Cultura

Jonay Mesa: “Crear un disco basado únicamente en la guitarra refleja todo un camino recorrido”

El guitarrista lagunero presenta este viernes su álbum 'Solo' en un concierto en El Sauzal, dentro de la programación del Festival 6Cuerdas

El guitarrista tinerfeño Jonay Mesa. / DA

Jonay Mesa presenta este viernes en La Casa del Vino de El Sauzal (20.00 horas) Solo, su nuevo trabajo discográfico. El concierto se inscribe en el Festival 6Cuerdas, que este año se despliega en Santa Cruz, La Laguna y el municipio del norte de la Isla. Con el guitarrista lagunero mantuvo DIARIO DE AVISOS esta conversación.

-Acude al Festival 6Cuerdas con un nuevo trabajo discográfico, ‘Solo’. ¿De qué manera definiría el camino recorrido hasta llegar a este nuevo álbum partiendo del anterior, ‘Colours’?

Colours y Solo transitan por un mismo camino que se ha bifurcado. Para preparar este disco he recurrido a un trabajo que llevo haciendo toda mi vida. Crear un álbum y abarcar una hora de música únicamente con una guitarra supone un reflejo de todo ese recorrido”.

-Presentar en concierto un nuevo disco puede entenderse como la culminación de un proyecto. Pero si hablamos de ‘jazz’, o incluso de músicas del mundo, la idea de proyecto terminado cambia. ¿Cómo es esa evolución? ¿Es muy diferente escuchar el álbum a interpretarlo en directo?

“Sí. Este es un disco que en sí mismo posee bastante improvisación. Hay unas estructuras iniciales en cada tema, en las que la armonía y la melodía definen la interpretación, pero a partir de ahí improviso. El 80% es improvisación. Y luego, al interpretarlo en directo, está lleno de momentos que no se van a volver a repetir”.

-¿De qué manera se desarrolla en su caso el proceso de composición? ¿Parte de una idea concreta o en cambio no sabe realmente a dónde le conducirá ese trabajo que se está construyendo?

“Eso es, digamos, lo más divertido del proceso. Por supuesto que hay una parte de composición y de inspiración para crear esa música, que se manifiesta incluso en los títulos elegidos para cada tema. Aunque luego, en el estudio de grabación o incluso sobre el escenario, llega esa parte improvisada, que, como digo, disfruto mucho”.

-En un momento tan complicado como el actual ofrecer un concierto cobra un nuevo significado. ¿Qué supone para usted ofrecer su música a un auditorio?

“Siempre, y más ahora, en el tiempo que vivimos, es una alegría inmensa poder interactuar con el público, observar su reacción y recibir su aplauso, que es el alimento del músico. Llevamos un montón de tiempo, desde la cuarentena y lo que ha venido después, preparando música para llegar a este momento, por lo cual, todo posee un sentido distinto. Es algo muy importante”.

-¿Cómo está viviendo esta pandemia a nivel artístico, pero también personal?

“La parte personal y la artística se mueven, en este caso, en un mismo sentido. Esta pandemia posee algo de frustración, y creo que ese sentimiento nos ha afectado a todos. No poder desempeñar tu labor con comodidad, con tranquilidad… Ver cómo muchos conciertos se van suspendiendo, afrontar una serie de gastos económicos con los que no contabas… Al final un artista es una pequeña empresa y cuando no puedes ofrecer tu trabajo eso se refleja en tu economía. Sin embargo, en el aspecto creativo ha sido una época de inspiración, porque he tenido más tiempo para poder hacer las cosas con calma, sin el agobio habitual. En ese sentido sí que me ha venido muy bien”.

-No resulta tan común que un festival esté dedicado exclusivamente a la guitarra, como es el caso de 6Cuerdas. ¿Cómo explicaría a un posible espectador las experiencias que brinda?

“Yo mismo soy espectador de este festival desde hace mucho tiempo. Gracias a él he tenido la suerte de poder ver y escuchar a guitarristas que me encantan y que de otra manera hubiera tenido que salir de la Isla para disfrutarlos. Siempre ha tenido un nivel muy elevado, por lo que es una maravilla. Creo que somos muy afortunados por tener en Canarias una propuesta cultural de este tipo. Y eso es algo que hay que agradecer”.

-Además de sus proyectos más personales, usted también colabora con otros músicos, fuera y sobre un escenario. ¿Es muy diferente en cada caso la manera de ejercer su oficio?

“Sí que lo es. En función de con qué músico estés trabajando, te va a pedir algo muy distinto. El hilo común es la música, un lenguaje que todos los músicos entendemos y con el que podemos dialogar, pero depende mucho del trabajo que tengas que realizar. Algunos requieren de improvisación, de una parte creativa, y otros de un ejercicio más robótico, dentro de lo robótico que puede ser el mundo del arte. Hay casos en los que solo tienes que interpretar una partitura y no ir más allá. Otros te demandan más creatividad”.