sanidad

Jacob Lorenzo: “Ómicron contagia muy rápido pero pierde capacidad patógena”

Sus síntomas más habituales son fiebre, congestión nasal, dolor de cabeza y de garganta. “No tiene una capacidad tan alta de colonizar tejidos pulmonares" señala Jacob Lorenzo
El responsable de Bioseguridad del Instituto, Jacob Lorenzo. Andrés Gutiérrez
El director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna, Jacob Lorenzo. | A G.

El director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias de la Universidad de La Laguna, Jacob Lorenzo, afirmó que “los síntomas más habituales que cursan los contagiados por ómicron son los típicos de cualquier otro coronavirus del resfriado: fiebre, dolor de cabeza, congestión nasal y dolor de garganta. Lo bueno, según datos de laboratorio y que sería genial si se reproducen en la población en general, es que no tiene una capacidad muy alta de colonizar tejidos pulmonares”. Sin embargo. pidió no bajar la guardia “todavía hay muchas interrogantes sin resolver para que la población se la juegue”.

Cuestionado por el alza de contagios en Tenerife y Canarias, afirmó que “es el comportamiento que estamos viendo de ómicron en todo el mundo. Prácticamente se puede decir que en Tenerife es el 30% de las muestras secuenciadas, y se están cumpliendo los parámetros de que se transmite mucho más rápido, se contagia mucho más que Delta. Además, la gente en el último puente de diciembre no se cuidó, se fue de fiesta, comilona y marcha, y ha sido el detonante de este aumento”.

Afirma que “nos hemos relajado todos, la gente comenzaba a comportarse como si no existiera la pandemia, que todo ya nos daba igual. Quizás la vacuna nos ha dado una falsa sensación de seguridad, de que estaba todo el mundo protegido, pero al final ha pasado lo que temíamos, todavía hay muchas personas que no se han vacunado por diversos motivos o que no le genera una alta inmunidad. En mi caso, me ponía nervioso al ver durante las pasadas semanas en diversas actividades, incluso en el propio ámbito universitario, que la gente se bajaba la mascarilla, no por debajo de la nariz sino por debajo de la boca, todos muy pegados sin mantener las distancias, otros fumando juntos sin mascarilla, etc. Al final si varios no cumplen las mascarillas este coronavirus no tarda en pegarnos una cachetada y ahora vamos a ver cómo podemos salir de esto”.

Cuestionado por las características que destacaría de ómicron, la gran cantidad de mutaciones que tiene o su alta transmisibilidad, el director del Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública señaló que “sobre todo destacaría su alta capacidad de contagio. Estamos viendo que prácticamente en dos o tres días se han multiplicado los contagios por el doble o el triple de contagios positivos. Ese comportamiento también se vio en Sudáfrica y en el Reino Unido, que estoy observando en primera persona como se comporta. Esto es debido al alto número de mutaciones que tiene ómicron en la proteína S, de la espícula, que es la que permite unirse a las células humanas e infectarlas. Pese a que tiene una alta capacidad de transmisión y contagio, lo bueno es que tras convivir con ómicron tres semanas, es que parece que no es tan letal como las otras variantes. Estamos viendo que los casos en Sudáfrica, donde el porcentaje de la población vacunada no supera el 30%, son muy leves, no hay mucha hospitalización, la mayoría de los pacientes cursan síntomas como dolor de cabeza, fiebre o congestión. Y no se está hospitalizando a un alto porcentaje. Vamos a ver qué ocurre, en nuestras poblaciones con un alto porcentaje de vacunados y que en principio debe verse de la misma forma o incluso mejor. Pero estamos ante un situación casi inédita en la que se enfrentan dos variantes muy contagiosas, como son delta y ómicron, y tenemos que ver qué es lo que ocurre. Creo que en las próximas dos o tres semanas van a ser claves, no solo en Canarias sino en el resto de Europa para ver cómo se comporta ómicron.

Además, alertó de que nos hace falta tiempo para ver si escapa a las vacunas actuales o como es la enfermedad en el contagiado. “Estamos viendo que podría escapar un poco a la inmunidad generada por las vacunas, pero aún así no lo hace a la inmunidad generada por células T que son las que sintetizan los anticuerpos que nos defienden, pero estamos viendo que estas variantes están infectando tanto a vacunados como a no inmunizados, y lo bueno de estar vacunados es que cursa la enfermedad de una forma asintomática o leve en más del 90% de los casos, y es muy bueno. Tendremos que ver cómo se comporta ómicron y esperamos que siga como está ofreciendo casos leves. He leído un estudio realizado en la provincia de Gauten [su capital es Johannesburgo] donde habría surgido la variante en primer lugar y, pasadas tres semanas, la enfermedad está cursando con una sintomatología bastante leve, en una población con menos de un 30% vacunada. Los síntomas más habituales que cursan los contagiados por ómicron son los típicos de cualquier otro coronavirus del resfriado que serían fiebre, dolor de cabeza, congestión nasal y dolor de garganta. Lo bueno, según datos de laboratorio y que sería genial si se reproducen en la población en general, es que ha visto que ómicron no tiene una tasa ni una capacidad muy alta de colonizar tejidos pulmonares. Delta tiene una alta capacidad de colonización, la nueva no llega al 10% de capacidad de atacar a los pulmones, eso es una buena señal ya que no podría ser capaz de bajar al pulmón y causar una insuficiencia respiratoria y problemas tanto en Atención Primaria como Hospitalaria”.

Por tanto, el SARS-CoV-2 parece que tiende con las nuevas mutaciones a comportarse “diríamos que más como un resfriado”, y recuerda que “la mayoría de los coronavirus que tenemos circulando por nuestro entorno son tipos de resfriados comunes, y al fin y al cabo los virus respiratorios van evolucionando de esta misma forma. Esperamos que esto sea una buena señal, dentro de la mala noticia de que está contagiando y expandiéndose con una velocidad muy alta, y que el virus esté perdiendo capacidad patógena o virulencia, y que estemos viendo la última gran ola de infecciones y se acabe ya esta pandemia”.

Sin embargo, Lorenzo insistió en que “tenemos que ser conscientes de que en primer lugar hay que vacunar de forma homogénea a toda la población mundial, ya nos ha llegado este primer tortazo desde África, y en segundo lugar que nosotros como población tenemos que ser conscientes de que no nos podemos relajar. Si nos relajamos y hacemos reuniones y fiestas sin mascarilla, y haciendo comportamientos de riesgo que no deberíamos hacer, volveremos a repetir este incremento de contagios. El problema es que esto no es un catarro o una gripe, es un patógeno nuevo y, aunque parece que la ómicron será mucho más relajada en cuanto a sus efectos, no lo es en la transmisión, y si seguimos permitiendo que se multiplique al final estamos generando un riesgo y tirando piedras contra nosotros mismos. Todavía queda mucha gente sin vacunar, estamos dando terceras dosis a mayores y vulnerables de refuerzo pero todavía hay bastante gente como los niños a los que no sabemos cómo puede afectarles. Si generarán secuelas que puedan afectarles a largo plazo y en su día a día, porque tenemos conocidos y compañeros con fatiga, problemas de concentración o que todavía no huelen ni le sabe la comida. Esto tras contagiarse de Delta o otras variantes que ya nos hemos olvidado como Alfa (británica), hay muchas interrogantes sin resolver para que la población se la juegue”, alertó.

Soy un extraterrestre en Reino Unido”

El investigador canario se encuentra desde hace días en Reino Unido donde asegura que lo ven “como un extraterrestre”. Con varias jornadas batiendo récords diarios de contagios, más de 88.000 positivos el jueves, señala que parece que viven en otro territorio o en un Universo paralelo donde para ellos ya no hay pandemia, por muchos contagiados que tengan. Yo sigo manteniendo la mascarilla y la llevo todo el tiempo y en todos lados me ven como un marciano, un extraterrestre. Aquí en el tren, el metro, los supermercados, la gente pasa de todo y ya no guarda las distancias ni lleva mascarilla. Se ha convertido en el típico ejemplo de lo que puede pasar si no seguimos tomándonos la pandemia en serio, en Reino Unido tienen un problemón bastante grande. Ya están los laboratorios tanto públicos como privados saturados, no dan a basto para hacer todas las pruebas PCR o de antígenos que les solicitan. Creo que en Tenerife ya está pasando igual, han aumentado la venta de test de antígenos en farmacias, luego serán las pruebas rápidas en cualquier laboratorio y, por último, nos quedaremos sin reactivos para hacer PCR. Es imposible manejar de golpe tanta demanda y volumen de pruebas y muestras diarias, que al final llevarán a no tener stocks suficientes”.

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