cultura

De la luz a la sombra: el arte flamenco del siglo XVI en Canarias

Hicimos un inventario y nos sorprendió la cantidad y calidad de las más de 120 obras que se conservan. Otros investigadores nos dieron la pista para llegar a casi todas

*Por Marta Pérez Guzmán, Innovación e investigación en Historia del Arte.

En una iglesia en el remoto e histórico pueblo de Agaete, en Gran Canaria, nos encontramos frente a frente con una impresionante obra hecha hace 500 años magníficamente conservada. La belleza, el color, la luz, la iconografía y las sutiles alusiones a las Islas Canarias del políptico de Nuestra Señora de las Nieves sobrecoge. Minutos después comprobamos que fue pintada hacia 1530-37 por Joos van Cleve, un pintor instalado en Amberes y que fue expresamente reclamado por Francisco I de Francia como pintor real. Los mejores museos del mundo, como el Prado o el Louvre, conservan obra de su mano.

¿Cómo es posible que una familia canaria de origen genovés encargara en el lejanísimo Flandes de la época una obra “del mejor pintor que hubiere” y que haya llegado tan espléndidamente a nuestros días?

Este despliegue de belleza, lujo y espiritualidad fue posible gracias a los asentamientos de europeos en nuestras islas justo después de la conquista española, el comercio del azúcar -el oro de la época-, el buen gusto de estas familias y la necesidad de imágenes religiosas para iglesias y oratorios.

Amberes era entonces una de las ciudades más ricas de Europa. A su puerto llegaban todo tipo de mercancías que luego se distribuían por el continente. El dinero y el comercio atrajeron a numerosos artistas que se unieron en gremios y crearon la semilla del mercado del arte actual.

Esta colección es la más importante en el mundo fuera del continente europeo y la tenemos al alcance de todos en iglesias y museos de La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria.

Durante 2018 y 2019 hemos realizado un exhaustivo inventario del Arte Flamenco de los siglos XVI y XVII en Canarias y nos sorprendió la cantidad y calidad de las más de 120 obras flamencas que se conservan. Otros investigadores como Matías Díaz Padrón, Constanza Negrín o Francisco Galante habían hecho con anterioridad importantes aportes que nos dieron la pista para llegar a casi todas estas obras.

Después de entregar el inventario al Gobierno de Canarias, vimos la necesidad de difundir este casi desconocido patrimonio a nivel internacional. Nuestros artículos publicados por importantes revistas de arte habían despertado el interés y la curiosidad de los especialistas. Para darle la mayor difusión posible, nos pusimos en contacto con la plataforma Google Arts & Culture, el Google maps del arte. No es difícil imaginar que Google recibe miles de proyectos que no llegan a buen fin, sin embargo, nuestro proyecto lo aceptaron con gran entusiasmo desde el primer momento. Es extraordinario encontrar obras de arte de tanta calidad y tan poco difundidas.

Dos años y medio después, Google ha desistido del proyecto: la lentitud e inoperatividad de la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias ha provocado que la Fundación Google no pueda mantener los más de 500.000 euros en recursos directos y los incontables beneficios indirectos que había puesto a nuestra disposición. Hay otros museos e instituciones culturales en el mundo más diligentes y que necesitan igualmente esos recursos.

En La Palma encontramos un gran lienzo, La última cena, atribuido a Ambrosius Francken, pero sospechamos que podría haber sido pintado por Michiel Coxcie, un pintor mucho más importante y cotizado. El departamento de pintura flamenca del Museo del Prado, interesado por esta nueva visión, se ofreció a enviar gratuitamente a Canarias a dos técnicos para hacer los análisis pertinentes. Nunca recibieron la aceptación, ni siquiera el agradecimiento por parte del Gobierno de Canarias, y la oferta cayó en el olvido.

En mayo presentamos otro proyecto para investigar el origen de dos pequeñas tallas de la Virgen con el Niño, que podrían ser de las primeras imágenes que llegaron a Canarias, con la importancia artística e histórica que esto supone. Siete meses después, aún no hemos recibido respuesta alguna.

Pero no todo está perdido. La magnitud de las obras flamencas que conservamos en Canarias es de tal importancia que son de interés para otros proyectos internacionales. Solo necesitamos que nuestras instituciones comprendan la relevancia no solo artística o patrimonial, sino también económica y turística de las obras de arte flamencas que conservamos en Canarias. El guante está echado.

martaperezdeguzman@gmail.com

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