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Un penalti polémico provoca una injusta derrota del CD Tenerife

El colegiado señaló antes del primer cuarto de hora un derribo inexistente de Aitor Sanz sobre Brandon, que el propio delantero malagueño convierte en el único tanto de un encuentro que corta una buena racha de resultados

Un penalti muy polémico pitado antes del primer cuarto de hora fue suficiente para derrotar a un CD Tenerife que ayer no supo hincarle el diente a un rival que, sin grandes alardes, hizo lo justo para llevarse los tres puntos. Los de Luis Miguel Ramis se sintieron incómodos durante toda la primera parte y en la segunda reaccionaron algo tarde, lo que propició una derrota injusta que no provoca excesivas consecuencias en la clasificación, ya que los blanquiazules mantienen los puestos de playoff.

Prometió hacer cambios en el once inicial Luis Miguel Ramis y no mintió. Sentó en el banquillo a Shashoua, Mellot y Carlos Ruiz, para que entrasen de entrada Moore, José León y Víctor Mollejo. Cabe recordar que eran ausencia Álex Bermejo por lesión y Pablo Larrea por sanción.

El partido empezó con un ritmo frenético y con un Málaga que saltó de la caseta en tromba. De hecho a los tres minutos al conjunto local se le anuló un tanto por fuera de juego. Genaro Rodríguez intentó un pase en profundidad pero Jozabed estaba en posición antireglamentaria. Primer susto para la portería de un Soriano que no ganaría para disgustos en la primera parte.

También trató de imponer su ritmo los blanquiazules, quienes despertaron tras esa ocasión de Jozabed. Los visitantes tuvieron una gran oportunidad para adelantarse con un disparo fallido de Rubén Díez en el minuto 9. Enric Gallego asistió para el remate de Díez con la derecha, quien muy escorado desde la derecha y muy cerca del palo izquierdo, disparó ligeramente desviado. Enorme fallo que le pesaría a los de Ramis instantes después.

En el minuto 13 un doble error de Aitor Sanz se convierte en el 1-0 del partido. El capitán blanquiazul primero se equivocó en la presión adelantada al perder su duelo y luego al llegar tarde al área, provocando la pena máxima ante Brandon. Precisamente fue el mismo jugador del Málaga el que se encargó de lanzar ante

Soriano y batir al meta blanquiazul. Minuto 12 y el conjunto boquerón se ponía por delante en el marcador. Sin embargo la acción suscita muchas dudas, ya que el contacto de Aitor Sanz no parece suficiente para derribar al propio delantero malagueño. El VAR revisó la jugada, pero en ningún momento tuvo en cuenta la fuerza del contacto.

Tras el tanto inicial, la escuadra andaluza bajó algo el ritmo y el Tenerife protagonizó alguna intentona tímida, como cuando Elady picó por encima de los defensas buscando a Mollejo y al atacante le robaron la pelota antes de rematar de manera clara. Inexplicablemente le mostraron la amarilla a Mollejo en esa acción.

Se pusieron las cosas peor para el Tenerife cuando Ramis tuvo que mover el banquillo a causa de una lesión muscular de Sipcic. Entró en el centro de la zaga Sergio González. Minuto 38.
La segunda parte arrancó con dominio del balón del cuadro malagueño, capitaneado por un sobresaliente Brandon, el mejor del partido sin duda.

Sin embargo la presión sobre la meta de Soriano ya no era tanta y el Tenerife, poco a poco, iba creciendo en el encuentro. Decidió Ramis en el 60 meter una marcha más. Shashoua y Mellot entraron al campo, relevando a Rubén Díez y a un Moore que estaba poniendo unos centros al área interesantes.

Le costaba horrores al Tenerife superar las líneas de retaguardia de un Málaga bien plantado en el camplo. Una vez que superaba la línea del centro del campo, la circulación de balón de los blanquiazules no era los suficientemente rápida como para romper las murallas defensivas de un Málaga que superada la hora de partido estaba muy cómodo en el choque.

El tramo final del encuentro fue claramente para el Tenerife. Mientras, al Málaga los minutos se le hacían cada vez más largos. En el 84 Michel entró al campo por Aitor Sanz. Quedaba el sprint final y hasta el pitido final había esperanzas de lograr el empate.

Los últimos minutos del partido y el tiempo de prolongación fueron de acoso y derribo a la portería boquerona. Mollejo, en dos ocasiones, y Gallego de cabeza, lo intentaron hasta el final, pero fue misión imposible.

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