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Temor ante una posible nueva invasión de Putin a Ucrania tras el “ataque híbrido” bielorruso

os aliados avisan al Kremlin de "graves consecuencias" si repite las hostilidades que llevaron a la anexión de Crimea en 2014
Miembros de la guardia fronteriza ucraniana durante unos entrenamientos en la frontera de Bielorrusia y Polonia. Reuters / El Español

La inusual concentración de un gran número de tropas rusas en la frontera con Ucrania (que Kiev estima en alrededor de 100.000 soldados) ha disparado todas las alarmas entre los aliados occidentales. La Unión Europea y la OTAN temen que el régimen de Vladimir Putin aproveche el caos provocado por el ataque migratorio de Bielorrusia en la frontera polaca como maniobra de distracción para invadir de nuevo Ucrania. Una especie de repetición y agravamiento del conflicto de 2014, en el que Rusia se anexionó la península de Crimea y desestabilizó la región del Donbás con su apoyo a los separatistas.

“Cualquier nuevo intento de socavar la integridad territorial de Ucrania tendría graves consecuencias“, han avisado en una declaración conjunta los ministros de Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, y Alemania, Heiko Maas. Ambos han reclamado a Rusia que “adopte una postura de contención y se muestre transparente sobre sus actividades militares“. París y Berlín acusan al Kremlin de abandonar el proceso de paz en Ucrania (en el denominado formato Normandía) y de adoptar una “retórica agresiva” contra Kiev. 

Las nuevas maniobras desestabilizadoras de Rusia en Ucrania se han colado en la agenda de la reunión de ministros de Defensa de la UE celebrada este martes en Bruselas, en la que también ha participado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. Los Veintisiete han abordado además el “ataque híbrido” de Bielor2F%2Fsocial.elespanol.com%2Fid%2F&widget=template&url=https%3A%2F%2Fwww.elespanol.com

Guardias fronterizos ucranianos durante un entrenamiento en la frontera de Bielorrusia y Polonia. Reuters

“Estamos siguiendo de cerca la acumulación militar de Rusia. Observamos una concentración inusual de un gran número de fuerzas en la frontera de Ucrania. Hemos visto esto antes. Y creemos que es extremadamente importante enviar ahora un mensaje claro a Rusia para que reduzca las tensiones, sea transparente y evite cualquier tipo de escalada de la situación en Ucrania y sus alrededores”, ha dicho Stoltenberg.

El secretario general de la OTAN ha destacado que los aliados (en particular Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Turquía) están prestando ya apoyo práctico a Ucrania, además del respaldo político. Y desde la crisis de 2014, la Alianza ha aumentado su presencia militar en el Este, con batallones en los países bálticos o un mayor despliegue en la región del Mar Negro. “Esto envía un mensaje muy claro a Rusia sobre el compromiso y la determinación de la OTAN de proteger a todos los aliados en la región“, ha avisado.

Margarita Robles conversa con Josep Borrell durante la reunión de este martes en Bruselas UE

Por su parte, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, ha admitido que Bruselas no tiene mucha información directa sobre lo que está pasando en la frontera, sólo la que le suministran Kiev y Washington. En todo caso, la UE “apoya firmemente la soberanía y la integridad territorial” del país, aunque Borrell ha querido dejar claro que no tiene una “alianza militar” con Ucrania. “Ucrania puede estar segura del apoyo político, diplomático y financiero de la Unión Europea”, ha concluido.

Putin no se da por aludido

También al secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, le inquietan las últimas maniobras de Moscú. “Nuestra preocupación es que Rusia pueda cometer el grave error de intentar repetir lo que emprendió en 2014, cuando acumuló fuerzas a lo largo de la frontera, cruzó al territorio soberano de Ucrania y lo hizo alegando falsamente que fue provocado”, dijo Blinken la semana pasada tras reunirse con el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba. Kuleba se ha reunido este lunes en Bruselas con los dirigentes de la UE y de la OTAN.

Pese a todas estas presiones, el presidente ruso no se da por aludido. Putin habló por teléfono este lunes con el presidente francés, Emmanuel Macron, que le trasladó su “gran preocupación por la instrumentalización inhumana de los flujos migratorios orquestada por Bielorrusia en la frontera polaca” y le pidió que “utilizara su infuencia” sobre el dictador Alexandr Lukashenko para poner fin a la crisis. Macron también le comunicó su “profunda inquietud” por la situación en Ucrania y le pidió que rebajara la tensión y volviera al diálogo con Kiev. 

Putin le contestó quejándose de la “naturaleza provocativa de los ejercicios a gran escala conducidos por Estados Unidos en el Mar Negro, que están empeorando las tensiones entre Rusia y la OTAN”. Además, acusó al Gobierno ucraniano de llevar a cabo una “política destructiva” y sabotear los acuerdos de Minsk, lo que a su juicio ha quedado confirmado por el uso por parte del Ejército de Ucrania de drones de ataque en la zona de conflicto.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y Josep Borrell, durante la reunión de ministros de Defensa. UE

En cuanto a Bielorrusia, el presidente ruso critica el “trato extremadamente duro de los refugiados por parte de los guardias fronterizos polacos” y se lava las manos de cualquier responsabilidad en la crisis. La UE debe entablar un diálogo directo con Minsk para resolver los problemas, sostiene. Putin ha vuelto a hablar por teléfono este martes con Lukashenko, sin que la conversación se haya traducido en resultados concretos.

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