurar y estabilizar ese talud y en un plazo de dos meses en los que duraría la obra, se garantizaría la seguridad y se abriría la vía”, dijo.


“El proyecto está terminado. No es solo colocar el muro en un sitio o en otro, sino asegurar el talud para evitar que los seis metros de altura se puedan desplomar sobre un coche o un peatón y pueda causar daños muy graves. Por eso insistiremos en que, aunque los informes del Cabildo no sean vinculantes, el Consistorio tenga en cuenta lo que allí se refleja”, manifestó. En este sentido, confirmó que el Cabildo le había entregado todos los informes necesarios a sus responsables para que pueda empezar ya mismo la actuación.