Sociedad

El confinamiento multiplicó por tres los episodios de anorexia, bulimia y atracón

Familiares y asociaciones de pacientes reclaman el aumento de profesionales y la creación de un Hospital de Día específico

Al menos 80.000 canarias sufren trastornos de la alimentación.

Se estima que unas 400.000 personas en España, al menos 80.000 en Canarias, sufren trastornos de conducta alimentaria, un grupo de patologías en las que intervienen factores socioculturales, biológicos y psicológicos.

Hoy se celebra el Día de la lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), una jornada para visibilizar la anorexia y la bulimia nerviosa, más frecuentes entre adolescentes, o el síndrome del atracón, en edades adultas. Durante el confinamiento se multiplicaron por tres estos trastornos. Un 10% de estas personas fallecen y se estima que uno de cada cinco pacientes intentaron suicidarse.


La psicóloga Nieves Santolaria recordó que una de las principales reivindicaciones de pacientes y familiares en Canarias es “el aumento del número de profesionales especializados en este tipo de trastornos”, así como “la creación de un Hospital de Día específico e independiente de otras patologías mentales” que atiendan a estas pacientes, ya que en un 95% las sufren mujeres.


La especialista de la Asociación Alabente recordó que “es dífícil encontrar datos sobre su incidencia”, son unas enfermedades que “cuestan reconocerlas socialmente, muchas familias las tapan y esconden por miedo a que su entorno piense que tienen una hija o hijo que no está emocionalmente equilibrado”, pero se calcula que el 5% de la población entre 14 y 21 años padecen estos trastornos.


Santolaria, del Colegio Oficial de Psicólogos de Santa Cruz de Tenerife, reconoció que en su abordaje “hay unas pautas comunes, que son mejorar la alimentación, todos los pensamientos que tienen que ver con su estado de ánimo (ansiedad y depresión), la autoestima (el denominador común de todos estos trastornos), la imagen corporal y algunas habilidades sociales, como la asertividad y darse a respetar”.


Con 25 años de experiencia en el tratamiento de estas patologías, afirma que “cada vez se recuperan más” pacientes. Aproximadamente “del 40 al 50% de los casos se recuperan bien, un 25% tiende a cronificarse, un 10% de personas fallecen y el resto tendrán una vida casi normal, pese a tener alguna dificultad” para ir a un local de comida rápida o cuando van a comprarse ropa, lo pasan mal o con una ligera obsesión de controlar su peso.


Hay muchos factores que llevan a una persona a un trastorno alimentario, entre otros, “sufrir obesidad o familiares que lo han sufrido, tener tendencia a la obsesión, haber sufrido ansiedad o traumas en la infancia o en la adolescencia, como bulling, críticas por algún aspecto físico, abusos sexuales, familiares con adicciones o bien desear ser modelo o dedicarse a deportes o actividades muy exigentes en el control del peso y la imagen”.